Mientras el fútbol de élite vive entre millones y polémicas, clubes asturianos como el Ceares, el Rosal o el Langreo sobreviven gracias al barrio, el voluntariado y la comunidad.
Ceares y Gijón Industrial se solidarizaron este domingo con Blanca Morillo, una pensionista que podría perder su casa por una subida abusiva del alquiler.