Ni Variante, ni Estatuto, ni Amazon

Barbón llega a la recta final con muy poco entre las manos y, sin embargo, una casi más que segura victoria electoral en su bolsillo.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Jarro de agua fría a escasos meses de las elecciones municipales y autonómicas. No habrá apertura de la Variante de Pajares en mayo, y poco ha faltado para que los usuarios de las vía Lena-Oviedo se hayan quedado sin trenes los fines de semana durante cuatro años. La propuesta del concejal gijonés Aurelio Martín de convocar una gran movilización unitaria frente a los incumplimientos del Estado en materia ferroviaria no debería caer en saco roto. Los retrasos en la ejecución del Plan de Cercanías, el cierre de la línea Llaviana-Xixón y el nuevo vuelva usted mañana con los túneles de Pajares son motivos más que suficientes para una movilización que debería sacar a asturianos de todas las ideologías a las calles.

El retraso en la apertura de la Variante termina de rematar una legislatura fallida. Cuatro años de grandes anuncios y no menores decepciones. Comenzando por un Estatuto y una oficialidá que nunca llegaron, y siguiendo por un almacén de Amazon que sigue cerrado y sin fecha de apertura. Ahora se habla de finales de 2023. Nada está confirmado. Y es que a pesar de todas las facilidades puestas al gigante de la venta online, seguimos esperando por Jeff Bezos, que parece haber echado el freno a sus planes de expansión comercial en España. Los proyectos de abrir nuevas naves en Reus, Girona, Sevilla y Vitoria ya han sido oficialmente anulados.

“La comparación entre el fracaso de la legislatura asturiana y el ritmo reformista del Gobierno PSOE-Unidas Podemos resulta desalentador”

No habrá Variante, no habrá oficialidá y tampoco almacén de Amazon en Siero. Una infraestructura presentada como una de las grandes apuestas del Principado en materia laboral, algo que dice mucho de lo poco a lo que ya se aspira por estos lares en materia de creación de empleo. Tampoco sabemos cuando llegarán las inversiones anunciadas para la descarbonización de ArcelorMittal, pendientes del visto bueno de Europa a las ayudas públicas, si bien aquí hay más motivos para pensar que finalmente se cumplirán los anuncios hechos en verano de 2021.

Pintada en el almacén de Amazon en Siero. Foto: Luis Sevilla

Otra promesa, esta en materia de derechos civiles, la Ley LGTB asturiana, sigue atascada. En cambio sí damos por seguro que habrá una Ley de Calidad Ambiental pactada con la derecha, hecha a la medida de determinados intereses empresariales, y que tiene enfrente a la izquierda, los ecologistas y CCOO. Otro pacto con la derecha, el convenio de la Fábrica de La Vega, está pendiente de ratificación. Desde la sociedad civil ovetense se anuncian movilizaciones contra lo que se considera entregar la histórica fábrica de armas de 1856 a la especulación inmobiliaria.

La comparación entre el fracaso de la legislatura asturiana y el ritmo reformista del Gobierno PSOE-Unidas Podemos resulta desalentador. Cabe pensar que de haberse llegado en 2019 a un acuerdo similar, basado en la centralidad del eje PSOEPodemosIU, hoy estaríamos en un escenario bien distinto en Asturias, con un final de mandato mucho más fructífero, y probablemente un nuevo Estatuto de Autonomía en marcha.

Pablo González, Berta Piñán y Ricardo Menéndez Salmón. Foto: Iván G. Fernández

La paradoja hoy es que Adrián Barbón llega a la recta final de su mandato con muy poco entre las manos, y sin embargo, con una casi más que segura victoria electoral en su bolsillo. No hay alternativa. En NORTES dudamos que el flamante Diego Canga sea ese gran candidato que las principales cabeceras de la prensa escrita asturiana están tratando de construir. Lo peor para las expectativas de la derecha es que bastantes en el PP expresan en privado las mismas dudas que nosotros sobre su cabeza de lista.

Las promesas fallidas de Barbón, la falta de avances en materia de derechos sociales y su escoramiento hacia los intereses empresariales abren un formidable espacio a su izquierda. Una oportunidad de oro para que Podemos, IU y otras fuerzas como Equo, Más Asturies o Izquierda Asturiana convergieran en torno a una alternativa progresista asturiana, realista, con vocación de gobierno, y bien conectada con los sindicatos y las organizaciones sociales. El fuego en la casa morada es a día de hoy uno de los principales obstáculos para que esto pueda pasar. Sus llamas pueden terminar incendiado a toda la izquierda asturiana.

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