Conecta con nosotras

Actualidad

El coronavirus en las residencias asturianas: Precariedad en las públicas, opacidad en las privadas

En Asturias, la región más envejecida de España, el 46% de las muertes registradas por coronavirus tuvieron lugar en residencias

Protesta del ERA. Foto: Iván. G. Fernández.

“Coronavirus” era todavía una palabra casi desconocida el 13 de enero, cuando los sindicatos CC.OO, CSIF, SAE y CSI se concentraron frente a la sede del ERA (Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias) para protestar por sus condiciones laborales. Sus reivindicaciones señalaban la excesiva carga de trabajo y la falta de personal, ropa y medios mecánicos.

“Había gente que se tiraba tres días con el mismo uniforme, porque no había más. Imagínate eso en estas condiciones”, denuncia Elena García, trabajadora del ERA y delegada sindical de CSI, “la administración del Principado y el ERA tenían claro que si pasaba algo así iban a tenerlo difícil para responder, porque faltaba material, medios y personal”.

A comienzos de marzo, supimos que Asturias había obtenido la peor nota de todo el país y la peor de su historia en atención a la dependencia, según el informe anual del Observatorio Estatal para la Dependencia. Hasta la fecha, han muerto en Asturias 121 personas por coronavirus, de las cuales 55 fallecieron en residencias de ancianos: 36 en geriátricos públicos y 19 en los privados, según los datos aportados por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar y cuestionados por los trabajadores de las residencias. Se han registrado focos de coronavirus en 14 residencias privadas y en 28 públicas.

Falta de material en las residencias públicas

La plantilla del ERA lleva desde el inicio de la crisis alertando de la falta de medios de protección adecuados y de la extrema precariedad con la que están haciendo frente a la pandemia.

La plantilla del ERA lleva desde el inicio de la crisis alertando de la falta de medios de protección adecuados y de la extrema precariedad con la que están haciendo frente a la pandemia. “Seguimos sin material suficiente”, denunció este jueves 9 Generosa Tamargo, portavoz de CC.OO en el comité de empresa del ERA, “solo nos dan tres mascarillas a la semana”.

Precisamente las mascarillas están siendo uno de los caballos de batalla de los sindicatos durante esta crisis. “Se nos prohibió expresamente el uso de mascarillas salvo que hubiese casos positivos”, cuenta García, “en la Residencia Mixta de Pumarín, en Gijón, amenazaron a las trabajadoras con expedientes disciplinarios si se ponían mascarillas. Hasta tuvieron que llamar a la policía para que la directora dejase de acosar a una compañera”. El 25 de marzo la Inspección de Trabajo tuvo que enviar un requerimiento al ERA para que instase a la citada residencia y a la ovetense de Santa Teresa a dotar a las trabajadoras de “equipos de protección individual, guantes, mascarillas y gel desinfectante”

Otro de los grandes errores fue la falta de prevención primaria, es decir, la elaboración de protocolos para evitar que el virus entrase a las residencias. “Un trabajador de la residencia de Grao avisó de que había estado en contacto con un positivo, y le enviaron igual a trabajar y hay veinte fallecidos de momento. En Santa Teresa pasó lo mismo”, cuenta García. Ahora lo prioritario es “hacer tests a toda la plantilla” y “reforzar el servicio de limpieza y lavandería, que está privatizado. Es la gerente del ERA la que debe exigir a esas empresas que pongan más personal”.

Los sindicatos denunciaron a finales de marzo el “ninguneo”, “el oscurantismo” y la “falta de información” con la que está llevando la crisis Ana Suárez Guerra, gerente del ERA y esposa de Pablo Ignacio Fernández Muñiz, consejero de Salud del Principado. “No hay transparencia ni fiabilidad”, corrobora Marcelino Laruelo, de la Oficina de Defensa del Anciano, “el gobierno regional, y también el de Madrid, está llevando a cabo una política totalmente opaca respecto a las residencias”.

Falta de transparencia en las privadas

Elena García, de CSI: “Si en el ERA son opacos, en las residencias privadas no me lo quiero ni imaginar”

“Si en el ERA son opacos, en las residencias privadas no me lo quiero ni imaginar”, lamenta García, “como sección sindical, nos está costando mucho conseguir información de las privadas”. No fue hasta el 24 de marzo cuando la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar reforzó el seguimiento de las residencias privadas. Los primeros datos de contagios y fallecimientos en estos centros no se hicieron públicos hasta pocos días después.

El principal problema en las residencias privadas, según cuenta Marina Delgado, de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC.OO Asturias, es la falta de personal. “La ratio es más baja que en las públicas y ahora, por las bajas, la gente está trabajando el doble o el triple”, explica, “en muchas estaban faltas de personal hace un mes, ¿cómo no iban a estarlo ahora? Hay centros privados con positivos que están siendo reforzados con personal del SESPA”. Señala también que muchas trabajadoras han sido amenazadas con ERTEs y que “la gente tiene mucho miedo de perder el empleo”.

La extinta revista Atlántica XXII publicó en 2015 un reportaje titulado “Las puertas también giran en Asturias del Gobierno a la empresa privada”. La periodista Mar Rodríguez daba cuenta de los estrechos vínculos entre la administración socialista y las residencias privadas, entre otros sectores. Se citaban los casos de Esther Díaz, exconsejera de Bienestar Social cuyo marido era socio de una residencia con plazas concertadas; María José Ramos, exconsejera de la Presidencia y luego directora comercial de un geriátrico en Siero y Paulo González, quien fue viceconsejero de Prestaciones y Centros de la Consejería de Bienestar Social para presidir luego la Asociación de Centros Geriátricos del Principado de Asturias, la patronal del sector.

“El Principado debería cuidarse muy mucho de cómo gestionan las cosas las privadas que reciben dinero del ERA para las plazas subvencionadas”, advierte la sindicalista de CSI, “no les está controlando como deberían. No podemos saber el motivo de esa falta de transparencia, pero como mínimo hace sospechar”.

Bernardo Álvarez
Escrito por

Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

5 Comentarios

5 Comments

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Advertisement
Advertisement

Lo más leído

El hilo que cuestiona la repercusión internacional de los Premios Princesa

Actualidad

Los recortes de Canteli: Oviedo, del 0,7% al 0,0%

Actualidad

El billete de ALSA nos sale caro

Actualidad

“Hay un desprestigio del conocimiento, en el que una mentira repetida pasa a ser verdad”

Cultura

Asociación Cultural Nortes de Asturias © 2020 · Centradas en la periferia

Nortes en redes