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Entrevistas

José Manuel Zapico: “El neoliberalismo ha quedado al desnudo”

“Pacto sí, pero no puede ser de ajuste, tiene que ser de políticas expansivas, para generar actividad económica y empleo de calidad”

Jose Manuel Zapico en una concentración de trabajadores de ArcelorMittal en Trasona. 15 de enero de 2019. Foto: Alisa Guerrero

P: Más de dos millones de contagios por coronavirus en el mundo, y un tercio de la población mundial en confinamiento. ¿Estábamos preparados para esto?

R: Ni nosotros, ni Europa, ni el mundo. Aquellos países, o comunidades autónomas como la nuestra, que han limitado las privatizaciones, están mejor preparadas para esta emergencia que las que siguieron a pies juntillas las “recomendaciones” neoliberales. Hay que extraer lecciones de eso.

“Hay que evitar que el virus mute a una peste negra laboral”

Ahora la prioridad es evitar el colapso del sistema sanitario y superar la epidemia. El confinamiento es una medida eficaz para protegernos y proteger a las personas más vulnerables. Estamos en una situación inédita y eso exige respuestas inéditas que nosotros creemos que se deben dar desde el consenso y el diálogo social. Pero a su vez el confinamiento es poco o nada compatible con este sistema económico basado en el máximo beneficio, eso genera una gran contradicción. Nosotros estamos en la posición de que hay que ampliar las medidas para frenar el virus lo máximo posible.


P: En Asturias el impacto sanitario está siendo menor que en otras comunidades ¿Cómo valoras la actuación de las autoridades asturianas? ¿Qué consideras positivo y en qué crees que se puede mejorar?

R: La respuesta de los profesionales sanitarios y socio-sanitarios está siendo asombrosa. Hay un alto grado de implicación, jugándose el pellejo en primera línea. Ellos y ellas y la gente que está trabajando en los sectores esenciales son la sal de la tierra, los verdaderos héroes y heroínas de esta historia.

La pandemia es terrible, pero la situación en Asturias nos hace ser optimistas desde el punto de vista sanitario. Asturias es la segunda comunidad autónoma del Estado Español (solo detrás de Euskadi) que destina más presupuesto por habitante a la sanidad, y eso tiene un impacto en nuestra capacidad de respuesta con respecto a otras comunidades.

Tenemos un nivel medio de ocupación de los hospitales y las UCI, los hospitales de campaña y los centros privados aún no han tenido que ser utilizados. Esto se relaciona con la inversión pública que aquí hemos mantenido, reivindicada por nosotros y que algunas organizaciones empresariales tachaban de gasto. Los hechos están demostrando que es una inversión que salva vidas.

En la actualidad tenemos que reforzar el sistema sanitario. En Wuhan levantaron el confinamiento tras 76 días, debemos estar mentalizados de que es posible que aquí haya que estar también muchos días con algún grado de confinamiento. Desde Comisiones Obreras estamos reivindicando el refuerzo del personal, para cubrir las necesidades y dar relevos.

También hay que activar recursos económicos para tener más equipos y medios de protección en la sanidad y otros sectores, realizar test de manera ágil y elaborar un plan de contingencia en materia psico-social para la gente que está en primera línea en el sistema sanitario.


P: Desde el 13 de marzo, el Gobierno de España ha ido decretando varias medidas que se conocen como el Escudo Social.  ¿Qué cambiarías y qué añadirías a esas medidas?

R: Valoramos muy positivamente que el Gobierno preste oídos a las organizaciones sociales y sindicales. Varias propuestas que lanzamos desde los primeros días están siendo recogidas y puestas en marcha, por ejemplo, la de que las personas afectadas por un ERTE que no tengan periodo de cotización suficiente cuenten con prestaciones, el endurecimiento de los despidos o los subsidios para las empleadas del hogar.

Se está trabajando en la buena dirección, pero todo esto aún es insuficiente. Hay que evitar que el virus mute a una peste negra laboral que genere tasas de desempleo y precariedad que no podamos remontar. Las moratorias fiscales, los avales, las facilidades para dar liquidez… hasta que se pueda normalizar la situación en cada una de las empresas son medidas necesarias.

Hay que proteger a colectivos especialmente vulnerables, proteger a las personas que ya estaban en el desempleo, o en la economía sumergida de subsistencia, esa gente ahora se ha quedado totalmente a cero y deberían tener una prestación. A toda la gente que previamente a esta situación había optado por reducciones voluntarias de jornada (la mayoría mujeres), habrá que complementarles el salario de alguna forma.

Las medidas que ha adoptado el Gobierno se aplican desde el 14 de marzo, pero nos consta que el 1 de marzo ya había empresas adelantándose a los acontecimientos, despidiendo trabajadores, eventuales, etc… hay que compensar también a esos trabajadores.

En general, se debe seguir trabajando en la línea de proteger a la gente más vulnerable, y quien tenga que bajar la persiana estos días tenga ciertas seguridades de que va a poder retomar la actividad.

“Estamos en una situación inédita y eso exige respuestas inéditas”

En el ámbito social no es de recibo que con la que está cayendo haya todavía gente esperando por el salario social o la ayuda a la dependencia. Nosotros proponemos un plan de choque para poner las listas de espera a cero. En el tema de la alimentación nos consta que hay menores y familias que están pasando hambre estos días, hay que darle una vuelta al asunto, por ejemplo, a través de los comedores escolares y garantizar la alimentación a estos colectivos.

Y esta crisis está sacando a la luz la brecha digital, en muchos centros hay alumnado que no puede seguir las clases online porque no tienen medios. Desde CCOO hemos propuesto que los recursos técnicos que están parados en los centros de estudio se usen para amortiguar esta brecha y que las empresas tecnológicas y de telefonía se impliquen y pongan a disposición de estas familias recursos gratuitos.


P: La actividad sindical ha sido incluida entre las actividades esenciales. ¿Qué está haciendo Comisiones Obreras en estos días?

R: La primera directriz fue clara: ninguna duda sin resolver y que ningún trabajador o trabajadora se sintiera a solas en esta situación. Nuestro compromiso ha sido desde el primer día reforzar la actividad sindical poniendo a todos los profesionales de los servicios jurídicos del sindicato a disposición de todo el mundo, estén o no afiliados, y coordinar la actividad de toda la organización y de los delegados y delegadas en los centros de trabajo para poder responder a esa llamada, responder cualquier duda que haya y que siempre haya un referente de proximidad al que dirigirse.

Una vez pasados los primeros días, estamos centrados en controlar que los ERTEs de fuerza mayor en las empresas responden a causas objetivas y estén justificados, certificar que hay causa real. Y después negociarlos de forma que los trabajadores tengan mejores condiciones en estos ERTEs: complementar salarios hasta el 100%, respetar vacaciones y pagas extras, fundamentalmente.

“Si los ERTEs actuales, empiezan a convertirse en EREs, tenemos que dar una respuesta colectiva y solidaria”

Otro aspecto importante en el que estamos muy volcados es en la vigilancia de la salud laboral, que haya EPIs y se garanticen las medidas de seguridad necesarias en esta situación tan crítica. Esto está siendo un reto importante.

Pero la acción sindical también va acompañada de propuestas y reivindicaciones para mejorar la situación. Eso también es un papel propio de CCOO.


P: Ha habido polémica en torno a las actividades que se han considerado no esenciales y que han tenido que parar. Se habla de presiones de las grandes empresas para seguir funcionando como si tal cosa y en muchos casos hay conflicto con las plantillas por esto. ¿Cuál es el punto de vista del sindicato sobre esto? ¿Cómo explicas la actitud de estas empresas?

R: Nosotros apoyamos totalmente el decreto de paralización de las actividades no esenciales porque creemos que la prioridad es salvar vidas. Eso para empezar.

Hemos tratado de consensuar criterios con la administración para ver que empresas entran dentro de la categoría de esenciales. Criterios objetivos, de aplicación general. Para nosotros no se trata de hablar de empresas concretas sino de fijar esos criterios de aplicación, y eso es en lo que nos hemos centrado en este asunto. Por ejemplo: servicios mínimos relacionados con el mantenimiento en algunas empresas en las que sea imprescindible porque no se pueda parar las instalaciones, o que estén en la cadena de valor de otras actividades esenciales, o en la cadena de valor de la producción de equipos de protección.

“Los presupuestos están hechos para un contexto que no tiene nada que ver con la realidad actual. Hay que modificarlos”

Una vez elaborados estos criterios nosotros entendemos que a quienes les corresponde dictaminar qué empresas entran en ellos es a la administración y a las propias empresas. Nosotros como trabajadores podemos entrar a valorar en algunas situaciones sangrantes o en caso de amenaza a la seguridad laboral, pero la responsabilidad recae en las autoridades y las empresas. En todo caso el sindicato está en disposición de actuar en situaciones puntuales en las que detectemos irregularidades o se intente retorcer la norma establecida por el Gobierno.

La razón de estas contradicciones está clara, vivimos en una sociedad de capitalismo salvaje, de máximo beneficio al menor coste y en el menor tiempo posible, esto es inherente al sistema económico. Nuestro papel es tratar de contrarrestar esta dinámica, máxime en un contexto en el que la norma nos habilita para defender que lo primero es la vida, no los beneficios.


P: A diferencia del 2008, parece que el rescate a la gente trabajadora está en la agenda del Gobierno, pero esto va a crear una enorme deuda pública que en algún momento habrá que pagar. También da la impresión de que la UE no acaba de responder con solidaridad y firmeza. Y muchos economistas sostienen que la recuperación en V es una utopía. ¿Qué crees que debe plantear el sindicato si, al levantar el confinamiento, los ERTEs se empiezan a convertir en EREs?

R: Primero: Los Gobiernos, como el asturiano, deben modificar los presupuestos. Están hechos para un contexto que no tiene nada que ver con la realidad actual. Deben activar partidas económicas para esta nueva realidad y eso solo se puede hacer cambiando los presupuestos.

Segundo: esto alcanza al plano estatal y de la Unión Europea. Con austeridad no vamos a salir de esta crisis. Las políticas de déficit y de gasto público tienen que cambiar. Para salvar vidas y salvar empleo en esta situación vamos a tener que endeudarnos, si no lo hacemos estaremos atados de pies y manos. La Unión Europea está en una encrucijada, en un ser o no ser. Si no da una respuesta coordinada y solidaria, el conjunto de la población en Europa se va a cuestionar su utilidad como institución.

En tercer lugar, y esto ya es más una opinión personal mía, al igual que la gente trabajadora está dando la cara y jugándose el pellejo, los millonarios, la gente con más recursos económicos, tienen que arrimar el hombro. Hay que establecer una justicia fiscal que obligue a aporten recursos económicos al sistema. No hablo de donaciones ni filantropía, hablo de justicia fiscal. Una figura impositiva extraordinaria sería necesaria para que la gente más privilegiada aporte a la sociedad.

Si los ERTEs actuales, empiezan a convertirse en EREs, tenemos que dar una respuesta colectiva y solidaria, para dar la batalla de forma coordinada el conjunto de la clase trabajadora. Yo soy de los que opinan, respecto al pensamiento único neoliberal de estos años, que el rey está desnudo. Estamos viendo como en Estados Unidos, el tratamiento para la COVID-19 asciende a 35.000 € y por tanto mucha gente no va a poder tratarse. Hay que dar la batalla de las ideas para que lo primero sean las personas y no las cuentas de resultados. Esperemos que de esta crisis salgamos con una correlación de fuerzas más favorable para cambiar un sistema que lleva la injusticia y la desigualdad en su ADN. Creo que va a ser importante que logremos repartir el trabajo, no solo en la empresa sino también a nivel doméstico y el trabajo de cuidados, y seguramente tengamos que impulsar algún tipo de renta mínima que permita a todas las personas vivir con seguridad desde que nacen hasta que mueren.


P: Estos día se está hablando de unos nuevos Pactos de la Moncloa. Los anteriores consistieron en una reducción de salarios y aumento de la flexibilidad laboral a cambio de derechos sociales, sindicales y políticos. En Asturias Adrián Barbón está llamando a unos Pactos de Fruela. ¿Cómo veis este asunto desde CCOO?

R: Los Pactos de la Moncloa se hicieron en un contexto muy diferente. Sus conclusiones se impusieron al mundo del trabajo pero los sindicatos no participaron en su diseño. Probablemente estemos en la situación económica más grave desde la Guerra Civil y CCOO considera que debe haber un pacto de estado para la reconstrucción lo más amplio posible. Pero en esta ocasión las organizaciones sindicales deben estar en la sala de mando de su elaboración.

Apostamos por ello para impulsar la inversión en sectores estratégicos como la industria, la innovación y para reforzar servicios públicos esenciales como la sanidad. También debe servir para que haya un consenso sobre la actitud de España ante la Unión Europea, se debe exigir el fin de las políticas de austeridad, recortes y privatizaciones que tanto daño han causado. Y además para fortalecer un sistema fiscal progresivo, hay un diferencial muy grande con respecto a la media europea y necesitamos esos recursos para reforzar el estado del bienestar y la protección social. Pacto sí, pero no puede ser de ajuste, tiene que ser de políticas expansivas, impulsar la demanda y generar actividad económica y empleo de calidad.

Veo dificil que se pueda alcanzar ese acuerdo por las políticas reaccionarias de la derecha y la extrema derecha, pero el Gobierno tiene el deber de intentarlo.

“Los millonarios, la gente con más recursos económicos, tienen que arrimar el hombro”

Respecto a Asturias defendemos una propuesta de pacto social de progreso lo más amplia posible que tenga tres ejes:

Fortalecer la sanidad y los sectores sociosanitarios para salvar vidas, eso pasa por incrementar el personal, realizar más tests y con más agilidad para proteger a los trabajadores y las trabajadoras que están en primera línea y poner en marcha un plan de contingencia de apoyo psicológico a toda esta gente que está haciendo un esfuerzo titánico.

Apoyar la economía real y el empleo. Hay que rescatar a nuestras empresas para que puedan generar actividad económica cuanto antes, reforzar la disponibilidad de Equipos de Protección Individual en los centros de trabajo, generar ayudas complementarias a las estatales y pasa también por invertir en futuro diseñando la Asturias que queremos tener en 2050.

El tercer eje es un programa de solidaridad, de lucha contra la pobreza y la exclusión. Proteger a las personas, fortalecer la educación, que todas las personas puedan acceder a una vivienda y combatir la violencia de género.

Apostamos por este tipo de acuerdos siempre que tengan un contenido que beneficie a la mayoría social, a los trabajadores y trabajadoras.

Enrique Gallart Pérez-Santamarina

Oviedo 1978. Redactor jefe de lamayoria.online, colaborador de nortes.me

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