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Huelga, contrahuelga y estado de alarma: ¿Alimerka es para todos?

Alimerka invita a cenar a sus trabajadores como “reconocimiento”, pero no computa como jornada laboral los veinte minutos de descanso obligatorio

Un supermercado Alimerka durante el estado de alarma. FOTO: Iván G. Fernández

La cadena de supermercados Alimerka, con 5267 empleados a comienzos de año y 170 establecimientos, es según el “Anuario de la Economía Asturiana 2019” la segunda empresa con más trabajadores de la región, siguiendo muy de cerca a ArcelorMittal. Alejandro Fernández, su presidente, heredó en 2014 la dirección de la empresa fundada por su padre en 1986. Las pasadas navidades su plantilla mantuvo durante cuatro días una huelga sin precedentes en el sector, con reivindicaciones como el aumento salarial, el reconocimiento de la antigüedad y la computación de los veinte minutos de descanso obligatorio como tiempo de trabajo.

Pero aquella huelga será recordada sobre todo por la “contrahuelga” convocada por un sector de la plantilla afín a la dirección de Alimerka. “Es el esquirolaje llevado a la fase superior”, reconoce Arantxa Carcedo, perteneciente al Comité de Prevención de la empresa por CC.OO. El pasado 23 de diciembre, mientras los huelguistas hacían un piquete en un supermercado en la calle Foncalada de Oviedo, un grupo de trabajadores se concentraba en la Plaza de España con carteles que rezaban “Yo soy Alimerka. No a la huelga”.

“Eran una parte mínima de la plantilla, pero les dieron mucho bombo”, cuenta Carcedo, “Sobre todo jefes intermedios, supervisores, alguna encargada y gente de oficinas. Yo sé de encargados que mandaron mensajes a los trabajadores para que fuesen a esa manifestación, y también de una supervisora de la zona del Nalón que sacó a los trabajadores en su jornada laboral, los llevaron en coche a la concentración y luego los devolvieron a la tienda”.

El pasado 23 de diciembre, en plena huelga, un grupo de trabajadores se concentraba en la Plaza de España con carteles que rezaban “Yo soy Alimerka. No a la huelga”

Desde entonces, lamenta la sindicalista, existe “una división entre los trabajadores. Hay cierta tensión, hay relaciones personales que no volvieron a ser iguales y eso se nota en el ambiente”. Alimerka suprimió tras la huelga los incentivos trimestrales “por decisión unilateral” y no se consiguieron las reivindicaciones principales. Pero también hubo buenas noticias, pues se ganaron dos días más vacaciones, la ampliación del periodo de lactancia, la recuperación de los festivos que coincidan con vacaciones y se creó “un vínculo maravilloso entre quienes fuimos a la huelga”.

Piquete en la huelga de supermercados de las pasadas navidades. FOTO: Iván G. Fernández

1 de Mayo con protección

Este 1 de mayo los sindicatos no tienen tiempo para lamerse las heridas. La urgencia impone su agenda, y su actividad se centra en garantizar la salud de los trabajadores y velar por que la empresa cumpla las medidas de protección. Aunque los primeros días fueron “terribles”, ahora Alimerka “cumple muchas de las medidas que les propusimos, pese a que la dirección rehúye reunirse con la parte sindical del comité”, afirma Carcedo.

No obstante, denuncia, “se salta otras muy importantes cuando priman los beneficios. En los días de máxima venta el aforo no se cumple en todas las tiendas. Como eso depende de los mandos intermedios, a veces dicen que dejen entrar a más gente. Ya hemos enviado seis correos formales solicitando que nos indiquen cuál es el máximo aforo de cada tienda y que coloquen un cartel a la puerta del supermercado con el número de personas que puede haber”. Hasta la fecha son 16 los trabajadores de Alimerka infectados por coronavirus, los tres últimos casos detectados esta semana en el centro logístico.

Al cocer mengua

Alimerka es la más hábil de las grandes empresas asturianas a la hora de promocionar su imagen. En la huelga de diciembre desplegó todo su aparato comunicativo con publicidad y comunicados a doble página en la prensa regional. Una de esas páginas mostraba el supuesto salario base de los trabajadores de Alimerka, “1.117,25 euros en 2019”. La empresa mentía, según demostró luego AsturiasDiario, y el salario base era realmente de 823,17 euros. “En la huelga se les destapó mucho”, opina Carcedo, “la imagen de empresa es peor desde entonces. Teníamos algo a nuestro favor que no podían controlar, porque quienes están día a día con los clientes somos nosotros”. 

La publicidad de Alimerka presumía de salarios de 1.117 euros, pero la empresa mentía: el salario base era realmente de 823,17 euros

También estas últimas semanas hemos visto reseñadas en prensa los movimientos de Alimerka y de su fundación homónima. “Fundación Alimerka pone en marcha ayuda alimentaria extraordinaria para apoyar a las entidades sociales”, “Alimerka inicia una colaboración con el SESPA para apoyar a sanitarios y pacientes”, “Alimerka refuerza más su seguridad y prioriza el servicio a colectivos vulnerables”, “Alimerka pagará una extra de 800 euros a la plantilla por “el esfuerzo””, “Alimerka contrata a 200 nuevos empleados para reforzar el servicio durante el estado de alarma”.

Algunos de esos anuncios, advierte Carcedo, tienen trampa. “Es cierto que ha habido doscientas contrataciones”, concede, “pero no para reforzar, sino para sustituir personal que estaba de baja o que eran población de riesgo y para cubrir los contratos que vencen y no se renuevan, porque no está haciendo contratos indefinidos”.

Respecto a la paga extra, también es cierto que se ha pagado, “pero no como nos lo anunciaron ni como se dijo en prensa”. El comunicado remitido por la empresa a los trabajadores reza que abonará a “profesionales de tiendas, almacenes y transportes que estén estos días en activo trabajando una prima extraordinaria de 800 euros”. La realidad está siendo algo distinta: “A quienes estaban en jornada reducida no les pagaron 800 euros, sino la parte proporcional; a los trabajadores que terminaban contrato en marzo, incluso el mismo 31 de marzo, no se les pagó nada; incluso sé de una trabajadora que pidió una excedencia el día 27 y tampoco se la pagaron”.

El viernes 24 de abril los trabajadores de Alimerka recibieron un mail del presidente: “Os informo que Alimerka pagará a todos sus empleados una comida o cena, como un reconocimiento más a todo lo comentado. Aprovechemos unos minutos para imaginar cómo será esa celebración y desconectar del día a día que nos encontramos hoy”.

Bernardo Álvarez
Escrito por

Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

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