El escritor y gestor cultural Natalio Grueso ha sido detenido en el sur de Portugal tras permanecer más de dos años fugado de la justicia, dos años en los que ha seguido escribiendo, publicando y hasta estrenando adaptaciones teatrales, a pesar de encontrarse en búsqueda y captura.
Grueso fue condenado en junio del año 2000 por la Audiencia de Oviedo/Uviéu a una pena de ocho años de cárcel por delitos continuados de malversación de caudales públicos, falsedad documental y societario durante su gestión al frente del Centro Niemeyer de Avilés, un fallo que fue ratificado por el Tribunal Supremo en abril de 2023.
El ex director del centro cultural avilesino y posteriormente fichaje estrella de Ana Botella, ex alcaldesa de Madrid, para su política cultural, fue arrestado el jueves, en cumplimiento de una orden europea de detención y entrega, este viernes ha sido puesto a disposición de un tribunal, donde ha dado su conformidad a su entrega a las autoridades españolas.
Licenciado en Derecho y diplomado Relaciones Internacionales, trabajó en la Fundación Princesa de Asturias antes de ser fichado por el Gobierno asturiano para poner en marcha el nuevo Centro Niemeyer, del que sería director entre 2007 y 2012. Durante esos años el centro deslumbraría con una programación de primer nivel en lo que pretendía ser el equivalente para Avilés de lo que el Guggenheim había sido para Bilbao.
Tras la victoria de Francisco Álvarez Cascos y su partido, FAC, la gestión de Grueso sería sin embargo muy cuestionada por su alegría en el gasto y la insostenibilidad económica del proyecto tal y como se venía desarrollando. Aunque en octubre de 2011 unas 5.000 personas se llegaron a manifestar en Avilés en defensa del centro cultural, uno de los proyectos estrella de los gobiernos del socialista Vicente Álvarez Areces, el tiempo daría en esto la razón a la derecha casquista. Con Grueso al frente del Niemeyer, el centro había quedado totalmente fuera de control. El gestor optaría entonces por dejar Asturies rumbo al Ayuntamiento madrileño, en un fichaje que tuvo también algo de venganza del PP frente a sus ex correligionario Álvarez Cascos.
Con su nombramiento, Grueso sustituyó al prestigioso actor y director Mario Gas, como responsable de las artes escénicas de la capital del reino. Duraría en el cargo de marzo de 2012 a junio de 2014.
Grueso, que llegó a codearse con Woody Allen, Mario Vargas Llosa, Brad Pitt o Kevin Spacey, entre otras celebridades, recibió la solidaridad y el apoyo de muchos de ellas tras su condena. Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén o el propio Allen llegaron a pedir el indulto para el gestor, que no pudo justificar los gastos de casi 80.000 euros del Niemeyer. Tras su captura se espera su ingreso en prisión dentro de unos días.



























