“El fondo suizo se queda con la galería del Calatrava para convertirla en un centro ferial y de ocio”. Así titulaba en noviembre de 2022 el diario El Comercio una noticia sobre la adquisición del fracasado centro comercial ovetense Modoo por Varia Structured Opportunities, filial de Stoneweg. Un año más tarde no encontramos ni rastro del centro ferial y de ocio, pero sí una operación en ciernes para su reventa al Ayuntamiento de Oviedo. “Está prácticamente cerrado” ha declarado el alcalde Alfredo Canteli sobre una negociación cuyo principal escollo son las deudas del fondo con el Ayuntamiento en concepto de IBI.
Un edificio fracasado
El Calatrava, considerado uno de los 15 peores edificios de España por la revista “Arquitectura y Diseño”, ha sido uno de los grandes fracasos de la historia urbana reciente de Asturias. Sus promotores, el Grupo Jovellanos XXI, acabaron en concurso de acreedores, no sin antes llevarse una buena cantidad de dinero público del Principado de Asturias y del Ayuntamiento de Oviedo, rescatadores del fallido proyecto empresarial que las familias Cosmen y Lago impulsaron en los últimos años de la burbuja inmobiliaria.
Tras quedarse el Principado las alas y el Ayuntamiento el Palacio de Congresos, sobrevivía de manera privada el centro comercial. Cada vez más agonizante, en 2021 el Modoo echó el cierre definitivo ahogado por las deudas de un espacio comercial del que progresivamente se fueron marchando todas las grandes marcas.
Stoneweg: coleccionistas de escándalos
Propiedad desde 2022 de Varia Structured Opportunities, filial de Stoneweg, la empresa matriz que en la actualidad negocia su venta al Ayuntamiento de Oviedo tiene un largo historial de escándalos a sus espaldas. Desde el fallido intento de construir una sucursal del museo Hermitage en Barcelona al complejo residencial Jardines de Sa Riera Living, en Begur, localidad Costa Brava. Este último son 52 viviendas de lujo en primera línea de mar construidas deforestando un bosque de pinos y encinas. Un Algarrobico a la catalana que levantó una fuerte oposición vecinal y ecologista, y que se encuentra en la actualidad judicializado.

El grupo también ha tenido denuncias por la construcción de un rascacielos en Hospitalet de Llobregat. Se trata de casi 900 viviendas que se alzan en los terrenos de una antigua fábrica, Cosme Toda. Sus críticos denuncian que la promotora habría planificado un 34% más de pisos de los que permite la normativa urbanística.

Otra de las controvertidas operaciones del fondo es una playa artificial, con olas incluidas, en Madrid. Impulsada por el Atlético de Madrid, Stoneweg y Teras Capital, su construcción está prevista junto al Metropolitano en la futura Ciudad del Deporte y pretende ser la playa artificial más grande de Europa. “Vamos a crear un impresionante parque de olas en Madrid, que será un emblema de sostenibilidad y tecnología avanzada, ofreciendo una experiencia única para los amantes del surf y del estilo de vida de la playa a nivel global” ha declarado Joaquín Castellví, uno de los directivos de Stoneweg.
Grandes ideas pues no faltan en el grupo inmobiliario, cuyo principal problema suele ser su materialización, y que quiere reorientar ahora sus inversiones hacia el sector cultural. “El Hermitage de Barcelona no salió, pero transformó toda la filosofía de nuestro fondo de inversión” declaraba hace poco en El País Jaume Sabater, CEO de Stoneweg.































