Esa metamorfosis de Administración pública en comisión de festejos quizá sea reflejo de una mudanza en los grupos sociales más influyentes en la vida local.
El magma lento en el que flota el momento político es el de una democracia en descomposición y una lucha de clases en que las clases altas pelean a brazo partido, mientras las clases bajas creen que ya no hay lucha de clases.
Será Felipe VI quién ejecute, con su puño y firma, el destino de su padre, si no quiere ver comprometido su reinado. De momento, el monarca sólo pone en práctica un malévolo ejercicio de procrastinación