Y desde ese patriotismo cutre, el resbalón puede llevar directamente al racismo y la xenofobia, a imaginar una patria amenazada por gente de acentos raros y tonos de piel oscuros.
El sindicato asegura que la empresa sigue sin aplicar las actuaciones exigidas por la Inspección de Trabajo tras la agresión sufrida por un conductor del servicio nocturno.