Yao Jing, el embajador de la República Popular China en España, visitó este lunes Mieres y Llangréu. Lo hizo acompañado de los alcaldes de ambas localidades, Manuel Ángel Álvarez y Roberto García, y, detalle no menor, los secretarios generales del PCE y el Partido Comunista de Asturias: Enrique Santiago y Fran de Asís.
En vísperas de una más que posible guerra comercial entre la UE y China a cuenta de las importaciones de acero chino, la mayor potencia industrial del planeta podría estar interesada en invertir en países europeos para sortear barreras proteccionistas. El Gobierno de Pedro Sánchez ha leído el momento y está buscando activamente atraer a España proyectos relacionados con el coche eléctrico y la fabricación de hidrógeno verde. La fórmula viene a ser: capital chino, fabricación española y un hermoso sello Made in EU para salvar los aranceles con los que la UE del Informe Draghi pueda querer blindar su reindustrialización.
De eso fue la visita de la Embajada a unas cuencas mineras que cerrarán 2024 con moderado optimismo y un ligero crecimiento demográfico. Los ayuntamientos, ambos de IU, ofrecen al gigante asiático suelo industrial, mano de obra cualificada, centros de I+D, y buenas conexiones por carretera y ferrocarril con los puertos asturianos. A cambio esperan proyectos de reindustrialización que brinden buenas condiciones laborales a los trabajadores y respeto al papel de las organizaciones sindicales.

Renovables, turismo y digitalización
China está apostando fuerte por la industria de las renovables, un sector en ascenso en Asturies, con firmas muy consolidadas en la comarca de Avilés como Windar, y nuevos proyectos en marcha en El Musel y el Nalón. El sector de las renovables da trabajo ya a más de 5.000 asturianos y podría llegar a los 10.000 puestos en 2030. Hace tiempo que no es ningún “unicornio” por mucho que haya costado entenderlo en una comunidad cuyo siglo XX estuvo tan ligado al carbón. Por ahí podrían ir las inversiones chinas en las cuencas, si bien también se habla de turismo, y de economía digital, un sector que cuenta con arraigo en Valnalón.
La visita tiene también otra lectura, geopolítica. Atlantismo o BRICS. Mientras la parte socialista del Gobierno apuesta por el capital americano, Siero y la logística, es decir, Amazon y Costco, el otro ala quiere explorar una vía china para financiar la reindustrialización de las cuencas mineras. El mundo se hace multipolar, y también se está colando en nuestra política doméstica.



























