Queipo lleva a la Junta el programa de la patronal asturiana en forma de proyecto de Ley de Vivienda

PP y Vox exhiben sintonía política con una propuesta que premia a los herederos de más de 300.000 euros.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

El pleno de la Junta General del Principado ha rechazado este miércoles tomar en consideración una proposición de ley de vivienda del PP que pretendía ser la alternativa a la norma que tramita el Gobierno en la Cámara y que seguirá su tramitación después de que en la misma sesión decayesen las enmiendas de totalidad de los populares y de Vox, en ambos casos con los votos en contra de PSOE, IU y la diputada Covadonga Tomé, de Somos Asturies.

En la defensa de su iniciativa, el portavoz del PP, Álvaro Queipo, ha defendido que su propuesta parte de un enfoque “distinto” al de IU al que, a su juicio, el PSOE ha dejado todo el protagonismo en esa materia dado que su postura es “inexistente”.

Tras presentar un proyecto de corte ultraliberal, en sintonía con las tradicionales demandas de la patronal asturiana de la construcción, y sin apenas variaciones con sus habituales exigencias, el líder del PP asturiano ha resumido que “Asturias no necesita más ideología en vivienda sino más vivienda”.

Álvaro Queipo. Foto: PP

Los principios de la alternativa del PP pasan, según Queipo, por “vivienda, agilidad, financiación y menos impuestos” dado que en ese ámbito se necesita “gestión frente a la ideología y frente a la burocracia, más viviendas en el mercado”. Crítico con la introducción de topes a los precios en las llamadas zonas tensionadas, medida contemplada en la Ley de Vivienda estatal y todavía pendiente de aplicación de Asturies, para Queipo la solución al encarecimiento de la vivienda pasa, sobre todo, por aumentar la oferta a través de una ordenación territorial que permita construir en casi cualquier parte.

El dirigente popular ha defendido habilitar vivienda protegida en ámbitos hoy no residenciales, cuando sea viable sin modificar el planeamiento, de manera que se puedan utilizar suelos hoy rústicos o con otra calificación, para convertirse en vivienda protegida. También reconvertir edificios públicos y oficinas.

Los beneficios del sector, grandes ausentes del discurso

Queipo ha evitado hablar de los abultados beneficios del sector inmobiliario y de los propietarios de vivienda en alquiler, y ha centrado todo su discurso en hablar sobre la escasez de oferta, para la que el único remedio sería la desregulación, así como en pagar más a los constructores por edificar vivienda protegida. “No se puede resolver una crisis de vivienda con menos suelo disponible, con más rigidez y con más obstáculos administrativos, ya que la raíz del problema está en la escasez de oferta, en la lentitud de los procedimientos, en la infrautilización de suelo y edificios y en la falta de incentivos claros para promover vivienda protegida”.

El líder del PP también ha defendido que la vivienda protegida pueda comprarse y venderse, avales públicos para quien pueda comprar una vivienda, así como la supresión del impuesto de sucesiones a los herederos de más de 300.000 euros, los grupos I y II, “para que una familia no vuelva a pagar por lo que ya pagó, para favorecer la ayuda para la compra, y para evitar que se pierdan viviendas por la incapacidad de pagar una herencia”.

La propuesta del PP ha contado con el respaldo de Vox, cuyo diputado Gonzalo Centeno ha considerado que va “por buen camino, aunque se queda corta”, frente al proyecto de ley “estalinista” del Gobierno, y con el del forista Adrián Pumares que, no obstante, ha indicado que no consideraba imprescindible la aprobación de esta normativa, pese a su apuesta positiva por incrementar la oferta.

Por el contrario, para el portavoz socialista, José Ramón García, ha señalado que la iniciativa popular se olvida de la función social de la vivienda, que en el debate “negocio versus derecho”, el PP “deja claro donde están” y que su texto ni siquiera se pronuncia sobre la posibilidad de garantizar que las viviendas protegidas mantengan su calificación de forma permanente y se mantengan dentro del patrimonio público. “¿Otra vez eso de que hay que construir más porque el mercado lo regula todo? Eso no es cierto y ustedes lo saben”, ha añadido García.

En esta línea, su homólogo de IU/CA, Xabel Vegas, ha calificado de “canto a la desregulación” el texto del PP cuyo modelo “no busca ciudadanos protegidos sino consumidores endeudados” mientras que la parlamentaria de Somos Asturies, Covadonga Tomé ha advertido a Queipo de la que ideología “es imprescindible” y que la de los populares en materia de vivienda “apuesta por el rentismo y la especulación”.

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