“Si ArcelorMittal quiere hacer las inversiones, mano tendida, si no quiere patada en el culo”

Damián Manzano, secretario general de la Federación de Industria de CCOO de Asturias aboga por la entrada del Estado en empresas estratégicas.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Damián Manzano (Quirós, 1974) es un sindicalista que da buenos titulares. Hace dos años, en otra entrevista para NORTES, dijo que “Riesgo no es un grupo inversor, es una organización de delincuentes”. El que nos da ahora no es menos directo, y resume bien la posición de un sindicato que está ya hablando claramente de dar un mayor protagonismo al Estado a través de la SEPI en la reindutrialización del país y en el control de las multinacionales. Ex mecánico de mantenimiento en Alcoa y desde 2012 secretario general de la poderosa Federación de Industria de CCOO de Asturies, en estos momentos tiene tres grandes frentes abiertos: ArcelorMittal, el conflicto de la ITV y la negociación de un convenio del metal del que dependen 25.000 trabajadores asturianos. Sobre esto último señala que “el buen momento del sector debe traducirse en mejoras salariales y laborales”. Entre ellas, la reducción de la jornada laboral y la conciliación familiar. En un sector tan fuertemente masculino como el metal es un termómetro de que los tiempos están cambiando.

¿Qué está pasando en ArcelorMittal?

Hay una multinacional a la que se le han concedido todas las ayudas, las más altas de la historia de Asturias, y que a sabiendas de la importancia de las inversiones en descarbonización para el futuro de la siderurgia está pretendiendo negociar unas condiciones más ventajosas en el precio de la energía tomando como rehén a los trabajadores y a la región. Desde CCOO siempre hemos pedido una tarifa especial para la industria electrointensiva, pero hay que recordar que cuando se le concedieron las ayudas y se anunció a bombo y platillo que ArcelorMittal iba a descarbonizar sus plantas el precio de la electricidad era bastante más alto que ahora.

¿En qué momento estamos?

No hay claridad ni definición por parte de la empresa. Envía señales a través de terceros, algunos de ellos que tocan de oído, pero sigue sin decir si va o no hacer la inversiones a las que se había comprometido en las fábricas asturianas. Si ArcelorMittal quiere hacer las inversiones mano tendida, si no quiere patada en el culo. La continuidad de la siderurgia no puede ponerse en duda, y depende de que se hagan las inversiones en tecnología limpia. O se hacen o nos vamos a quedar con una siderurgia con fecha de caducidad.

¿Qué estrategia está siguiendo el Gobierno?

Lo desconocemos. Solicitamos hace más de una semana una reunión a Adrián Barbón y seguimos esperando.

¿Toca hablar de nacionalización?

Las inversiones en descarbonización son necesarias con o sin Arcelor. Es un sector estratégico y el Estado puede entrar en el accionariado de la empresa, como en Telefónica o en Duro Felguera, o buscar otro actor privado para asumir la siderurgia. Es perfectamente legal. La consejera de Industria de Galicia que no es precisamente de extrema izquierda está defendiendo la intervención del Estado en la planta de Alcoa de San Cibrao.

“Francia, Italia y Alemania están entrando en los consejos de administración de las empresas estratégicas”

¿Puede el Estado afrontar un coste tan alto como comprar una siderurgia integral?

También cuesta mucho dinero la intervención en Duro Felguera o de Telefónica. También costó mucho la reestructuración de la siderurgia para venderla a precio de saldo en época de Aznar. Una intervención para salvar un sector estratégica es una inversión para el interés general, no un coste.

¿Se acabó el tiempo de las subvenciones públicas a fondo perdido?

Las empresas públicas se privatizaron sin dejar ninguna participación del Estado y además se diseñó un modelo de percepción de fondos públicos que no iba acompañado de presencia en el accionariado de las empresas subvencionadas. Francia, Italia y Alemania están entrando en los consejos de administración de las empresas estratégicas. En España tenemos una herramienta perfectamente válida para hacerlo que es la SEPI.

¿Va a haber movilizaciones?

Ese puede ser un camino a emprender en un momento dado. Hay que presionar a ArcelorMittal para que se decida cuanto antes. No estamos por admitir chantajes.

¿Qué ha hecho Francia bien para que en Dunkerke ArcelorMittal ya haya comprometido las inversiones?

Sigue teniendo el control de la empresa pública de electricidad y eso le permite establecer tarifas muy razonables. En Francia que siga existiendo una potente empresa pública de energía fuerza a las empresas privadas a fijar unos precios razonables. Si quieren competir con EDF tienen que reducir los márgenes de beneficios. No les queda otra, y eso beneficia a los pequeños y a los grandes consumidores.

CCOO lleva tiempo defendiendo hacer de HUNOSA una empresa pública de energía

La transformación de la térmica de La Pereda a una central de biomasa y CSR va por ahí. HUNOSA debe diversificar su actividad, pero pasa el tiempo y sigue sin hacerlo.

Damián Manzano. Foto: Alisa Guerrero

Sospecho que no hay excesivo entusiasmo con el nombramiento de Enrique Fernández como presidente

El pasado de Enrique Fernández como consejero de Industria es negativo. Tiene un mal precedente. No juzgamos su futuro, pero el pasado es nefasto.

“Tanto en Tineo como en Lada las térmicas están desmanteladas y no hay ni un sólo proyecto sobre la mesa para generar empleo”

La última vez que hablamos el sindicato era muy escéptico con la Transición Energética. ¿Ha mejorado la percepción desde entonces?

No. Tanto en Tineo como en Lada las térmicas están desmanteladas y no hay ni un sólo proyecto sobre la mesa para generar empleo. Ni siquiera los de de regeneración medioambiental, que son empleos con fecha de caducidad. Ni las eléctricas ni Hunosa generaron nuevas actividades.

Pero hay un tirón de las renovables que está favoreciendo a la industria asturiana

En torno al metal está habiendo proyectos interesantes, pero también en Vigo, en Ferrol o en Euskadi. Las renovables se están construyendo en todas partes porque hay mucha demanda, pero ya veremos qué pasa cuando se acabe este aluvión de pedidos. Lo que sería una verdadera transición es ir a una siderurgia descarbonizada.

El despliegue de las renovables también está generando conflictos. ¿Qué opinión tiene el sindicato?

Quien vendía a los ciudadanos un paraíso idílico con las renovables se le olvidó decir que todas las actividades tienen impactos. Nosotros defendemos los intereses de los trabajadores, tanto de la mar como del metal, no dónde se tiene que poner la eólica marina.

¿Con respecto a esto último cómo se valora la compra de la antigua fábrica de Alcoa por Windar?

Defendíamos que se siguiera produciendo aluminio en Avilés, y eso no fue posible por culpa de Alcoa y de sus sucesivos “socios”, y porque el Gobierno de España lo consintió. Una vez fracasado eso creemos que el proyecto de Windar es muy sólido y muy potente, así que esperamos que pronto empiecen a trabajar y que los ex trabajadores de Alcoa tengan prioridad para entrar ahí. Ya hay bastantes que están empleados en Windar y la inserción es muy fácil porque son trabajadores con mucha cualificación y mucha capacidad para adaptarse a cualquier proceso productivo.

Damián Manzano. Foto: Alisa Guerrero

En El Musel hay bronca entre los diferentes proyectos industriales

Nos sorprende el conflicto porque en principio parecen muy interesantes los dos proyectos: tanto el de eólicos como el de baterías eléctricas, mientras se ajuste a la legislación medioambiental. Luego tenemos La Zalia a muy pocos kilómetros, que debería jugar también un papel industrial y no sólo logístico, porque además no está reñido: la industria genera siempre actividad logística.

También la construcción naval está despegando

La industria naval estuvo a punto de desaparecer y ahora mismo tenemos tres grandes astilleros en Asturias, uno de ellos, Gondán, con una producción muy tecnológica, de mucho valor añadido. Lo que nos preocupa es la siniestralidad laboral en Armón Gijón. Es un astillero muy particular porque en el resto no se están dando esas situaciones, tenemos presencia sindical y el clima laboral es bueno.

¿Logra CCOO afiliar a los trabajadores de los parques tecnológicos, de las empresas de I+D?

Se está empezando a normalizar la presencia sindical en las empresas industriales más tecnológicas. Algunos ejemplos ya tenemos en empresas con muchos trabajadores cualificados, técnicos y universitarios.

¿Se va a solucionar el conflicto de la ITV?

Es uno de los “muertos” que dejó Enrique Fernández a la consejera. Ya avisamos que o se cumplían los acuerdos o habría movilizaciones, y es lo que está pasando porque hay un incumplimiento de lo ya pactado. Es un error del Gobierno del Principado que esté amenazando a los trabajadores con la privatización, en plan Ayuso. Lamentamos los trastornos a la ciudadanía, pero nosotros apostamos por un modelo completamente público.

Barbón se quejaba de la baja productividad de la ITV asturiana

La productividad también depende de los estándares de calidad. Otros modelos de ITV hacen más revisiones pero porque son también más relajados en la exigencia. Sobre la mesa estamos dispuestos a hablar y negociar sobre todo, excepto del carácter público de la empresa.

¿Sigue CCOO tan crítica con la política industrial del Gobierno de España y de Asturias?

Los dos adolecen de una falta de visión del sector industrial. Seguimos sin esa Ley de Industria que defina lo que son sectores estratégicos, como pasa en otros países de la UE. Faltan decisiones de calado para la transformación del modelo productivo, y el Estado tiene que ser un agente importante en esa transformación. Esa timidez en tomar decisiones está dejando la iniciativa a las multinacionales para hacer y deshacer, como estamos viendo con Arcelor.

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