Conecta con nosotras

Cultura

Elisa Cuesta, uso y abuso del “habitar conectado”

La Premio Asturias Joven de Artes Plásticas 2019 reflexiona sobre la crisis viral y la vigencia de sus proyectos.

Elisa Cuesta. "Skeens".

Elisa Cuesta (Soto del Barco, 1992) forma parte de la tendencia actual del arte basado en datos, que interpreta encuestas, estadísticas y lógicas algorítmicas en clave artística, convirtiéndolas en obras no convencionales que se despliegan por las salas de exposiciones y se nutren de ubicaciones digitales y posicionamientos personales. Es una visión por lo general crítica de las redes sociales y las grandes multinacionales de la tecnología, que expresa su insatisfacción por las comunicaciones interrumpidas, los fallos en el sistema, el control excesivo y las relaciones más virtuales que reales, asuntos todos ellos de inquietante vigencia con la pandemia actual, que tiene tanto de viral como de vírica.

También diseñadora, además de Bellas Artes ha hecho Ingeniería de Diseño Industrial y Desarrollo de Producto en la Universidad Antonio de Nebrija y cursos de especialización en Infografías Avanzadas y Diseño Computacional de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. “Vine de Madrid, donde vivo y trabajo habitualmente, el viernes 13 de marzo. Tenía mi viaje programado para el lunes siguiente, ya que debía venir para el montaje de la XXX Muestra de Artes Plásticas del Principado de Asturias en Avilés. Lo adelanté, por si acaso, debatiéndome entre el consejo de mis familiares y amigos, que me prevenían para que saliera de Madrid cuanto antes, y la lógica cívica que me indicaba que debía quedarme. Así, en medio de la creciente ansiedad colectiva y con cierto sentimiento de culpa, cogí uno de los últimos trenes que recorrerían el trayecto Madrid-Asturias con normalidad, un día antes de que se estableciesen medidas de confinamiento a nivel nacional para evitar la propagación descontrolada del Covid-19”.

“Ídolos carnívoros”

“Desde entonces estoy en casa de mis padres, en un valle escondido a orillas del Nalón. Tengo la suerte de estar confinada en un trocito de bosque. Como en muchas zonas rurales, Internet es un lujo volátil y, cada vez que tengo que hacer una videollamada, mi vecina me presta su router amablemente (previamente desinfectado)”, comenta con ironía. La Muestra se canceló, como cabía esperar, y todas las exposiciones planificadas para la primavera y el verano han quedado aplazadas hasta nuevo aviso: “Los restos de mi exposición ‘Skeens’ descansan suspendidos en una sala oscura del Valey de Castrillón. Tras apenas cinco días abierta al público, sus figuras blandas plantean controvertidas preguntas sobre el papel de la cultura en el contexto actual y nos recuerdan oportunamente el peso de las invisibles infraestructuras tecnológicas sobre nuestros propios cuerpos. A la luz de la situación actual, algunos de mis proyectos han cobrado una vigencia incómoda…”.

“Trabajé sobre mi huella digital almacenada por Facebook durante 10 años con el objetivo de reflexionar sobre la intimidad, la memoria y la autoconstrucción en el estado conectado”

Inquietantes coincidencias

Premio Asturias Joven de Artes Plásticas 2019, a través de sus proyectos explora diferentes dimensiones de lo que llama el “habitar conectado”. Sobre las relaciones entre el uso y el abuso que surgen entre el humano y el dispositivo tecnológico trata ‘Ídolos carnívoros’, una investigación sobre la relación afectiva hombre-máquina y sobre el papel de las interfaces digitales dentro de los nuevos modelos de comunicación en red. ‘Coreografías cartografiadas’ va sobre el estado de vigilancia impuesto por las infraestructuras de extracción de datos y es un ejercicio de rastreo sobre lo que saben de nuestra ubicación a través del teléfono inteligente, que nos come. Y sobre el valor de lo sensible-humano en contraste con las nociones de utilidad y productividad propias de los sistemas de información y datificación gira ‘Skeens’, su proyecto más importante hasta el momento, que rastrea su huella digital y la deshila de la red social más conocida.

“Skeens”

“Gracias a la beca LABjoven-Los Bragales en Laboral Centro de Arte, pude desarrollar dicha investigación durante el verano de 2019. Trabajé sobre la porción de mi huella digital almacenada por Facebook durante 10 años con el objetivo de reflexionar sobre la intimidad, la memoria y la autoconstrucción en el estado conectado. Para ello elaboré una serie de piezas a partir de materiales, técnicas y símbolos propios de la tradición textil. Los textiles son materiales profundamente relacionados con la expresión de la identidad. La ropa, en contacto directo con nuestras propias células, nos protege de factores climáticos y de la exposición física de lo íntimo. Es probablemente el único elemento que tocamos más que nuestro smartphone. El negocio de la moda es uno de los más lucrativos, obedeciendo a la obsesión por lo nuevo propia de Instagram u otras redes que viven de la imagen. Es también una de las industrias con mayor impacto medioambiental, debido principalmente a los tratamientos químicos del textil y al transporte marítimo de mercancías. Además, al igual que sucede con el sector tecnológico, la producción de género y prendas se lleva a cabo prácticamente en su totalidad en países asiáticos, siendo la principal mano de obra mujeres bajo las más precarias condiciones laborales. Mientras tanto, en Occidente las labores se han mantenido dentro del ámbito de lo familiar, de los cuidados, de la mujer y, por tanto, han sido tradicionalmente consideradas conocimiento no productivo, quedando relegadas a la transmisión oral, de madres a hijas, y cayendo muchas técnicas en el olvido”.

“Qanat”

“No puedo evitar pensar, ahora que la situación nos obliga a cerrar hoteles y atracciones turísticas, en aquellos que se rasgan las vestiduras por la falta de tejido industrial en España, en los makers dando lecciones de organización distribuida a la administración, en los artistas que comparten sus creaciones para el disfrute de todos, pero sobre todo, en las mujeres que limpian, que se hacen cargo de los cuidados de los dependientes y los ancianos, tan añorados estos días, del mantenimiento familiar, más evidente que nunca… Y en las mujeres chinas, que estarán fabricando mascarillas para todo el mundo en condiciones que probablemente nunca conoceremos. ¡Que bien nos vendría ahora algo de este no-saber!”, señala.

El tiempo que, de pronto, nos sobra

Actualmente sigue trabajando en uno de los pocos proyectos que no han sucumbido al confinamiento, ‘Qanat’, una investigación colaborativa sobre infraestructuras tecno-políticas dominantes, sistemas biológicos distribuidos e inteligencia artificial, que se intenta poner en relación con objetos y estructuras existentes que ayudan a construir nuevas narrativas. “Se trata de un proyecto en colaboración con un equipo de diseñadores, arquitectos y científicos que cuenta con el apoyo de Science Gallery Dublin y el Human Insights Lab de Accenture. En este momento deberíamos estar trabajando en Dublín, pero la situación ha hecho que tengamos que transformar la experiencia planeada en un piloto de residencia virtual, lo cual supone dificultades añadidas, pero también nuevas oportunidades y sobre todo nos permite trabajar directamente desde el contexto que analizamos. Un reto muy interesante para llenar el tiempo que, de pronto, nos sobra”.

Elisa Cuesta es consciente de que esto va para largo: “Durante los próximos meses el Covid-19 formará parte de mi vida (de todas las vidas), y parece insinuar: no irás más lejos hoy, ni ningún otro día en el corto plazo. Me siento parte de algo grande, inesperado, sin precedentes y fuera de control. Todo lo anterior me parece egoístamente acomodado. Hago balance: qué tengo, qué quiero mantener, a qué estoy dispuesta a renunciar, qué me gustaría aprender a partir de ahora. Mientras tanto, la primavera se ha instalado sin testigos en los jardines”, concluye.

Luis Feás
Escrito por

Periodista, crítico de arte y comisario de exposiciones. Ha escrito en La Voz de Asturias y Atlántica XXII entre otros medios. http://luisfeas.com/contacto/

Haz click para comentar

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Advertisement
Advertisement

Lo más leído

El hilo que cuestiona la repercusión internacional de los Premios Princesa

Actualidad

Los recortes de Canteli: Oviedo, del 0,7% al 0,0%

Actualidad

El billete de ALSA nos sale caro

Actualidad

“Hay un desprestigio del conocimiento, en el que una mentira repetida pasa a ser verdad”

Cultura

Asociación Cultural Nortes de Asturias © 2020 · Centradas en la periferia

Nortes en redes