Crónica de una alcaldesa en funciones

No se prevén candidatos impulsados por la FSA: a ver quién está dispuesto a inmolarse.

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y dirige el Centro de Interpretación del Cine en Asturias. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y el diario digital migijon. Colabora en la Cadena Ser. Su último libro, junto a Rubén Paniceres, se titula "Ceniza a las cenizas. David Bowie y la revolución visual de la cultura pop" (Ed. Rema y vive).

Algunos dieron por hecho la noche del jueves su dimisión, pero finalmente se ha impuesto la prudencia y se produce el mejor de los escenarios para abordar la estabilidad de la institución, después de que Ana González comunicase este viernes su renuncia a participar en las primarias del PSOE para elegir candidato a la alcaldía de Gijón. La regidora se mantendrá en el cargo hasta que haya entregado el bastón de mando a otro alcalde, que será elegido tras los próximos comicios municipales. Compungida y sostenida por la misma soberbia que manifestó a lo largo de su mandato, con el timbre de voz apaciguado, disimulando su acostumbrada altanería, destacó que cumplirá el compromiso con el que se había presentado a las elecciones: su programa, el pacto con IU y los acuerdos con el resto de los grupos municipales. “En esta línea vamos a seguir” explicó a los medios y lo mejor que le puede pasar a la ciudad es que gestione el programa y los acuerdos que cerró sin estridencias, sin ruido, con discreción, como una alcaldesa en funciones que nunca pretendió ser, en un momento en el que se está gestando una renovación del proyecto político encabezado por José Ramón García “Monchu“, el Secretario de la Agrupación que apostó desde el principio por las primarias y que se ha vuelto a ver respaldado con 662 avales.

La alcaldesa de Gijón, junto al resto de concejales leales, ha asumido la nueva situación política como una derrota: “He perdido y la ejecutiva ha ganado. Ahora toca asumirlo, con tranquilidad, sin rencor ni dobleces”. Los periodistas llegamos al Salón de Actos del Ayuntamiento de Gijón afrontando una dimisión singular e, incluso, una deserción colectiva. No fue así. A cambio, nos entregó un epitafio de diez largos minutos dominado por la soberbia que no le ha permitido dejar, siquiera, un breve hueco en su discurso para una verdadera derrota porque nunca quiso presentarse a las primarias. Durante el último mes, Ana González se ha parapetado en un privilegio estatutario que 662 firmas lograron doblegar este jueves, a manos de un grupo de veteranos socialistas que las han visto a lo largo de su vida de todos los colores. Porque bajo la máscara de la arrogancia, suele ocultarse la cobardía. Desde el principio, Ana González renunció con su silencio a confrontar modelos e imaginarios políticos con otros candidatos. Dio por sentado dos mandatos sostenido por la FSA y, por extensión, el SOMA, que hace mucho tiempo había dado por amortizada. Dos mandatos de gobierno cojitranco cuando en política nadie debe dar nada por sentado.

Como en otras ocasiones, la arrogancia tejió este viernes en sus labios palabras de otra realidad muy distinta a “la real”. Todas sus valoraciones estuvieron embarnecidas de orgullo, en un discurso expresado “sin rencor ni dobleces”. No admitió ningún error, no consideró ningún fallo, no percibió ninguna mácula, ni rescató ningún traspiés en su gestión. No mencionó el paternalismo con el que trató a los ciudadanos durante la pandemia, ni las sentencias judiciales que han anulado el “cascayu” de San Lorenzo o, recientemente, el Plan de El Piles. Tampoco la valoración que hacen las encuestas de su gestión, ni admitió que su relación con los vecinos ha sido en muchas ocasiones áspera, difícil, problemática. Solo reconoció haber perdido en algo por lo que no había competido. Y se sintió afligida, “hoy no es un día fácil para mí” dijo, y derrotada y también agradecida: a su equipo, a sus familiares, a sus amigos y a los 46.000 ciudadanos que la votaron en las pasadas elecciones. Con cierta ironía, insinuó que estos últimos no votaron en el proceso de avales. Tampoco dijo que, a este paso, sentencia a sentencia, reyerta política a reyerta política, tampoco iba a conseguir, siquiera, 662 votos o avales que la han empujado a desistir de volver a presentarse a otras municipales.

“Ana González retomará las clases de literatura, porque se sabe una buena profesora”

Se sintió honrada de haber trabajado con un equipo, al que tachó de inepto hace más de dos años, y no supo, no reparó o no quiso preguntarse ante los medios ni a sí misma por qué había llegado al tercer acto de la tragedia, a esa rueda de prensa, a este principio del fin, sintiéndose tan afligida. Ingenuo de mí, deseé preguntarle si en algún momento se había parado a pensar en qué se había equivocado. Después, consideré que sería mejor hacer de sus tres años y medio de gobierno una abstracción y formular el asunto de una manera más impersonal con preguntas del tipo ¿en qué se ha fallado? ¿Dónde estuvo el error? Luego, mientras ella respondía a otros compañeros, me incliné por una fórmula más literaria y tópica: ¿En qué momento se jodió el Perú? Pero del mismo modo que iba saltando de una pregunta a otra en mi cabeza como un chimpancé lo hace de liana en liana, los excesos de arrogancia o de falsa modestia a los que ya nos tiene acostumbrados se fueron acumulando hasta hacerme desistir, derrotado por el peso de su aflicción o el espeso fingimiento de su deserción. Mejor seguir contemplando el compungido paso del cadáver y aferrarse a un discreto silencio, instigado, quizá, por una única pregunta, más elemental pero, quizá, definitiva que apacigua siempre cualquier curiosidad. Ante tanta arrogancia, no merece la pena preguntar. Total ¿Para qué?

Ana González acompañada de seis de los 9 concejales que integran el equipo de gobierno. Foto: Juan González/EFE

Al término del mandato, Ana González retomará las clases de literatura, porque se sabe una buena profesora. No mercadeará con cargos políticos, afirmó sobre el atrio del salón de actos del Ayuntamiento. Mientras tanto, sabe Dios por qué derroteros transcurrirá la política municipal de esta ciudad. El próximo martes despachará con José Ramón García, Secretario de la Agrupación Socialista de Gijón, al tiempo que se iniciará un proceso de primarias sin aún conocerse oficialmente a ningún candidato, cuyo nombre no tardará en publicarse más de dos días. Es más que probable que la dirección local trate de alcanzar un acuerdo con la dirección de la FSA en la confección de la candidatura y en la propuesta del candidato. No se prevén candidatos impulsados por la FSA. A ver quién está dispuesto a inmolarse ante una militancia que ha participado con tanto entusiasmo e ilusión en un proceso de avales que refuerza a la nueva ejecutiva. El tiempo dirá qué tipo de gestión mantendrá la alcaldesa y su equipo de gobierno durante los próximos meses. Es de esperar que mantenga sus compromisos sin ejecutar actos que guarden algún tipo de trascendencia. Lo que resta de mandato será, debe ser, la crónica de una alcaldesa en funciones y la puesta de largo de un candidato y un programa que deberá afrontar el reto de rescatar al PSOE.

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6 COMENTARIOS

  1. Son los resentidos javierístas y felipistas que no aceptaron ni aceptan que los militantes de base acabaran con los dinosaurios y los estómagos agradecidos e hicieran presidente a Pedro Sánchez. No hay mas que ver quiénes eran los dos que dirigían la banda de Gijón. Lo triste es ver cómo militantes de buena voluntad les daban su apoyo. Esto demuestra que no solo los votantes de la derecha dan su voto a impresentables,sino que también en la Izquierda hay descerebrados

  2. Menos mal que alguien con sentido común toma conciencia de que un grupo de dinosaurios, oportunistas y estómagos agradecidos, se habían hecho con el control de la agrupación del PSOE de Gijón. Creo que alguien,al margen de esos enchufados javierístas, ha tomado la decisión de dar a los gijoneses una candidata joven que va a ilusionar,no solo a militantes sino a los ciudadanos en general. Muchos somos conscientes de que el Gijón que disfrutamos , lleno de oportunidades sociales, culturales,deportivas; el Gijón del siglo XXI es obra del PSOE. Por esa razón, cualquier ciudadano con dos dedos de frente, que quiera a esta ciudad va a votar a esta joven socialista, Ana Puerto

    • Son los resentidos javierístas y felipistas que no aceptaron ni aceptan que los militantes de base acabaran con los dinosaurios y los estómagos agradecidos e hicieran presidente a Pedro Sánchez. No hay mas que ver quiénes eran los dos que dirigían la banda de Gijón. Lo triste es ver cómo militantes de buena voluntad les daban su apoyo. Esto demuestra que no solo los votantes de la derecha dan su voto a impresentables,sino que también en la Izquierda hay descerebrados

  3. Lo más curioso de todo este asunto es el merecumbé de la izquierda respecto a talantes, tonos y maneras con la FSA. Surgen las tensiones dentro de estas fuerzas y las disputas pasan de la ideología al tacto de ciertopelo. Mientras ellos discuten quien extiende mejor la alfombra roja hacia un tripartito desde el propio PSOE les sorprenden quemando la alfombra. Menuda cara de ibéciles se les habrá quedado a la izquierda alternativa por Xixón. En el corto plazo todo este festival primario puede ser lo mejor que le pase a Barbón, puesto que la AMSX se expandirá hacia la izquierda desplazando a los tibios de IU y los troyanos de Galapagar.

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