La democracia no es ceder ese espacio hoy a los católicos, mañana a los evangélicos y pasado mañana a los musulmanes: es no cedérselo nunca a ninguno de ellos.
El viaje del Papa polaco, en vísperas del derribo del Muro de Berlín, fue contestado por los cristianos de base y tuvo una sonora ausencia: el cardenal Tarancón.