El acoso y sus consecuencias

Estamos ante un realismo psicológico y dramático sobresaliente por sus muchos matices.

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Roberto Corte
Roberto Corte
Roberto Corte (Oviedo, 1962). Vinculado al teatro asturiano desde 1980, y ligado a la autoría y dirección en el ámbito escénico, en la actualidad colabora como crítico en revistas especializadas.

Here comes your man

Autoría y dirección: Jordi Cadellans

Intérpretes: Sergi Cervera y Marc Ribera

Off Niemeyer, 13 de abril de 2025

Cualquiera puede ser víctima de acoso escolar. No existe un perfil predeterminado. En mi infancia y adolescencia quienes lo sufrían eran, principalmente, las niñas y niños obesos y los “afeminados” (la homosexualidad en nuestras cabezas todavía no había sido definida con plenitud). La burla y el insulto era una gracieta de baja intensidad entre el alumnado, no bien vista por el statu quo imperante, pero dolorosa y terrible para quien la recibía como un golpe bajo, con resignación y en silencio, la mayoría de la veces durante muchos años. El inconsciente colectivo de roles y estereotipos de aquel entonces, a modo de manada, pistoneaba a las mil maravillas con aterradora naturalidad. Here comes your man parte de un acoso que ha ido a mayores, con violencia y estigmatización radical, con gravísimas consecuencias psicológicas. Dos antiguos compañeros de un colegio religioso, Morales y Torres, veintiún años después comparten habitación para participar al día siguiente en una fiesta-homenaje al Padre Tutor. Morales (Marc Ribera) es un actor de éxito en una sería de tv donde interpreta a un policía. El haber sufrido bullying por su condición de homosexual –insultos como “maricón” y “la nena de la clase” eran los más frecuentes, empujones, puñetazos– ha marcado y condicionado su vida hasta el punto de tener que medicarse. Torres (Sergi Cervera) por el contrario desborda “masculinidad” y homofobia de graciosillo arrogante, es asesor-consultor de empresas y aficionado al fútbol. Las discusiones y peleas entre ambos despliegan una trama de gran calado, propia del género detectivesco –muy inusual ya en el teatro contemporáneo–, donde descubrimos la existencia de Gonza, el sujeto omitido y principal causante de los acontecimientos pasados, amigo íntimo de Torres. Y una serie de anagnórisis encadenadas que dotan a la temática argumental y a la pieza de profundidad de campo.

Jordi Cadellans escribió la obra inspirado en hechos reales. El excesivo cúmulo de “conflictos” que se ramifican a medida que avanza la acción (traumas, resentimiento, denuncia, venganza, justicia, pedofilia, ideología, etc.), desplazan el acoso escolar inicial a otros escenarios muy pertinentes, aunque el mucho peso del concentrado lo haga vascular más hacia la verosimilitud del artificio que hacia una conjetura real, por más que la realidad siempre supere a la ficción. Lo cual no le resta un ápice de efectividad a la dramaturgia ni a la dirección, como lo demuestran los enérgicos y vivaces diálogos y el buen ritmo de exposición. La interpretación de Marc Ribera y Sergi Cervera es un prodigioso tour de force en intenciones, reproches, vaivenes anímicos y emocionales. Sergi con su ironía cínica inicial, sus dudas y una tensión sexual no resuelta, y Marc como víctima psicológicamente aplastada por un pasado que lo atormenta y pide venganza y justicia. Estamos ante un realismo psicológico y dramático sobresaliente por sus muchos matices y el grado de organicidad alcanzada en unos personajes sometidos a constantes e intensas transiciones. La iluminación y ambientación de Betho Carvajal y Sara Esquivel es otro de los aciertos. La crítica y los espectadores han sido unánimes al resaltar los valores proteicos que encierra Here comes your man al mostrar las consecuencias del acoso escolar, un problema social que hoy como ayer continúa presente. Su valor testimonial lo vuelven también altamente recomendable para público adolescente.

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