A Irene Montero

Ministra, tengo que disculparme contigo.

Recomendados

Belén Suárez Prieto
Belén Suárez Prieto
Correctora de textos de profesión. Vivo en El Tiempo Delicuescente.

Ministra, tengo que disculparme contigo.

Porque lleva mucho tiempo pareciéndome injustísimo e intolerable el ensañamiento con que se te trata, desde casi todo el espectro ideológico, y que ha creado el colchón que ha explotado en la diarrea que escupió por la boca la diputada de Vox, en el debate presupuestario, en el Congreso. Un día antes, una concejala de Ciudadanos, en el Ayuntamiento de Zaragoza, aludiendo a tu condición de madre de las criaturas de un señor, también, como si ese fuera tu único mérito y la única razón por la que eres ministra, el mismo discurso la señora de Ciudadanos que la señora de Vox.

Esta tierra desde la que te escribo es una tierra acogedora y grandona y nos gusta que nos visiten y presumir de que aquí se come y se vive muy bien y de que tenemos el paisaje más bonito, habitado por el oso, y vinisteis tu familia y tú hace unos veranos y os tuvisteis que ir, por el acoso y los insultos, huir de la aldea.

Y se te atribuye con virulencia la excarcelación de violadores, cuando la ley que se conoce como la de “solo sí es sí” es una ley orgánica y el proceso de elaboración de una ley orgánica, de elaboración y de aprobación, es complejísimo y reforzado y en su elaboración, y hasta que es aprobada, intervienen muchísimas y expertísimas personas y órganos complejos y colegiados y pasa de anteproyecto a proyecto y luego a ley, pero recorre infinidad de manos expertas, expertas jurídicas y expertas políticas, y más en un poder legislativo bicameral en el Estado, como el nuestro, y más es complejo el procedimiento cuando los grupos parlamentarios que sustentan el Gobierno no tienen mayoría absoluta y hay que pactar y ese texto, desde que comienza su elaboración, es leído por centenares de ojos y de mentes expertas. Una ley orgánica ni la elabora ni la tramita ni la aprueba una ministra.

Y se te atribuye haber dicho que los niños y las niñas pueden tener sexo consentido con personas adultas, cuando si se te escucha bien, sin prejuicios y con la mente limpia, se entiende perfectamente que no estabas diciendo eso, y se te acusa de favorecer la pedofilia.

Está el machismo repugnante y está el clasismo, una cajera de supermercado, ¡ah, pero era para pagarse los estudios universitarios!, pero qué más da el motivo para ser cajera, el clasismo de despreciar a una cajera, que no puede ser ministra.

Ministra, tengo que disculparme contigo. Porque llevo mucho tiempo sin dar crédito al ensañamiento y sin compartirlo y no he dicho nada. Tampoco es que lo que yo diga tenga una enorme trascendencia, no soy Martin Luther King, en la marcha de Washington, ni Winston Churchill, dirigiéndose al pueblo británico en la Segunda Guerra Mundial, pero debería haber dicho algo, una nota de vez en cuando en las redes, porque hay que hablar siempre, hay que levantar la voz siempre, cada una, desde nuestros pequeños o grandes lugares. Y no dije nada porque me da mucha pereza la discusión en la red y no dije nada porque conozco a personas que discreparían fuertemente y me acobardé y no dije nada porque no soy militante de Podemos y… Y no dije nada por motivos cobardes y egoístas y de comodidad pequeñoburguesa y de melindres y ayer, al despertar, vi el vídeo con la vomitona de la diputada de extrema derecha y luego tú reclamaste que no se retiraran sus palabras del diario de sesiones y señalaste, volviéndote, sin arrugarte, a la «banda de fascistas», sola, en el banco azul, y, con los aplausos, te emocionaste, sola, en el banco azul…

Y yo me avergüenzo de mi comodidad pequeñoburguesa, de mi egoísmo y de mi cobardía, y por eso te debo esta disculpa, aunque no me conozcas, quizá algún día nos conozcamos, y debo esta disculpa a tus compañeras, que en buena medida también son las mías, y la debo a todas las mujeres hacia las que, atacadas, no me volví.

Actualidad

4 COMENTARIOS

  1. Qué valiente Belén. Yo también he caído en esa charca pero ya no puedo más. Si tocan a una nos tocan a todas.
    Ya no me voy a callar.

  2. Gracias Belen por tu valentía, todos debemos alzarnos para defender a Irene y mostrarle que no está sola. Que tus aclaraciones sirvan para acallar o al menos hacer reflexionar (¿es posible?) a los veletas sin opinión propia, a los aprendices desilusionados que se dejan incautar por la mentira, a todos los que piensan que sus gestos machistas son válidos porque heredados de sus padres como se heredan los signos inequívocos de las ideologías más funestas.
    Y gracias a Irene y a todos los políticos que si están ahí para trabajar por una sociedad mejor y más justa. Y eso les duele a los otros, a los que defienden los privilegios y los intereses de aquellos que siguen marchitando el Progreso, pisoteando los derechos de la mayoría y ninguneando la igualdad.
    Que viva el feminismo, que viva Podemos, Rufián, los vascos de Bildu y los socialistas cuando miran hacia la izquierda.
    Para cuando la derogación de la ley mordaza y los acuerdos con la iglesia.

  3. Gracias Belén. Ojalá haya muchas más mujeres que a través del bochornoso acto del congreso, no solo vean la realidad del acoso y derribo que utiliza la derecha contra Irene Montero, si no que se atrevan a publicarlo, o al menos difundirlo en los medios de que dispongan.

  4. Belén te doy las gracias.
    Soy de PODEMOS desde 2014 pegacarteles, no hablé nunca con Irene ni la conozco personalmente.
    Ante las descalificaciones personales que lleva tiempo recibiendo Irene, no dije nada, cuándo, sí conozco el poema qué termina diciendo “Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi, no había nadie más que pudiera protestar”

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí