Ecoloxistes n’Aición d’Asturies presentó este miércoles 20 de agosto sus alegaciones contra la mina de Salave, en las que califican el proyecto como “especulativo, temporal y sin nada de estratégico”.
En su escrito, el colectivo subraya que “el oro no es un mineral estratégico ni crítico, ni figura en los planes de reindustrialización del Estado”, y que los beneficios irían a parar a “una multinacional canadiense, con ningún arraigo ni compromiso con el territorio”. “Lo que se plantea no es transición ecológica, ni innovación, ni economía circular: es extractivismo de corto plazo”, afirman.
Los ecologistas cargan también contra el Documento Inicial Estratégico (DIE) de la empresa, al que acusan de estar “sesgado y maquillado”. Según señalan en sus alegaciones, “minimiza impactos, evita referencias al cianuro y presenta en declive a sectores como la pesca para justificar la mina”. Frente a esa visión, defienden que “Tapia no es un territorio despoblado ni en decadencia, sino un espacio vivo, con actividades sostenibles que se verían amenazadas por la explotación”.
También alertan de que la actividad afectaría a espacios naturales protegidos de la Red Natura 2000 y de que el estudio se limita a analizar la mina de forma aislada, sin considerar los impactos acumulados al sumarse con otras presiones en la zona.
Otro de los puntos cuestionados es el empleo. Según Ecoloxistes, “los puestos de trabajo previstos serían temporales, precarios y especializados, sin garantías en igualdad, conciliación o formación, y muy lejos de la reindustrialización que exige la Ley PIER”.
Las alegaciones de Ecoloxistes se suman a las alrededor de 150 ya registradas por la tramitación de Salave. Un procedimiento que, recuerdan, se abrió en pleno mes de agosto, “una maniobra de alevosía y estivalidad con la que se busca reducir la participación pública”, según han denunciado distintas organizaciones ecologistas y ciudadanas en contra de este proyecto de la canadiense Black Dragon Gold.



























