Cantacronache: la aventura española de la guerrilla del folk antifascista italiano

El documental "La Marsellesa de los Borrachos" reconstruye el viaje a la España franquista del histórico grupo turinés.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Nacido en 1957 en la roja y muy roja ciudad de Turín, el colectivo Cantacronache fue la declinación italiana de la eclosión musical del folk, un género redescubierto por la juventud contestataria de los años 50 y 60: de Joan Baez a Violeta Parra, de Pete Seeger a Bob Dylan, Chicho Sánchez Ferlosio y Víctor Jara.

Concebido al margen de la industria musical italiana, Cantacronache logró a pesar de la radicalidad de su propuesta colocar algunos éxitos como “Per i morti di Reggio Emilia”, dedicada a la masacre cometida en 1960 por la policía contra una manifestación de sindicatos y partidos de izquierdas en esta localidad del norte de Italia.

Formado por S. Liberovici, F. Amodei, M. L. Straniero y Margot, Cantacronache tenía un grupo de colaboradores más amplio, que incluía a escritores como Italo Calvino, Gianni Rodari y Umberto Eco.

Varios miembros de Cantacronache en un bar de Turón, 1962.

A los temas propios, se añadiría en Cantacronache su interés por recuperar la tradición musical combativa italiana: desde los jacobinos del XIX, a las viejas canciones socialistas y anarquistas de principios del siglo XX, y los himnos partisanos de la resistencia antifascista. Este interés por las canciones de lucha llevaría a los miembros del grupo a interesarse por la música hecha en países revolucionarios como Cuba, Argelia o Angola. También por el cancionero antifranquista y la música tradicional española.

Portada de uno de sus discos.
En Argelia.
Con su magnetófono.

En 1961 los miembros del grupo se desplazaron al norte de España con un coche, una lista de contactos proporcionada por exiliados antifranquistas, y un magnetófono para descubrir a qué sonaba el país no oficial. Las grabaciones se realizaron en la más absoluta clandestinidad, respetando por cuestiones de seguridad el anonimato de los informantes. Los más de 9.000 pies de cintas recopilados clandestinamente se recogieron en la publicación “Canti della nuova resistenza spagnola”, que sería traducida a varios idiomas.

Catalunya, Asturies, País Vasco, Galicia y Madrid fueron algunas de las paradas de este viaje que el cineasta Pablo Gil Rituerto y la guionista Alba Lombardía reconstruyen en “La Marsellesa de los Borrachos”, un documental musical que cuenta con la participación de Nacho Vegas, María Arnal, Amorante y L+R entre otros artistas, así como de Emilio Jona, el único miembro del grupo que sigue vivo.

En 1962, un año después de la visita de los italianos a España, el grupo se disolvía. Ese mismo año en las cuencas mineras asturianas estallaba la mayor ola huelguística desde el final de la Guerra Civil, lo que permitiría al antifranquismo dar en toda España un gran salto adelante.

Este jueves 13 de marzo “La Marsellesa de los Borrachos” abre el ciclo “Tiempu d´Hestoria” organizado por NORTES en los Cines Embajadores Foncalada de Oviedo/Uviéu. Será a las 19:30h y contará con la presencia de la guionista Alba Lombardía. Presentará el acto la directora general de Memoria Democrática Begoña Collado.

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