Sin cobrar y con deudas tras varias semanas trabajando para Amazon: “Me sentí como un esclavo”

Más de una decena de trabajadores, algunos residentes en Asturias, se están movilizando para que la cántabra One Motion les pague sus salarios después de varias semanas repartiendo paquetes en Londres para la multinacional

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Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Fueron a Inglaterra a trabajar y regresaron debiéndole dinero a la empresa que les contrataba. Juvencio Tochón, venezolano de 43 años y vecino de Gijón desde hace tres, encontró en Facebook una oferta de trabajo para la pasada campaña de Navidad que le sedujo: algo más de un mes trabajando en Londres como repartidor para Amazon a través de la subcontrata One Motion Logistics, empresa española con sede en Laredo (Cantabria) y Barcelona e ingresos de unos 105 millones de euros. Pedían tener pasaporte europeo, pero la empresa se hacía cargo de los billetes de avión y del hospedaje en la capital británica.

“Me pareció un paquete atractivo”, reconoce Tochón, aunque al poco de llegar las cosas empezaron a torcerse y acabó volviendo a España “con deudas y psicológicamente afectado, porque fue una situación denigrante en la que me sentí como un esclavo. Se aprovecharon de nosotros, y jamás pensé que algo así me podía suceder”. Ahora Tochón, junto a más de una decena de trabajadores y con el apoyo del sindicato United Voices of the World (UVW), están luchando para que One Motion les abone el salario acordado y para que Amazon se haga responsable de las condiciones de trabajo impuestas por sus subcontratas. “Porque cuando estás allí, es como si fueses un trabajador de Amazon: allí tuvimos la formación, teníamos sus apps internas y una ficha de seguridad para acceder a sus almacenes”, cuenta Tochón.

Almacén de Amazon en Siero. Foto: Enrique Gallart

“Esta acusación es falsa y sin fundamento”, declaran a NORTES desde los servicios legales de One Motion, que niegan que los trabajadores hayan abierto ningún proceso en su contra ni que hayan cometido ninguna irregularidad. “Rechazamos totalmente las acusaciones hechas por los conductores y no las consideramos verdaderas ni precisas”, añaden. Los testimonios de los trabajadores no transmiten la misma versión, y en la red se encuentran múltiples reseñas muy negativas de trabajadores empleados por One Motion desde 2021 hasta la actualidad.

“La oferta me venía de perlas”, cuenta Jorge Saez, hispano-venezolano de 36 años y vecino de Llanes, “porque ya había vivido en Inglaterra muchos años, y había trabajado para una subcontrata de Amazon, por lo que sabía más o menos cuánto se podía ganar. Mi plan era ir allí y ahorrar algo, pero jamás pensé que me fueran a robar”. Saez trabajó para One Motion durante 16 días repartiendo paquetes en una furgoneta y ha vuelto a España sin cobrar nada y debiéndole 408 libras a la empresa cántabra: “Aparezco en una lista de morosos en Inglaterra”.

Los trabajadores achacan este hecho a una serie de cláusulas anómalas y poco transparentes en el contrato-como autónomos: de su bolsillo pagaron material y ropa de trabajo, aunque aseguran que no tenían capacidad para decidir sus horarios o sus días de descanso- que firmaron con One Motion. A Saez, por ejemplo, le cobraron el billete de ida a Londres, que supuestamente corría a cargo de la empresa. A todos ellos les cobraban por el mantenimiento y la limpieza del apartamento en que estaban alojados en grupos de 6 o 7-la mayoría emigrantes latinoamericanos, aunque todos con nacionalidad española-y les descontaban del sueldo cualquier desperfecto en la furgoneta, algo que aseguran es totalmente insólito en el sector.

Juvencio Tochón es uno de los trabajadores que le reclama su salario a One Motion, una subcontrata de Amazon FOTO: David Aguilar Sánchez

“Eso no nos lo dijeron en la entrevista”, sostiene Saez, a quien le cobraron 1700 libras por reparar “un pequeño rayonazo en la furgoneta. Un mecánico me hubiese cobrado alrededor de 300”. Tochón asegura que presionaron repetidamente a la empresa para que les mostrasen el seguro de la furgoneta, pero que nunca pudieron verlo: “Cuanto tú pedías algo no te respondían, pero si era para exigirle al trabajador, funcionaban perfectamente”. Desde One Motion consideran que “las responsabilidades y condiciones de trabajo fueron comunicadas con precisión a los trabajadores, y que en varias ocasiones se detalló los puntos específicos en torno a la responsabilidad por los daños que causaron a los vehículos”.

Fuentes del sindicato UVW, acostumbrados a trabajar con emigrantes hispanohablantes, muchos de ellos con un bajo nivel de inglés, cuentan que este tipo de subcontratas son la fórmula ideal para recortar gastos recortando prestaciones y derechos laborales, con frecuencia en el límite de la ley. En este caso, a los trabajadores se les prometieron unas determinadas condiciones durante el proceso de selección que luego se incumplieron. En teoría, su salario iba a ser de 134 libras diarias, pero pronto empezaron a pagarles 100 diarias, y luego menos aún, como resultados de descuentos (desperfectos en la furgoneta, multas, limpieza de la casa) que no tenían previstos. “Esas 134 libras son las que firmamos en el contrato, y es lo que queremos que nos paguen”, reclama Tochón, que solamente ha cobrado 2000 de las 3500 libras prometidas.

El secretario general del sindicato, Petros Elia, declaró hace unas semanas en el diario El País que “Amazon siempre ha recurrido a salarios de miseria para obtener unos beneficios asquerosamente altos. La subcontratación de parte de sus operaciones a empresas dudosas y sin escrúpulos no es más que otro truco sucio en su libro de explotación”.

Claire Marcel, la jefa de legal del sindicato, explicaba que “la magnitud de este caso pone de manifiesto el grado de impunidad de que gozan estas empresas en el actual clima antiinmigración. Están tan seguras de su propio poder que parecen creer que pueden salirse con la suya traficando con trabajadores de España, presentando solicitudes de inmigración fraudulentas en su nombre y deduciéndoles ilegalmente sus salarios”.

“Todo está respaldado por Amazon”

Aunque desde la empresa dicen que no se ha iniciado ningún proceso legal en su contra, el sindicato está asesorando a los trabajadores sobre la posibilidad de interponer una demanda contra One Motion por un delito que en Reino Unido está tipificado como “esclavitud moderna” por una ley que busca perseguir la explotación, el trabajo forzado y el tráfico de personas. Y es que otro de los aspectos denunciados tiene que ver con las visas que presuntamente One Motion tramitó para lo conductores, y que eran visas de reagrupación familiar y no de trabajo temporal, lo que puede suponer un fraude a la administración británica. Para One Motion “la visa es responsabilidad de cada individuo”.

Pancarta a la puerta del almacén de Amazon en Siero durante la huelga en 2022 de los trabajadores de Delcom, una subcontrata de reparto de la multinacional FOTO: Luis Sevilla

“Lo más importante para mí es que ciento y pico trabajadores fuimos a Inglaterra con una visa ilegal”, dice Saez, “a muchos les mandaron correos pidiéndoles papeles para que cerficasen que esas personas que One Motion había dicho que eran sus familiares lo eran de verdad. Si no tienes ningún papel, te pueden meter en una lista negra y no puedes volver a Inglaterra nunca más”. Tochón corrobora la versión de Saez: “Tramitaron a nuestro nombre una visa con un supuesto familiar que nosotros no conocíamos. Nos engañaron a nosotros y engañaron al sistema, y ahora somos nosotros quienes tenemos que responderle a la administración que no solicitamos la visa, sino que fue la empresa quien lo hizo”.

Sobre la vinculación de Amazon con lo sucedido, Saez y Tochón afirman que la multinacional conocía perfectamente las prácticas de One Motion. Para Tochón “todo está respaldado por Amazon, aunque ellos se desentiendan”. Saez también cree que la empresa de Jeff Bezos “les está encubriendo, y por eso queremos hacerlo público, para que Amazon meta la mano y esto no siga pasando”.

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