Fuego y Toundra

Recomendados

Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y dirige el Centro de Interpretación del Cine en Asturias. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y el diario digital migijon. Colabora en la Cadena Ser. Su último libro, junto a Rubén Paniceres, se titula "Ceniza a las cenizas. David Bowie y la revolución visual de la cultura pop" (Ed. Rema y vive).

Acostumbrados al género canción, que una banda dedicada al rock instrumental reúna a cerca de 300 fieles en la sala Albéniz es algo más que meritorio; Toundra se acerca a un fenómeno realmente extraordinario. Explica a una banda que no admite concesiones y que no especula con la coherencia de un discurso que ha ido adquiriendo más contexto y significado con el paso de los años. La banda defiende en el estudio y confirma en los escenarios un proyecto conceptual y reflexivo que reverbera desde sus comienzos en 2009 una manera de ver el mundo traducido en temas que exigen, antes que nada, un especial sentido del virtuosismo musical aplaudido y reconocido por su público.

Pero más que una evolución lineal de una apuesta por el rock y el post-rock instrumental, Toundra ha construido un poliedro de, al menos, seis caras, capaz de conectarse a tantos otros como quiera. De momento, al cinematográfico, aportando una nueva banda sonora a la película de Robert Wiene y su Gabinete del Dr. Caligari, y al folclórico, experimentando con El niño de Elche en Esquirla una realidad musical diferente, a la que se acoplan a la perfección.

A finales de enero, sorprendieron al público y a la crítica con Hex en La Riviera de Madrid y desde entonces, su último LP no ha dejado de crecer. Entre el sonido metalero y el post-rock, el sexto título de este hexaedro afronta un horizonte casi distópico, donde los madrileños hacen su particular lectura de El Mal, un mundo tomado por el Odio, de orden estético muy barroco, como tomado por una intensidad levítica, y con cierta esperanza para el levantamiento moral y la redención.

Público en el concierto de este viernes en la sala Albéniz. Foto de David Aguilar Sánchez.

El concierto del pasado viernes en la sala Albéniz dio comienzo con Magreb, perteneciente a su segundo álbum, 11 minutos de lentas y sinuosas guitarras para ir sumergiéndose en un universo con una lógica expansiva, que a veces busca la serenidad y en otras sólo encuentra la ira, navegando entre el ruido y la furia. Kitsune, cuarto Lp, se encadenó anticipando lo que sería Hex, un tema introspectivo, casi melancólico, que Toundra principia como un misterio religioso para dar paso a ráfagas de intensa luz desacelerada en acordes prolongados, como meciéndose entre la acción y el pensamiento.

Hex tomó protagonismo en la sala Albéniz atacando Watt y la trilogía de El Odio, que antes que un tríptico que encapsule la visceralidad moral en la que vive subsumido el mundo desde la pandemia, bien podría ser una pieza monumental de más de 20 minutos de duración, enérgica, exagerada, intensa, dramática, desbordante y bipolar. Estaban Girón,  David López, Álex Pérez y Alberto Tocados sitúan al público en estado de trance, como si tuvieran ante sí una película invisible capaz de ser captada a través de los oídos. El concierto, casi dos horas de entrega a las guitarras, el bajo y la batera, incluyeron recuerdos entre los bises a Cobra, de su álbum Vortex, Ara Caeli y Cielo Negro. del III, no sin dejarnos la duda metódica de si habrá un séptimo trabajo en cuanto finalice su gira.

Fotografías de David Aguilar Sánchez

Actualidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí