“Tenemos un Lula con otra disposición de lucha y de cambios”

Janaina Strozake, del Movimiento de los Trabajadores sin Tierra, habló en la XXV Semana José Luis García Rúa sobre la situación social y política en el Brasil post Bolsonaro.

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Javier Arjona
Javier Arjona
Minero jubilado y militante internacionalista.

Janaina Strozake es campesina, historiadora, cooperativista y militante del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra brasileño. No idealiza a Lula, pero confiesa estar aliviada por la derrota de Bolsonaro y el fracaso de la reciente intentona golpista. Resume los últimos tiempos en Brasil como “cuatro años muy duros”, marcados para los activistas sociales y políticos por “una amenaza de violencia constante, psicológica, simbólica, pero también física”. Este martes estuvo invitada en la XXV Semana del Aula Popular José Luis García Rúa para hablar de las perspectivas sociales y políticas en el Brasil post-Bolsonaro.

La coyuntura brasilera está bastante alterada tras la reciente asonada bolsonarista. ¿Cómo la explicarías aquí en el Estado español?

En Brasil se ha visto la gente en la disyuntiva de permitir otro gobierno de Bolsonaro o votar por una unidad entre izquierdas y derechas, como son Lula y Alckmin. Es como si votamos aquí a Sánchez con Feijóo en contra del fascismo, en contra de la extrema derecha, que en el caso de Brasil se representa en esa figura tosca y abyecta que es Bolsonaro, y que casi vence en las elecciones haciendo uso de todo el dinero público que ha podido usar, todas las fake news, todos los bots en las redes sociales, todo un programa de desinformación.

Bolsonario perdió

¿Qué hubiera pasado si no llega a vencer Lula? Estaríamos viviendo una situación bastante peor. Estuvimos muy cerca de eso. Y una cosa que hemos visto también con el ataque del 8 de enero a los edificios de los Tres Poderes en Brasilia es que la extrema derecha puede llegar al gobierno a través del voto, pero no sale tan fácilmente de allí. Y aunque tenga que dar un golpe de Estado y aunque tenga que meter los tanques en las calles para permanecer ahí, lo harán. Era lo que tenían previsto para Brasil.

¿Parte del Estado estaba implicado en ese complot?

Gran parte del Ejército, de las Fuerzas Armadas, estaban de parte de Bolsonaro y de ese proyecto fascista suyo que era decretar el estado de excepción. Si no ocurrió fue porque felizmente las instituciones empezaron a despertar, como la Suprema Corte, que en su momento actuó para encarcelar a Lula y contribuyó a que Bolsonaro llegara a la presidencia. Sectores de la derecha y del capital, banqueros, grandes terratenientes, sectores del agronegocio y de los medios también se posicionaron para frenar el golpe.

“Gran parte del Ejército están de parte de  Bolsonaro y de ese proyecto fascista suyo”

Lo difícil de explicar es cómo ha dejado el país cuatro años de gobierno de Bolsonaro.

Pues para tener una idea, en el mes de diciembre el Estado Federal no tenía dinero para pagar a los médicos residentes ni a las becas de las estudiantes, ni parte de los médicos y médicas, funcionarios públicos. Ese fue el estado en que dejaron las arcas. Y ahora ya empiezan a llegar más noticias. Por ejemplo, la situación de las naciones indígenas que están muriéndose literalmente de hambre porque ese ha sido el proyecto siempre: el genocidio de las naciones indígenas. Eso dejó muy claro Bolsonaro desde el año 98 como diputado.

Janaina Strozake. Foto: Luis Sevilla

Los muertos por Covid, la situación de las escuelas, las universidades que se caen, los profesores… y a la vez, los militares con muchos beneficios, con muchas regalías, incluyendo ahí usar dinero público para ponerse prótesis penianas, Viagra para los altos mandos de las Fuerzas Armadas, el gasto de dinero público en lujos, en viajes, en pagar lo que en Brasil empezamos a llamar motociatas, grandes manifestaciones en motos.., Ahora van saliendo los documentos que prueban cómo todo eso fue pagado por dinero público. Sobre todo eso Bolsonaro había decretado 100 años de secreto. Esos documentos están saliendo a la luz y se empieza a tener una idea real, una dimensión de qué fueron realmente estos cuatro años de fascismo en Brasil.

Y en medio de esa tremenda situación que ha padecido el pueblo brasilero, el MST ha estado repartiendo miles de toneladas de alimentos. Esta semana anuncian que también han logrado plantar 10 millones de árboles con una meta de 100 millones en 10 años. ¿Cuál ha sido la reacción del Movimiento Sin Tierra en estos  años.?

Sí, en el MST se trató de producir alimentos como si no hubiera un mañana, porque realmente el horizonte pintaba bastante mal. Por eso garantizar la alimentación a las familias del MST y a todas las familias que se pudiera se hizo prioritario. Además de la donación de millares de toneladas de alimentos, también se ha mantenido el precio de los productos que se ha vendido, como el arroz y el frijol, que son alimentos básicos.

“Las cooperativas del MST han mantenido los precios”

Mientras durante la pandemia había una escalada en los precios de la comida, las cooperativas y las familias del MST han mantenido sus mismos precios sin aumento. Y eso también fue una cosa bastante importante. Otra cosa que se ha tratado de hacer, también con más intensidad, es el tema de la formación. Aprovechamos el tiempo para estudiar, comprender el momento que estamos viviendo y tratamos de buscar ante eso, ante esa investigación, ante esa formación, cuáles son realmente las acciones más adecuadas que había que tomar. Y resultó de eso del apoyo al Frente Amplio, encabezado por Lula, y aunque  a veces nos incomode, y tengamos que taparnos la nariz, comprendemos también que esa era la acción que correspondía ser tomada en ese momento. También tenemos la lectura de que este gobierno es bastante distinto de lo que fue Lula en 2002 y de lo que fue Lula en su segundo mandato en 2006. El MST y otros movimientos sociales están con una presencia mucho más fuerte dentro del gobierno.

Movilización del Movimiento contra la represión a los activistas sociales. Foto: MST

¿Incluidos diputados y diputadas del MST?

Sí, hay algunas diputados y diputadas. Antes cuando un militante decidía disputar elecciones se apartaba de responsabilidades orgánicas en el Movimiento, ahora en cambio se decidió llevar la bandera del MST. Fueron elegidos algunos diputados y diputadas en algunos estados, y también a nivel federal. Vamos con mucho cuidado en ese camino, pues sabemos que el camino de las elecciones no es el camino de la transformación social, es más bien un camino reformista, pero en estos momentos precisamos tener más fuerza y presencia en los parlamentos, aunque con mucha conciencia y con la seguridad que la fortaleza mayor de las energías debe dedicarse a la lucha de clases, que tiene como tareas prioritarias ocupar tierras, denunciar y confrontar el latifundio inmoral , garantizar la producción y la comida para toda la gente.

Janaina Strozake. Foto: Luis Sevilla

¿Hay condiciones en el nuevo gobierno para frenar los proyectos extractivistas?

Va a depender mucho de la lucha social en la calle. Va a depender de cuánta fuerza los movimientos van a poder movilizar ahora. Porque tal como está establecido el capital internacional, y la fuerza que tiene, el gobierno no va a poder cambiar mucho las legislaciones que hay ahora y frenar el avance que el capital está haciendo en este campo de los recursos naturales y los bienes comunes. Para efectuar de verdad cambios dependemos de la fuerza social organizada, y ahora mismo estamos con muchas dificultades, porque ese nuevo fascismo avanzó, y el trabajo ahora es reconstruir subjetivamente la clase trabajadora. La lucha frente al capital transnacional está siendo una tarea bastante dura. Pero bueno, tenemos buenas señales. Tenemos un Lula con otra disposición de lucha y de cambios. En otra época Lula había llamado al agronegocio como héroes de la economía nacional, ahora ha dicho que parte del agronegocio son terroristas. Tenemos esperanzas en que esta nueva figura más madura de Lula dentro de la lucha de clases tienda más hacia la clase trabajadora e influya más en las decisiones de gobierno.

Comienza la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Brasil, que siempre había jugado un papel relevante en la región, quiere retomar esa iniciativa que se había visto reducida en estos cuatro años de bolsonarismo.

Sí, exactamente. Es una vergüenza ante el mundo que una figura como esta haya sido presidente de Brasil, pero ahora hay la buena expectativa de retomar los lazos con otros países y contribuir en otros procesos de lucha social en los otros países. Ahí tenemos al pueblo argentino, chileno, colombiano, a Cuba, a todas las hermanas y hermanos del Continente. Vamos a ver cómo se van desarrollando las relaciones con África, con Asia, con Europa, y si las empresas brasileñas dejan de jugar el papel colonialista sobre otros pueblos.

Muchas Gracias Janaina

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