Palestina en Oviedo

Mohamed Safa, presentó su nuevo libro “La segunda Nakba” con CODOPA y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.

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Javier Arjona
Javier Arjona
Minero jubilado y militante internacionalista.

¿Te refieres al mogollón de atascos en Oviedo relacionados con el corte de tráfico para favorecer “el espectáculo” de encendido de luces que supuestamente tienen relación con un lugar llamado Palestina?
¿O a la conferencia del doctor Mohamed Safa en la Lila?
Lo de las luces en tiempo de escasez energética… ¿de veras tiene asidero en un lugar de nombre Belén?
¿Y no es que en el presente en ese Belén de la Palestina ilegalmente ocupada están asesinando a diario a varios muchachos palestinos?
¿No era que en Belén trabajaba la española Juani, la que fue encarcelada por 18 meses en las mazmorras del régimen del apartheid?
Puede ser.. que hoy, sin proponérselo casi nadie, Palestina tuviera dos “celebraciones”, una que Olvida con facilidad la opresión que sufre un pueblo al que robaron su territorio, y otra a través de la experiencia y el testimonio del oftalmólogo palestino Mohamed Safa, y su nuevo libro “La segunda Nakba”.
Con rotundidad afirmó Safa que los dos grandes crímenes de lesa humanidad contemporáneos son.. el holocausto, que rechazamos con rotundidad, y la Nakba o desastre palestino propiciado por la límpieza étnica practicada por 75 años por el sionismo.
Pero que, mientras un israelí que renombre con frecuencia el holocausto es ensalzado y su estatus crece, a un palestino que rememore la Nakba se le ataca, y se pretende acallar su propuesta de justicia universal.
No faltaron las comparaciones, como método científico: los comportamientos encomiables de occidente para con la guerra en Ucrania en cuanto a reconocer su derecho a la resistencia, y sin embargo los silencios, los negocios, la complicidad con Israel pese a sus políticas coloniales de asentamientos robatierras, y la negación del derecho a la resistencia del pueblo palestino. Rotunda asimetría que requiere de mayores esfuerzos en los gobiernos para no seguir siendo cómplices de las barbaridades de la ocupación.
Preguntado por las “esperanzas” en la resolución del derecho palestino a su territorio y su libertad, Safa dijo que si no las tuviera no escribiría libros, no militaría, no estaría proponiendo e instando a la solidaridad entre los pueblos, y que esa su esperanza se sustenta en los hechos cotidianos heroicos de los jóvenes, de los adultos, de las mujeres palestinas, en su resistencia frente a la crueldad de la ocupación sionista.
A la hora y media exacta nos invitaron a salir de la Lila, (para cerrarla) y se acabó la conversación, mientras afuera el batiburrillo continuaba con desorden de tráfico: ¿pero tenía que ver o no con aquello de lo ocurrido en el Belén palestino, 20 siglos atrás?.

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