La traductora del albanés renuncia a participar en un encuentro literario en Tirana mientras se dedica desde Soto de Agues informar sobre el estallido social.
María Roces, hija de un obrero metalúrgico langreano, antifranquista en la clandestinidad, voluntaria en la Albania de Hoxha y luego desengañada del régimen, es la única traductora del albanés que hay en España