Antonio García Ferreras, un tipo guay

Él y otros periodistas abyectos aprovecharon el momento para buscar negocio como supuestos informadores comprometidos con la verdad, la libertad y otros sustantivos que les quedan lejos.

Recomendados

Paco Álvarez
Paco Álvarez
Periodista, escritor y traductor lliterariu d'italianu. Ye autor de les noveles "Lluvia d'agostu" (Hoja de Lata, 2016) y "Los xardinos de la lluna" (Trabe, 2020), coles que ganó en dos ocasiones el Premiu Xosefa Xovellanos.

Antonio García Ferreras se curró durante un tiempo la imagen de periodista guay. Él y otros periodistas del star system aprovecharon un momento de ruptura ideológica con el modelo establecido para buscar negocio televisivo como informadores supuestamente comprometidos con la independencia, la verdad, la libertad y otros sustantivos que quedaban muy lejos de sus intenciones. Buscaron la cuadratura del círculo: intentaban granjearse la simpatía de una parte del rojerío votante mientras, con las cámaras encendidas o con las cámaras apagadas, le hacían la ola a los poderosos, a los que cortan el bacalao en las finanzas y en el poder político y a los que se mueven con desenvoltura en las pestilentes cloacas del Estado. Y el caso es que lograron, en parte, cuadrar el círculo, porque hubo gente que se tragó que Antonio García Ferreras y otros de su ralea eran, son, “periodistas de izquierdas”.

Estos días la opinión pública ha tenido libre acceso a unos audios en los que Ferreras, uno de los presentadores estrellas de LaSexta (la cadena televisiva progresista vinculada a la cadena derechista Antena 3 a través de Atresmedia), le lamía el culo al ex comisario José Manuel Villarejo, un siniestro personaje más propio del régimen anterior, y se subía al carro de los linchadores de Pablo Iglesias haciéndose eco de una información que, según el propio Ferreras, no se sostenía pero que él iba a difundir de todos modos. No dejes que la realidad te estropee una noticía, dice un contraprincipio del periodismo.

Yo creo que ser periodista de izquierdas no es peor ni mejor que ser periodista de derechas, la clave no está en eso. Ejerzo el periodismo desde hace treinta y pico años y, honestamente, puedo defender dos cosas de mi trayectoria: la primera, que era de izquierdas antes de convertirme en periodista y que sigo siendo izquierdista y periodista; la segunda, que creo que sigo siendo fiel por igual a mi ética periodística y a mis convicciones políticas, y que una cosa y la otra pueden ser compatibles, siempre que tu objetivo no esté relacionado con la fama y el dinero, que seguramente es lo que ha obnubilado a Ferreras. No soy nada corporativista en lo que concierne a mi oficio, pienso que en el periodismo abundan las personas nobles y también, por desgracia, impresentables y sinvergüenzas como Antonio García Ferreras o como su apreciado amigo Eduardo Inda.

Actualidad

4 COMENTARIOS

  1. La verdad es que no debería de haber periodistas de izquierdas ni de derechas, el periodista esta para dar información objetiva, pero eso ya no se lleva, lo que se lleva es manipular la opinión publica a un bando u otro.
    Que pena dais.

    • El autor se refiere a q una persona tiene su propia ideología, y luego puede ser periodista, o médico o lo q le dé la gana, lo importante es ser buen profesional y guiarse por unas normas y valores correctos y honestos. Una cosa es la línea editorial q se tenga, y otra q se falte a la verdad de los hechos objetivos, difundiendo falsedades a sabiendas, como es el caso de Ferreras, Inda y otros más de la Sexta. Para mi ya este medio dejó de existir en mi parrilla televisiva, como ya lo estaban otros.

    • La información objetiva no existe. El ser humano, al tener una visión vital y política del mundo, nunca podrá ser objetivo y, por tanto, sus palabras, aun intentando ser objetivas, no lo serían. Así que hay que diferenciar entre objetivo y veraz. El periodista debe aportar información basada en información veraz y contrastada pera asegurar que es fiable. Y, luego, dentro de eso, cabe la opinión o el tinte político. Y creo que es más honesto tener una línea editorial que ya expresa la ideología del periódico, que vender una falsa objetividad que ni es real ni siempre puede existir.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí