Los derechos se protegen con leyes

Es el momento de defender los derechos, todos los derechos, porque los derechos de una persona o de un colectivo son los derechos de una sociedad

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Nuria Saavedra
Nuria Saavedra
Activista feminista y LGTBI+, trabajadora social y profesora en un instituto de Xixón.

El incremento de agresiones y de incidencias por acoso de alumnado, profesorado y personal no docente LGTBI -dentro y fuera de los centros educativos-ha ido creciendo. Aunque no hay una perspectiva histórica con datos reales por centros o zonas, el Observatorio Asturiano contra la LGTBIfobia nos va perfilando la realidad desde su creación en enero de 2021.

El acoso o la LGTBIfobia no es solo un problema en los centros escolares durante el tiempo de permanencia en las aulas, sino que también en las redes sociales donde pasa de ser un acontecimiento que ocurre dentro o en los alrededores del centro educativo a un hecho que permanece en el tiempo y no tiene horario. Además, algo que empieza siendo una cuestión de privilegios normativos (cis, heteros, blancos, payos, capacitistas, europeos, con recursos económicos, etcétera) se suele convertir en un foco de odio aglutinador de frustraciones varias. La mayoría de las veces estas violencias no son comunicadas a las autoridades competentes y, mucho menos, denunciadas. No hay un trabajo previo para desarticular procesos que, si no se frenan, suelen acabar en violencia física, además de la psicológica. En el próximo curso, comenzará a funcionar la figura de Coordinación de Bienestar y Protección en los centros educativos que será una oportunidad de igualdad y diversidad.

La educación en diversidad sexual (afectivosexual, orientación sexual y diversidad de género) es uno de los mayores déficits de nuestras sociedades y, por ello, el porno ocupa el espacio donde nuestros jóvenes y nuestras jóvenes aprenden a vivir su sexualidad. El mayor reducto en el que está instalado el sistema patriarcal. Un sistema patriarcal que genera privilegios y que da poder y jerarquía a los hombres y lo masculino, al macho que no se identifica como hembra (ni por su orientación sexual ni por su identidad sexual o de género).

Por todo ello, es necesario que la Dirección General de Juventud, Diversidad Sexual y Derechos LGTBI+ del Principado de Asturias desarrolle programas de intervención sobre la realidad de jóvenes LGTBI+, tanto en el nivel autonómico como en el municipal, y no solo en el ámbito socioeducativo sino también sociosanitario.

Pero, no sólo les jóvenes LGTBI+ son objeto de agresiones, también lo son las personas adultas y mayores que han vivido otras realidades a lo largo de su vida y que tienen dificultades y miedo para mostrarse y relacionarse en sus espacios convivenciales por no sentirlos seguros. Muchas personas aún no han salido del armario. Recordemos que, en el imaginario histórico colectivo de Xixón, tenemos la figura de Rambal -Alberto Alonso Blanco- que fue asesinado cruelmente en Cimadevilla (caso aún sin resolver) “su día a día transcurría en el lavadero del barrio donde ayudaba a las mujeres con la colada” y no escondía su homosexualidad “llegando a convertirse en un abanderado de los derechos del colectivo buscando su aceptación y normalización. Por las noches, Rambal desplegaba su arte como transformista.”

El viernes hubo una nueva agresión homófoba en Oviedo. Mientras la ultraderecha publicita su odio a la lengua asturiana y al colectivo LGTBI y su inquina al Diputado Pumares y al Presidente Barbón, el joven Kevin sufrió una agresión al grito de “maricón de mierda”. Claro que los mensajes de la ultraderecha y sus aliados hacen daño y alimentan un comportamiento lgtbifóbica, patriarcal.

El jueves 16 de diciembre de 2021, la Asamblea de Madrid debatirá la toma en consideración de la ley integral de igualdad y no discriminación que registró el partido de la extrema derecha. Esta ley propone la derogación de las leyes Autonómicas: de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y No Discriminación, así como la de Protección Integral contra la LBGTIfobia y la Discriminación por razón de Orientación e Identidad Sexual. El PP en su flirteo con la ultraderecha prefiere hablar de “reforma” y no de “derogación”. En el fondo, ambos partidos atacan frontalmente el Estado de Derecho, la Democracia, al negar a la ciudadanía sus derechos fundamentales, los Derechos Humanos.

Sin duda, esta es la vuelta a atrás, el regreso a los privilegios del sistema patriarcal que representan y que disfrutan unos pocos machos cisheteronormativos. Porque este sistema no es para todos los hombres, no. Este sistema es para los hombres machos (biológicamente) que siguen las normas del sistema patriarcal, y para conseguir sus privilegios no pueden identificarse como mujeres, ni reproducir gestos ni valores ni roles femeninos. Por tanto, hay muchos hombres que quedan excluidos o en el margen de los privilegios porque son “afeminados”, “maricones”, “no tienen huevos” o no se identifican con la masculinidad hegemónica y se niegan a ser violentos, agresivos, acosadores, etc. Hay muchos hombres que saben que eso no es lo que quieren, algunos se atreven a vivir desde sus valores y otros no, tienen miedo a sufrir las consecuencias del machismo. Lo hemos escuchado demasiadas veces y sabemos lo que es. Pero, casi nunca hemos parado este sunami que destruye y utiliza -si lo considera necesario- todo lo que no es masculinidad hegemónica.

También hay un pequeño grupo de mujeres que pretenden incluirse en ese grupo de privilegios asumiendo y viviendo desde valores, normas y estereotipos propios de la masculinidad hegemónica, reproduciendo lo peor de los valores patriarcales. Y, por supuesto, excluyendo de derechos a quienes puedan poner en peligro sus privilegios porque dependen de la connivencia con el sistema patriarcal. Para que existan personas con privilegios o espacios privilegiados, tienen que existir personas subalternas y sin derechos.

En conclusión, estamos ante una opción política que quiere perpetuar los privilegios -que histórica y estructuralmente han sido propiedad del sistema patriarcal, de la masculinidad hegemónica- y que dejan fuera, excluyen, a todas las demás personas: hombres, mujeres y personas no binarias. Las leyes protegen los derechos de todas las personas, dejan de ser graciables y no dejan espacio a los privilegios. Todas las personas son iguales ante la Ley. Es el momento de defender los derechos, todos los derechos, porque los derechos de una persona o de un colectivo son los derechos de una sociedad. Una sociedad que limita sus derechos limita su dignidad. Alcemos la voz por los derechos de nuestra sociedad, por los derechos de cada miembro de nuestra sociedad. Protejamos las leyes que defienden los Derechos Humanos.

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