Las dificultades del túnel de Jove

En Asturias estamos en condiciones de estudiar y confrontar los informes correspondientes sobre esos riesgos inasumibles.

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Antonio Díaz González
Antonio Díaz González
Forma parte del movimiento ciudadano "Imagina un Bulevar" y de la red Oviedo Sostenible.

El secretario de estado de Transportes y Movilidad Sostenible, D. José Antonio Santano Clavero, ya está sobre el terreno. Nadie lo vio, nadie le oyó, ni el escuchó ni vio a nadie, pero estuvo allí, sino él, al menos su Instagram. Política de nuevo formato. Tendremos que creer que fue así, pero lo que nadie cree es en que esto solucione nada. No basta pisar el terreno, lo que se espera de un secretario de estado es que ponga soluciones sobre la mesa.

Vino y habló, pero no trajo ningún proyecto. Sabemos que ha descartado la solución que se había comprometido y que la conexión del vial de Jove con el puerto gijonés de El Musel no será a través de un túnel, como se había licitado, pero no trae ninguna propuesta nueva. No sabemos si los «riesgos inasumibles» que, según el propio secretario informó, derivan del análisis hidrogeológico, siguen presentes y se les va a buscar una solución, o simplemente van a desaparecer con su propia aparición virtual.

Bien sabemos que la forma más sencilla de postergar un problema es abrir un debate
sobre sus causas últimas y las opciones de solución, y en esta línea, habló y nos dijo
que el Ministerio no va a imponer al territorio ningún proyecto, explicó que la
intención es encontrar un punto de equilibrio y acuerdo, y anunció que la
intención de Transportes con el vial podría consistir en una parte soterrada, en
trinchera o semisoterrada con falso túnel. Así que quienes quieran debate lo tienen
servido, pero quienes demandan soluciones, deberán seguir esperando.

Sin embargo, tras descartar una solución que estaba en fase de licitación, lo que se
espera del secretario de estado es que aporte soluciones y, tras descartar una solución en plena licitación y abrir de nuevo el debate sobre cuál sería la solución más adecuada, debería venir acompañado de estas propuestas estudiadas y valoradas, sentarse para analizar ventajas y desventajas, y poner un plazo para decidir la opción elegida. Esto sí sería un trabajo serio y creíble.

No debería olvidar este secretario de estado que aquí, en Asturias, sabemos mucho de riesgos hidrogeológicos y de los retrasos que provocan en las obras, especialmente cuando no se consideran adecuadamente en los proyectos, situación que hemos sufrido en nuestras carnes con la eterna dilación de las obras de la variante de Pajares. Es por ello que concedemos mucha importancia a estas dificultades geológicas, o hidrogeológicas, y no le vamos a discutir sus razones.

Debemos recordarle que en Asturias estamos acostumbrados a lidiar con nuestra tierra, tanto en superficie como bajo ella, y estamos en condiciones de estudiar y confrontar los informes correspondientes sobre esos riesgos inasumibles, así como los que conlleven las nuevas propuestas. Pero también tenemos una experiencia dolorosa con los retrasos y demoras causados por la falta de rigor en el momento de abordar estas dificultades. Dicho lo anterior, comparar la obra proyectada en Jove con la variante de Pajares, la obra más difícil que hemos tenido en nuestra historia, con un túnel de 24,65 km atravesando la cordillera cantábrica, frente a otro de kilómetro y medio y una profundidad máxima de nueve metros, no tiene mucho sentido. Ni la longitud, veintiséis veces menor, ni la profundidad, resisten la comparación. Pero incluso quienes no estamos avezados al estudio de la hidrogeología, no acabamos de entender que estos problemas lleguen al nivel de irresolubles. Como ejemplo podemos mostrarle algún túnel de características similares al previsto para Jove, situado en una autopista de titularidad autonómica. Sólo tiene que desplazarse desde Gijón hasta Oviedo por la autopista AS II, y verá un estupendo túnel, a la altura de Lugones, en el entorno del Carbayu: dieciséis metros de profundidad y quinientos veinte metros de largo. Es sin duda más corto que el proyectado para Jove, pero debemos reseñar que aquí no se construyó para evitar ruido y contaminación a la población de Lugones, bastante afectada por las autopistas que la circundan.

Fuimos muchos los que nos preguntamos las razones para la construcción de este túnel,
sin encontrarle explicación, ya que no había ni 150 viviendas en el entorno ni una
residencia de ancianos, como sí nos dice el propio Sr. Santano que ocurre en Jove. Como
detalle interesante, sí que se encuentra cerca de este túnel una residencia, pero no
de ancianos, ya que quien residía allí era la condesa de Santa Bárbara, nieta de D. Pedro
Pidal, gran artífice de aquella política de la restauración, diputado a cortes desde 1896
hasta 1910, y senador vitalicio desde 1914 hasta 1923. Ahí es nada.

Cabría preguntarse por las razones para que se haya construido este falso túnel en el
entorno de tan noble vivienda, pero no vamos aquí a hacer comparaciones, que
siempre son odiosas. Mejor será pedirle al Sr. secretario de Transportes y Movilidad
Sostenible que piense en las familias que viven en las 150 viviendas y la residencia de
ancianos, de las que tanto le preocupa su seguridad. Incluso que considere a todas las
personas que viven en la zona oeste de Gijón, que las tenga en cuenta y busque el medio para mejorar su entorno, con más empeño aún si considera la densidad de industrias fuertemente contaminantes situadas en los alrededores. Los elevados niveles de contaminación de esta zona no se van a solucionar con un vial soterrado, pero al menos se reducirán en alguna medida.

Por último, se nos habla de un presupuesto insostenible, con una licitación de 285,6 millones de euros. No cabe duda de que se trata de una cifra muy elevada, especialmente si se considera la longitud del trazado, de menos de dos kilómetros. Pero llegados a estos números, debemos reflexionar y, como reza el dicho popular, vigilaremos con esmero al hombre del lapicero: Este importe supera de largo los 226 millones de la Ronda Norte de Oviedo, y conviene recordar que transcurre por un terreno prácticamente llano, así que todo indica que alguien sumó alguna partida extra, o se le fue la mano con los números. De nuevo pedimos al Sr. Secretario que analice estas cifras y compruebe el acierto en estos cálculos. Ya se sabe quién es el que está en los detalles.

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