En este 1 de Mayo

Asturias puede seguir contando con Comisiones Obreras, máxime en estos tiempos de crispación, ruido e impugnación democrática.

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José Manuel Zapico
José Manuel Zapico
Empleado público y secretario general de CCOO de Asturies.

Llegamos a este 1º de Mayo indignados por el genocidio que está cometiendo Israel con el pueblo palestino y el bochornoso papel de Occidente. La Unión Europea debe dar un paso firme y reconocer el Estado Libre de Palestina.

Una Unión Europa que celebra elecciones en pocas semanas. Unas elecciones trascendentales. Por eso, desde la Confederación Europea de Sindicatos, de la que CCOO forma parte, se está haciendo un llamamiento a la participación masiva de la clase trabajadora, y a que confíe el voto a las opciones progresistas. Está en juego frenar a la ultraderecha, con sus posiciones xenófobas y reaccionarias, y seguir avanzando por la senda de la justicia social y la solidaridad, también con las personas migrantes.

En ese sentido, el manifiesto confederal de este año recoge precisamente que deben mejorarse y agilizarse, de forma inmediata, los mecanismos de acceso a la situación administrativa regular de las personas extranjeras que ya se encuentran trabajando en España, para evitar su sobreexplotación y discriminación laboral.

En nuestro país, las prioridades de CCOO están claras: la apuesta decidida por el pleno empleo, reducir la jornada legal de trabajo, mejorar la contratación a tiempo parcial y extender los contenidos de la llamada Ley Rider al conjunto de la economía de plataforma, así como una nueva regulación del despido que respete los compromisos internacionales. Es imprescindible de igual modo garantizar que el proceso de  digitalización, y la integración de la inteligencia artificial, incrementan la productividad de las empresas trabajando menos y en mejores condiciones.

También los salarios tienen que mejorar. En Asturias hemos perdido más de siete puntos de poder adquisitivo en los tres últimos años a causa de la crisis de precios. Con los beneficios empresariales batiendo récords, es el momento del reparto. El V AENC es un buen punto de partida y de hecho los convenios firmados desde entonces ya recogen subidas salariales acordes.

Y en Asturias, más que en ningún otro territorio, urge una política industrial ambiciosa que logre sacar ventajas de la transición energética, que hasta ahora ha sido devastadora para nuestra comunidad autónoma, con cierres de instalaciones y despidos, pero sin las alternativas comprometidas. Una industria que contiene el aliento con las incertidumbres sin despejar de Arcelor, y que acaba de recibir otro jarro de agua fría con la intención de cierre de la división de Sekurit por parte de Saint-Gobain. En estos casos, la solidaridad del pueblo asturiano y la movilización abrirá las puertas que sean necesarias para defender los puestos de trabajo y la continuidad de la actividad.

Necesitamos fortalecer el pilar fundamental de nuestra economía. Lo sabemos bien en Langreo, donde este año celebramos la manifestación del 1ª de Mayo, una comarca que pagó un altísimo precio por todas las reconversiones y que ahora ve con preocupación los estragos causados por una transición que está siendo injusta con esta tierra y con su clase trabajadora. Un proceso que hay que revertir.

En Asturias tenemos que redoblar esfuerzos también para crear más y mejores puestos de trabajo. Aunque el mercado laboral ha evolucionado positivamente en el último año, con menos paro, más empleo y de mejor calidad (gracias a la reforma laboral), seguimos soportando altas tasas de desempleo y un preocupante paro juvenil y de larga duración. Por eso estamos reclamando planes de choque por el empleo específicos para mujeres, jóvenes y mayores de 45 años.

Y necesitamos que prospere la reforma por desempleo pendiente, para extender y mejorar la cobertura, porque ahora mismo más de la mitad de las personas en Asturias que reciben prestaciones cobran un subsidio de 480 euros al mes, insuficiente a todas luces para llevar una vida mínimamente digna.

Garantizar la protección social, reforzar los servicios públicos esenciales, facilitar el acceso a la vivienda y una política de cuidados a la altura de las necesidades de una sociedad cada vez más envejecida, son también reivindicaciones del sindicato en este 1º de Mayo.

Sin olvidarnos de las infraestructuras. La apertura de la Variante de Pajares y la llegada de la alta velocidad no pueden hacernos olvidar la lamentable situación de la red de cercanías, que acabará siendo un cadáver ferroviario si no se toman medidas mucho más enérgicas que hasta ahora.

El compromiso del sindicato con estas reivindicaciones es firme y claro. Y así lo trasladaremos también este 1º de Mayo en Langreo. Porque Asturias puede seguir contando con Comisiones Obreras, máxime en estos tiempos de crispación, ruido e impugnación democrática que fomenta la derecha y la ultraderecha. No les gusta la democracia, cuando el resultado no les acompaña. Por el contrario, los avances sociales y laborales, son la mejor garantía para reafirmar nuestro compromiso con la igualdad de oportunidades.

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