La plantilla de Barreras, adquirido por el grupo asturiano, que pretende despedir a cien personas, anuncia "acciones drásticas y duras" para evitar el ERE.
El Ejecutivo regional insiste en que las industrias altamente consumidoras de energía deben tener soluciones concretas que minimicen el impacto de los precios excepcionales de gas y electricidad.