La Xunta de Galicia entra en las renovables mientras en Asturies un fondo británico se queda Windar

El gobierno gallego impulsa una empresa de capital público-privado para participar de los beneficios de un sector en expansión.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Windar tiene nuevo dueño. La joya de la corona del Grupo Daniel Alonso pasa a manos del fondo británico Bridgepoint. El fondo ha alcanzado un acuerdo con el empresario avilesino para hacerse por más de 600 millones de euros con la mayoría de las acciones de Windar Renovables.

Desde su creación en el año 2007, la empresa, ubicada en la ría de Avilés, se ha centrado en la fabricación de torres y soportes para aerogeneradores terrestres y marítimos, convirtiéndose progresivamente en una referencia internacional de un sector que vive un momento especialmente dulce con la transición energética. Esta misma semana se conocía que Iberdrola ha cerrado con Windar Renovables un acuerdo para la construcción de 95 piezas de transición para el parque eólico marino East Anglia Three en aguas del Reino Unido. Se trata del mayor pedido de este tipo de cimentaciones hasta el momento. La fabricación de las 95 piezas requerirá más de dos millones de horas de trabajo durante 23 meses y generará 400 empleos.

Reacciones políticas

Aunque el Grupo Daniel Alonso seguirá siendo accionista y Orlando Alonso su presidente ejecutivo, la mayoría del capital será a partir de ahora británico. Tanto Adrián Barbón como la Cámara de Comercio de Avilés han mostrado su respeto por la compra venta y han señalado que la asturianidad de la empresa está asegurado por la continuidad de los Alonso en el accionariado y la dirección. “No solo se va a quedar Windar, sino que esto va a suponer que pueda hacer mayores inversiones y que pueda producir más y mejor desde Asturias”, ha afirmado el jefe del Ejecutivo autonómico tras la reunión que ha celebrado este viernes en Infiesto el Consejo de Gobierno.

Planta de Windar Renovables en el puerto de Avilés. Foto: Tania González.

Muy diferentes han sido las declaraciones de Covadonga Tomé, que ha calificado la compra de “notable pérdida” para Asturies. Desde el partido morado habían defendido la compra de acciones de la empresa por parte del Principado.

La candidata de Podemos Asturies ha defendido habilitar un fondo de 100 millones de euros para que el Principado entre en empresas estratégicas de la economía asturiana. “No podemos participar solamente de los riesgos, sino que hay que participar de los dividendos para reinvertirlos en la regeneración de empleo con sectores estratégicos como el I+D+I, la inteligencia artificial o la transición energética”, ha subrayado Tomé.

La vía gallega

Mientras en Avilés se formalizaba la operación Bridgepoint-Windar, al otro lado del río Eo la Xunta de Galicia, gobernada por el PP, anunciaba su voluntad de crear una empresa mixta para participar en proyectos de energías renovables. El objetivo es que los beneficios del desarrollo de un sector estratégico y en expansión reviertan en Galicia y en las comunidades afectadas por la instalación de eólicos. Desde la Xunta han señalado que la mayoría del accionariado será privado, pero que la comunidad autónoma tendrá una posición estratégica en la empresa, garantizando así que primen los intereses gallegos. La Xunta de Galicia también participa con capital público en otra importante empresa energética, Reganosa, propietaria del 25% de la regasificadora de El Musel.

El movimiento “Renovables sí, pero no así” ha movilizado a miles de personas en Galicia, obligando a la Xunta a buscar mayores compensaciones que justifiquen el despliegue masivo de renovable a través de grandes parques de aerogeneradores.

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