¿Quiénes son la “anti-España” en el siglo XXI?

Núñez Seixas y Pablo Batalla debaten sobre nacionalismo español en El Caricós de Siero, con los Alcuentros Nortes.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Xosé Manoel Núñez Seixas, catedrático de historia contemporánea de la Unviersidad de Santiago de Compostela, y Pablo Batalla, también historiador, periodista y colaborador de Nortes, protagonizaron en El Caricós de Siero el último “Alcuentros Nortes”, dedicado en esta ocasión al nacionalismo español.

Para Batalla, autor del libro “Los nuevos odres del nacionalismo español”, la eclosión españolista no es un fenómeno específico de nuestro país, sino que se trata de un movimiento global frente al “cansancio de la globalización” y las incertidumbres de un mundo en permanente crisis y reestructuración. En opinión de Batalla, el nacionalismo ofrece un discurso de seguridad y certeza en el que presenta el Estado-nación como una “fortaleza asediada”, no solo por los separatismos, allí donde existen, como en España, sino también por otras elementos más comunes en todos los países: los inmigrantes, los movimientos feministas y LGTB. Y puso como ejemplo de esto las manifestaciones contra el Orgullo Gay organizadas por la ultraderecha nacionalista y xenófoba polaca: “el gay es el nuevo judío para muchas ultraderechas europeas”.

“El gay es el nuevo judío para muchas ultraderechas europeas”

En el caso de España también los movimientos LGTB forman parte de esa nueva Anti-España que las derechas radicales están reelaborando a partir del concepto acuñado en los años 30 y la Guerra Civil contra las izquierdas: “por eso la extrema derecha opone la bandera rojigualda a la arcoiris”. Para Batalla esa visión esencialista y patrimonialista de lo español se expresa también en el rechazo a asumir la españolidad de las nuevas generaciones de españoles migrantes o hijos de migrantes. Siguiendo con esta caricatura de “la fortaleza asediada”, desde las derechas radicales se tiende a presentar a la izquierda española como el colaborador necesario de los que quieren disolver España: “la quinta columna infiltrada que ayuda a los asediantes a atacar desde el interior de la fortaleza”.

Xosé Manoel Núñez Seixas, Pablo Batalla y Diego Díaz. Foto: Javier Pintado.

Según Seixas, Premio Nacional de Ensayo en 2019 por su libro “Suspiros de España. El nacionalismo español: 1808-2018” frente a las visiones excluyentes de los nacionalismos, las identidades nacionales son siempre negociables, y las identidades compartidas resultan bastante más frecuentes de lo común. En ese sentido puso como ejemplo el Estado de las Autonomías español, que ha llegado a “un cierto equilibrio inestable entre identidad española y de cada comunidad” a pesar de las críticas de un nacionalismo español y de unos nacionalismos periféricos que aspirarían a construir proyectos nacionalmente homogeneizadores. Para Seixas la izquierda española no es la única con dificultades para relacionarse con sus símbolos nacionales, y puso el ejemplo de las izquierdas alemanas y el temor a “despertar” el nacionalismo alemán. Con respecto a las relación de las nuevas generaciones procedentes de las migraciones con respecto a los países de acogida, Seixas tiró de ejemplos futboleros para explicar la diversidad de posibles respuestas, desde el francoargelino Zidane, orgulloso veterano de la selección francesa, a su compatriota Didier Drogba, que optó por jugar con la selección de Costa de Marfil, o los hermanos Boateng, uno en el equipo alemán y el otro en el de Ghana, país de sus padres.

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