Guardianes del planeta azul

El pueblo indígena U´wa de Colombia inicia esta semana sesión en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

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Javier Arjona
Javier Arjona
Minero jubilado y militante internacionalista.

El pueblo indígena U´wa de Colombia inicia esta semana sesión en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Su demanda contra el estado colombiano se inició en 1997. Es decir más de 25 años este pueblo ha estado luchando jurídica y políticamente por preservar el planeta y el territorio de las contaminaciones de las petroleras.

El Colectivo de abogados José Alvear Restrepo-CAJAR (que hace parte también del programa asturiano de DDHH) es quien acompaña la demanda del pueblo u´wa.

Su abogada Alejandra Escobar Cortázar dice que: “La Nación U’wa ha defendido el buen vivir, la cultura y el territorio ancestral en medio de un contínuum de violencias, consecuencia de un modelo de desarrollo extractivista impuesto que concibe el Territorio tan solo como un acumulado de recursos por explotar”.

La CIDH ya concluyó en 2019 que el Estado colombiano incumplió con su obligación de hacer efectivo el derecho a la propiedad colectiva y la posesión del Pueblo U’wa para lograr la titulación completa, asegurar el saneamiento efectivo de su territorio, y reparar integralmente las consecuencias de las violaciones a los derechos violados de la Convención Americana.

El Presidente Gustavo Petro en su intervención la semana anterior ante la ONU-Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, mencionó a este pueblo y a uno de sus dirigentes Roberto Cobaría (Berito Kuwaru’wa), trasladando su cosmovisión de que el petróleo sería como la sangre de la tierra.

Berito recibiría el Goldman ambiental en 1998 y en sus viajes a EEUU se le pudo escuchar: “Estamos jugando con la naturaleza y sus creadores. Para los hermanos menores (no indígenas) nacionales e internacionales parece que todo lo que miremos en este planeta es negocio, pero qué cuidaremos mañana cuando la madre tierra esté enferma”. 

Para esta audiencia en la CIDH también acompañan al pueblo u´wa desde la comunidad de Sarayaku (Pueblo del MedioDía) , en la Selva ecuatoriana.

Y es que la comunidad kichwa de Sarayacu (visitada por una delegación asturiana, y cuyos videos de Frontera de flores en la Selva han sido proyectados en Xixón) ganó en la CIDH su caso de protección contra las petroleras. Y también han estado en foros internacionales (incluso han llevado una de sus canoas al río Sena en París) como las Cumbres del Clima exigiendo tomar medidas para revertir el desastre climático.

Más de 25 años los U´WA nos están diciendo:

“No aceptamos la exploración ni la explotación de los recursos naturales dentro de nuestro territorio de la manera en que el blanco, riowa, lo hace. No aceptamos que una petrolera, sea cual sea su nombre, entre a nuestro territorio sagrado. Nuestro dios, Sira, nos entregó el corazón del mundo donde habitan blancos, negros e indígenas. Es nuestro deber mantener la armonía de este mundo de azul y no podemos negociar con ello…”.

Nación Uwa.

El 25 y 26 de abril la Nación U’wa será oída en el 157° periodo de sesiones de la Corte IDH, que se llevará a cabo en Santiago de Chile. Es la primera vez que dos líderes de la Nación U’wa declararán en un tribunal internacional, teniendo la oportunidad de  presentar sus argumentos sobre las múltiples violaciones de las que son víctimas y por las que solicitan que se condene al Estado colombiano a nivel internacional.

“El accionar del riowa sobre la tierra lleva a un desequilibrio de la vida espiritual del U´wa y por ende a su desaparición de la tierra”.

Por riowa entienden a los blancos y sus representantes de transnacionales y gobiernos.

La sabiduría legada por sus mayores y transmitida de generación en generación les ha permitido tener “un ordenamiento propio de su territorio según su ley de origen, sus espacios sagrados y su forma de interacción con el ambiente para su diario vivir”, según el Plan de Vida U´wa. 

Al parecer la traducción al castellano de u´wa vendría a ser como: “gente inteligente que sabe hablar”.

También son conocidos como “guardianes del planeta azul”, o guardianes de la sierra y del nevado del Cocuy.

Uno de sus líderes, Veru (Armando Tegría) estuvo con nosotras en Asturias hace unos años durante el gobierno de Uribe,  y habló de su cosmovisión  y de su lucha por preservar los territorios frente a los desastres de las petroleras: https://www.youtube.com/watch?v=e6CX8X7IDZc

Este año en febrero la delegación asturiana número 19, también se entrevistaba en Casanare con líderes indígenas, Pueblo Indígena U´wa, Resguardo Chaparral – Barronegro  y OIC Organización Indígena del Casanare.

“La nación U’wa busca una reparación histórica. Nos han faltado el respeto por años y hemos estado solos. Solo queremos tierrita para trabajar, animales sanos, y un entorno seguro para nosotros y nuestros hijos. Somos el primer pueblo indígena en Colombia que va a llegar ante la Corte IDH y esa lucha se debe honrar para que el mundo vea que aquí, en un país que nos reconoce dentro de su Constitución, en la práctica nos está exterminando de a pocos”.

“Han sido años bárbaros. Años en los que la gente que vive en las zonas rurales del norte de Casanare ha tenido que callarse para que no les hagan daño. Han resistido los indígenas, los campesinos no los han abandonado por más de que las empresas petroleras han querido que ellos peleen en sus intentos de endulzarles el oído con promesas irrisorias. Los U’wa llevan años clamando por justicia y en buena hora se hará justicia para ellos. Los gobiernos no los quisieron escuchar, entonces que lo haga el continente y el mundo entero”.

De la Carta del Pueblo U´WA a la humanidad:

“Sabemos que el riowa ha puesto precio a todo lo vivo, incluso a la misma piedra; comercia con su propia sangre y quiere que nosotros hagamos lo mismo en nuestro territorio sagrado conruiria, la sangre de la tierra a la que ellos llaman petróleo https://twitter.com/i/status/1643221880571154432

 Todo esto es extraño a nuestras costumbres. Todo ser vivo tiene sangre: todo árbol, todo vegetal, todo animal, la tierra también, y esta sangre de la tierra (ruiria, el petróleo) es la que nos da fuerza a todos, a plantas, animales y seres humanos.

Pero nosotros le preguntamos al riowa: ¿cómo se le pone precio a la madre y cuánto es ese precio? Lo preguntamos, no para desprendernos de la nuestra, sino para tratar de entenderlo más a él, porque después de todo, si el oso es nuestro hermano, también lo es el ser humano blanco. Preguntamos esto porque creemos que él, por ser “civilizado”, tal vez conozca una forma de ponerle precio a su madre y venderla sin caer en la vergüenza en que caería un primitivo. Porque la tierra que pisamos no es sólo tierra, es el polvo de nuestros antepasados; caminamos descalzos, para estar en contacto con ellos.

Para el indio la tierra es madre, para el blanco es enemiga. Para nosotros sus criaturas son nuestras hermanas, para ellos son sólo mercancía. El riowa siente placer con la muerte, deja en los campos y en sus ciudades tantos hombres tendidos como árboles talados en la selva. Nosotros nunca hemos cometido la insolencia de violar iglesias y templos del riowa , pero ellos sí han venido a profanar nuestras tierras. Entonces nosotros preguntamos: ¿quién es salvaje?.

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