“Vivimos rodeados de amianto”

Gerardo Luis Argüelles, responsable de acción sindical de CCCO, pide más medios humanos para acabar con la siniestralidad laboral, que crece en tiempos de crisis.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y forma parte del consejo de redacción de Nortes.

El pasado mes de marzo la justicia reconocía que el presentador José María Iñigo, icono de la televisión española de los 70, había muerto a causa de su exposición prolongada al amianto en los estudios de Prado del Rey de Radio Televisión Española. Su caso ha dado popularidad a la lucha que sindicatos, trabajadores y familias de afectados llevan años librando para que se acabe con el amianto, un material barato, resistente y multifuncional que vivió un boom en la construcción desde los años 50. Aunque en la década de los 70 se empezó a saber de sus peligros para la salud, su definitiva prohibición en la UE no llegó hasta el siglo XXI. El sindicato CCOO lucha porque ahora se retire de edificios e infraestructuras, así como por el reconocimiento como enfermedad laboral de todas aquellos padecimiento relacionados con una larga exposición a este material cancerígeno. CCOO de Asturies organiza para este miércoles una jornada informativa online en el marco de su campaña “El amianto peligro de muerte”. Gerardo Luis Argüelles (Llangréu, 1973), su responsable de Acción Sindical, Negociación Colectiva, Salud Laboral y Medio Ambiente será el encargado de cerrarla.

¿Cuál es la situación del amianto ahora mismo?

Está prohibida desde 2002 la fabricación y utilización, pero en la práctica vivimos rodeados de amianto. Hay más de dos millones de toneladas de amianto en toda España. En 2032 los países miembros de la UE tienen la obligación de tener retirado todo el amianto. Las administraciones deberían estar trabajando ya en esto, en quitar todo el material que hay en casas, fábricas, colegios, hospitales o incluso traídas de agua, pero lo único que hacen es pasarse la patata caliente unas a otras. Una cosa positiva es que a propuesta de CCOO puedan destinarse partidas de los fondos Next Generation a la retirada de amianto. También está recogido en las ayudas del Ministerio de Infraestructuras a la rehabilitación de edificios. Quitar todas esas toneladas es además una oportunidad para crear empleo en pequeñas y medianas empresas de la construcción.

¿Qué está pidiendo CCOO a nivel asturiano?

Para empezar un mapa del amianto. La inspección técnica de los edificios de más de 30 años está detectando muchos casos, pero hace falta más recursos para localizar todo el amianto que tenemos en Asturias.

“Asturias necesita un mapa del amianto”

¿Qué recomienda el sindicato a alguien que sospeche que sufre una enfermedad derivada del contacto con el amianto?

Que se ponga en contacto con nosotros para que le derivemos a nuestros técnicos en salud laboral y hagan una evaluación de su caso.

¿Lo está teniendo fácil la gente para que le reconozcan la enfermedad laboral?

No. Cuando vas con un problema de este tipo lo primero que te preguntan es si eres fumador, que es una forma de quitarse de encima el problema. Además, los casos no se detectan de un día para otro, y muchas veces las empresas a las que se reclama ya no existen. Por eso desde CCOO pedimos crear un Fondo de Compensación a las Víctimas del Amianto. Fue una propuesta de los sindicatos y las asociaciones de víctimas de amianto, que el Parlamento Vasco aprobó y llevó al Congreso de los Diputados para que se convierta en una ley.

Más allá del amianto la siniestralidad laboral sigue cobrándose vidas en Asturies: 16 el año pasado

La actividad laboral disminuyó con la pandemia, pero sin embargo las muertes crecieron.

¿Cómo es posible eso?

En cada crisis lo primero en lo que recortan los empresarios es en seguridad. Se ve como un gasto en vez de una inversión.

Otra muerte en el astillero de Armón

Los sindicatos estamos fuera del astillero de Gijón y allí el que levanta la voz sabe que se va a la calle. Estamos tratando de entrar en este tipo de empresas sin representación sindical a través de los delegados territoriales de prevención de riesgos laborales, que es una de las figuras que logramos del Principado en el acuerdo de concertación social.

Con la nueva ministra de trabajo parece que Inspección de Trabajo empieza a ponerse las pilas

Están haciendo cosas positivas contra el fraude y la siniestralidad laboral, pero siguen faltando recursos humanos. Con 18 inspectores laborales para toda Asturias no vamos a ningún lado.

¿Perjudica esta reforma laboral seriamente la salud de la clase trabajadora?

La desrregulación de las relaciones laborales da más poder al empresariado y se lo quita a la negociación colectiva. Con más temporalidad y más miedo a irse a la calle es más fácil que no se cumplan las normas en las empresas. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 es una buena Ley. Con cumplirse a rajatabla ya se daría un avance muy importante.

¿El teletrabajo lo va a cambiar todo?

No debería ser así. El empresario sigue teniendo la misma obligación de dotar de medios dignos a un trabajador ya sea en casa delante del ordenador o como soldador en una fábrica. Sus obligaciones no cambian en materia de seguridad y evaluación del medio en el que se realiza el trabajo.

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