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Opinión

Covid-19 y orgullo de clase. Historia y actualidad del 1º de Mayo

La suspensión del día más obrero del calendario en el momento en que la clase trabajadora se muestra más presente que nunca.

Pintura del artista francés Fernand Leger.

Esta primavera del año 2020 va a pasar a la historia por muchos y obvios motivos, entre ellos que no se va a celebrar la que sería la 131º del 1º de Mayo1. La cuestión no es baladí porque en estos 131 años, excepcionales han sido las ocasiones en las que el Día de los Trabajadores no se ha visto acompañado de mítines, manifestaciones, huelgas de distinto pelaje, sabotajes, disturbios o toda esta gama de movilizaciones combinada. Desde 1966 no ha habido año en el que la clase obrera española no haya realizado manifestaciones y si ampliamos el repertorio de acciones (sabotajes), posiblemente haya que remontarse a los primeros años 40 para encontrarse un 1º de Mayo sin ningún tipo de acto reinvindicativo o conmemorativo en la calleo el trabajo. Casi nada.

La trascendencia de la jornada

El 1º de Mayo es una fecha internacional e internacionalista que pone el foco en exigencias comunes a los trabajadores de todo el mundo: jornada de trabajo de 8 horas, seguridad y garantías laborales, derechos democráticos o la transformación de la sociedad. Reivindicaciones tan antiguas como vigentes2.

Su origen es doble, en función de la rama del movimiento obrero. Para los socialistas se sitúa en 1889, cuando la II Internacional decidió establecer el 1 de Mayo como fecha de reivindicación de las 8 horas en un momento de fuerte expansión de la clase obrera. Dado el éxito de las manifestaciones la fecha de institucionalizón, dotándola de un ambiente festivo en el que las reivindicaciones y el orgullo de clase se entrelazaban.

Hasta la irrupción del 8M, ésta ha sido la jornada internacional con mayor capacidad de movilización, sacando a la calle a cientos de miles de manifestantes a pesar de ser un día festivo

Los anarquistas se inspiraron en la tradición reivindicativa americana (independiente y previa a la II Internacional) para dotar al 1º de Mayo de un carácter de lucha y confrontación total contra el Estado y el capitalismo. Para ello pusieron sus ojos en los sucesos de la Plaza de Haymarket (Chicago) de 1886, cuando la reivindicación de las 8 horas, que en EEUU se había iniciado el 1º de Mayo de ese mismo año, derivó en un tiroteo y un montaje judicial que condenó a muerte a 8 líderes sindicalistas locales (anarquistas para más señas). A partir de ahí, mítines, disturbios y huelgas pasaron a integrar el repertorio de movilizaciones libertarias.

Al igual que en el resto del mundo, en España la fecha se desarrolló bajo el signo de estas dos tradiciones hasta el final de la guerra civil. Entre 1890 y 1939 este día siempre contó con la realización de actos de protesta y autoafirmación obrera con independencia del régimen.

Hubo de ser la dictadura franquista la que rompiera dinámica proscribiéndola, pero no nos quedemos con lo malo (a falta de pan…): desde principios de los años cuarenta se produjo una confluencia reivindicativa entre marxistas y anarquistas, de manera que el 1º de Mayo adquirió durante el franquismo un sentido de lucha contra la dictadura.

Lucha estrechamente vinculada a reivindicaciones sociolaborales que dieron lugar a sabotajes como los ocurridos en la cuenca del Nalón en 1946 y alumbraron huelgas generales como la de Vizcaya de 1947. A partir de 1966 las manifestaciones se generalizaron, exigiendo derechos laborales y políticos. De la manifestación silenciosa de Mieres en 1966 se pasó a los disturbios, habituales en las postimetrías de la dictadura.

Apuntes de actualidad

En democracia el 1º de Mayo transformó su significado (también de forma unánime), tornando en festivo y perdiendo relevancia en la agenda del movimiento obrero. Aunque algunas organizaciones mantienen una retórica de lucha para animar la jornada, lo cierto es que ésta es absolutamente festiva. Solo Barcelona se mantiene dentro de la tradición libertaria, con la celebración de manifestaciones anticapitalistas que suelen terminar en fuertes disturbios.

La pérdida de relevancia ha sido paulatina a pesar de las reivindicaciones sindicales sobre cuestiones de actualidad. Este año es un buen ejemplo. Los diversos colectivos profesionales que están teniendo problemas durante la pandemia y que en algunos casos, como los riders, han protagonizado protestas, no se plantean el Día de los Trabajadores como una fecha especial en la que hacer oír su voz. Y es que el 1º de Mayo ha perdido su carácter reivindicativo para convertirse en una jornada meramente identitaria (lo que en un momento en el que parece que solo existe la clase media no parece poco).

Estas circunstancias deben dar que pensar a los sindicatos, quienes deberían tratar de recuperar el sentido reivindicativo de la fecha más allá de las declaraciones formales, poniendo el foco del discurso, pero también de los actos, en la problemática general de la clase trabajadora y en aquellos colectivos más afectados en cada momento. Sanitarios, trabajadoras de supermercados y ayuda a domicilio, riders, etc. deberían estar siendo animados por las centrales sindicales para utilizar esta jornada, tan cargada de historia, como altavoz de sus reivindicaciones y protestas, en lugar de tratar de organizar manifestaciones exclusivamente simbólicas por redes sociales o en coche.

Quizá estas iniciativas ayudaran a la necesaria tarea poner de nuevo a la clase trabajadora en el centro del tablero social y a marcar una agenda propia, algo que se echa de menos desde hace muchos años. Sino, al menos podría ayudar a situar de nuevo al sindicalismo de clase como columna vertebral de la clase trabajadora, lo que tampoco sería un mal resultado.

Aun con todo, es justo señalar que hasta la irrupción del 8M en 2018, ésta ha sido la jornada internacional con mayor capacidad de movilización, sacando a la calle a cientos de miles de manifestantes a pesar de ser un día festivo, porque aunque se insiste en que España es un país de clases medias y una sociedad postindustrial, el trabajo y la clase trabajadora siguen siendo el engranaje de la sociedad.

Orgullo de clase: Los trabajadores esenciales

Que la sociedad española (y la del resto de mundo) es una sociedad conformada en su mayoría por personas de clase trabajadora es una realidad innegable, a pesar de que continuamente se insiste en hablar de clases medias, ese invento con el que se pretenden conjugar los intereses de Cayetano Martínez de Irujo con los de una trabajadora de la limpieza porque, como señala el inefable Moreno Bonilla, no hay ricos.

La crisis del Covid-19 lo ha puesto de manifiesto: quienes han tenido que permanecer (física o telemáticamente) en sus puestos de trabajo han sido los trabajadores, la clase trabajadora. Quienes se han demostrado imprescindibles día sí día también, han sido los trabajadores, la clase trabajadora. En la mayoría de ocasiones la más precaria y humilde.

Este 1º de Mayo es una inmejorable ocasión para sentirse orgulloso, orgulloso de ser útil, esencial, imprescindible, solidario… orgullos de ser clase trabajadora

Esta situación es motivo de orgullo, de orgullo de clase. Ese orgullo de ser trabajador que existió durante muchos años, que se escenificaba el 1º de Mayo y que ha ido perdiéndose (y nos han ido arrebatando) en las últimas décadas. ¿Por qué? Porque durante esta crisis ha vuelto a ponerse de manifiesto que los imprescindibles no son las grandes corporaciones, brokers, empresarios, terratenientes y sus palmeros. Esta crisis ha hecho patente que los imprescindibles son aquellos que nos atienden en consultas y hospitales, los que recogen la basura, los que limpian las calles, los que reponen los supermercados, los que ayudan a domicilio, los que siembran y recogen el campo, etc. Porque sin ellos se para el mundo y nuestra sociedad se va al carajo. Porque además han (hemos) demostrado ser capaces de ser solidarios con nuestros iguales.

Este 1º de Mayo es una inmejorable ocasión para tenerlo presente, reivindicarlo y sentirse orgulloso. Orgulloso de ser útil, esencial, imprescindible, solidario… orgulloso de ser clase trabajadora.

1No obstante diversas organizaciones sindicales realizarán actos a través de redes sociales y hay algún caso aislado de manifestaciones en coche (Zaragoza)

2Una lectura ligera sobre 1º de Mayo para un día como el de mañana puede ser 1º de Mayo. Historia y significado, de José Babiano. Disponible en http://www.1mayo.ccoo.es/e2e8bb0bde721c88fde091a1456141f8000001.pdf

Héctor González
Escrito por

Es historiador, sindicalista y anarquista.

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