El próximo martes 25 de marzo se constituirá la mesa electoral que fijará el calendario para las primeras elecciones sindicales en Amazon desde su llegada a Asturias. La empresa cuenta actualmente con 1.033 trabajadores en la región. Aunque hasta ahora no se han conocido conflictos públicos significativos, el proceso electoral está marcado por tensiones internas y dificultades para la sindicalización, según explica Emilio Fernández, secretario de organización de la sección sindical estatal de Amazon en la Confederación General del Trabajo (CGT). Fernández denuncia que Amazon ejerce presiones discretas para desincentivar la afiliación sindical y la participación activa de los trabajadores en estos procesos.
En respuesta a estas acusaciones, Amazon ha asegurado a NORTES que la empresa mantiene una política de “respeto pleno” a los derechos laborales y sindicales de su plantilla. La multinacional afirma que respeta el deseo de formar un comité de empresa así como el derecho a voto de sus empleados. “Los comités de empresa han existido en Amazon en España desde que abrimos nuestro primer centro logístico y nos esforzamos por fomentar una relación positiva y constructiva con los más de 350 miembros de representación legal de los trabajadores, abordando aquellos temas que más importan a nuestros equipos y a nuestro negocio”, sostiene la empresa.
Diferencia de pareceres entre los sindicatos
Fernández, por su parte, afirma que Amazon favorece a sindicatos mayoritarios frente a organizaciones como CGT. “Normalmente, cuando intentas, como en el centro de Asturias, informar a los trabajadores sobre nuestras siglas y explicarles que pueden contar con nosotros para defender sus derechos, la empresa intenta expulsarte del centro o impedir que llegues a ellos para evitar que se agrupen”, añade Fernández.

Desde CCOO niegan categóricamente sentirse beneficiados o haber detectado problemas por parte de Amazon. El sindicato señala que ha realizado el preaviso electoral cumpliendo estrictamente la normativa vigente y que no han encontrado impedimento alguno por parte de la empresa. “No hemos visto ningún tipo de problema. Amazon ha colaborado en todo momento y no entendemos por qué CGT hace este tipo de declaraciones”, afirman desde CCOO.
CCOO es el sindicato con mayor representatividad en varios centros logísticos de España. En noviembre de 2023 el sindicato fue el convocante de la huelga intercentros de España coincidiendo con el Black Friday. Fue la primera gran demostración de músculo sindical en una multinacional que da empleo a 25.000 personas en todo el país.
Temor a represalias empresariales
Fernández forma parte del grupo internacional Amazon Working International (AUI), donde trabajadores de distintos países comparten experiencias similares. “Siempre son los mismos problemas”, asegura. Una preocupación importante que menciona Fernández es el miedo generalizado a represalias entre quienes intentan organizarse. “Amazon fomenta una aparente libertad al inicio, animándote a no atarte a ningún sindicato. Pero, cuando intentas presentarte a elecciones o afiliarte activamente, fomentan el miedo”, denuncia.

Aunque reconoce que en España las presiones antisindicales no se realizan mediante campañas tan explícitas como las denunciadas en EE.UU, Canadá o Reino Unido, Fernández considera que la multinacional invierte recursos significativos en proteger su imagen pública y evitar noticias negativas. Amazon, en cambio, niega categóricamente que existan preferencias hacia sindicatos mayoritarios y asegura mantener una relación constante y colaborativa con todas organizaciones y comités de empresa en sus centros españoles. Según la compañía, “nuestras personas empleadas tienen la opción de unirse o no a un sindicato y desde Amazon facilitamos oportunidades para que cada persona sea respetada y valorada, y para que su voz sea escuchada trabajando directamente con nuestros equipos de dirección”. La multinacional también subraya que el 88 % de sus empleados en operaciones en España están representados por sindicatos, con 27 centros que cuentan con comités de empresa y un total de 359 representantes sindicales.
La multinacional subraya que el 88 % de sus empleados están representados por sindicatos
Fernández recuerda conflictos laborales ocurridos en España que apenas han tenido visibilidad mediática, relacionados especialmente con accidentes laborales o irregularidades salariales. “Amazon genera mucho empleo aquí y creo que invierte mucho dinero en evitar que su imagen se vea afectada. Es muy difícil encontrar algo negativo en los medios sobre Amazon, pese a llevar más de 10 años en este país y contar con más de 25.000 trabajadores en España”, sostiene.
Juego sucio en EEUU y Canadá
Esta denuncia en Asturias no es un caso aislado. Las supuestas dificultades para sindicalizarse en Amazon se han dado en numerosos países, donde se han documentado episodios similares o incluso más graves. La lucha por la sindicalización y la defensa de los derechos laborales en Amazon se ha convertido en un desafío global, marcado por continuas dificultades, presiones y resistencia por parte de la compañía, según han denunciado trabajadores de todo el mundo. Son situaciones que han sido ampliamente difundidas en la prensa de otros países.

En Estados Unidos, principal mercado de Amazon, las tensiones sindicales han sido especialmente intensas. En 2021, la votación sindical en un almacén en Bessemer, Alabama, finalizó con un resultado adverso para los trabajadores. Un estudio posterior reveló que Amazon había manipulado el proceso mediante tácticas algorítmicas, como el “recorte algorítmico de holgura”, que aliviaba artificialmente la presión laboral para persuadir a los empleados de votar en contra del sindicato. Además, la empresa usó la aplicación interna de gestión laboral para distribuir mensajes antisindicales, ejerciendo presión adicional sobre los trabajadores.
En Alabama la empresa usó la aplicación interna de gestión laboral para distribuir mensajes antisindicales
En Staten Island, Nueva York, los trabajadores lograron un hito al formar el primer sindicato independiente en Amazon en abril de 2022, tras una campaña marcada por represalias, cuotas de productividad extremas y una cultura del miedo denunciada públicamente. Este proceso se reflejó en el documental “Union” (2024), dirigido por Brett Story y Stephen Maing, que se presentó en la Muestra de Cine Social y Derechos Humanos (MUSOC) y cuya proyección tuvo lugar en el Teatro de La Laboral el pasado enero. Aunque esta victoria fue significativa, Amazon aún mantiene reticencias a a negociar con el sindicato.
Recientemente, en Garner, Carolina del Norte, los trabajadores rechazaron mayoritariamente sindicalizarse después de enfrentar una dura campaña antisindical por parte de la empresa, según ha denunciado el sindicalismo. Amazon ha reiterado su postura de mantener una relación directa con los trabajadores, rechazando las acusaciones de represalias sindicales, pese a múltiples denuncias presentadas.

En Canadá, la situación alcanzó un punto crítico cuando Amazon anunció en enero de 2025 el cierre de sus siete almacenes en Quebec, despidiendo a 4.700 trabajadores, después de que uno de estos almacenes, en Montreal, lograra sindicalizarse con la Confédération des Syndicats Nationaux (CSN). Esta decisión ha sido denunciada por el sindicato como un acto ilegal de represión sindical, por lo cual han iniciado acciones legales para revertir los despidos y han lanzado una campaña nacional de boicot contra Amazon. La multinacional ha negado que la causa de los despidos masivos haya sido por estas razones.
Problemas también en Europa
En Coventry, Reino Unido, los trabajadores rechazaron por un estrecho margen la representación sindical tras una intensa campaña antisindical denunciada por sindicatos, aunque Amazon también niega estas acusaciones.
Alemania también experimenta una larga lucha sindical liderada por ver.di desde hace más de una década. Aunque se han logrado avances como incrementos salariales y mejoras en ciertas condiciones laborales, el sindicato denuncia que Amazon aún rechaza adherirse a convenios colectivos sectoriales.
Por otro lado, países como Francia e Italia han demostrado que la presión sindical puede generar cambios positivos. En estos lugares, huelgas y protestas han llevado a negociaciones concretas e incluso acuerdos sindicales formales.
Paralelamente, se ha denunciado la vigilancia constante ejercida por Amazon mediante algoritmos y tecnologías de control laboral, conocidas coloquialmente como Bossware, algo que, según las denuncias, agrava aún más las condiciones laborales, intensificando la presión física y psicológica sobre los trabajadores. Sindicatos de varios países están exigiendo una regulación estricta contra estas prácticas.
Sobre estos antecedentes, la portavoz de Amazon indica que “cada país tiene su propia legislación laboral y su propio contexto”, por lo que la empresa no valora situaciones fuera del marco español. “Podemos hablar de lo que ocurre en España, donde siempre colaboramos con las organizaciones sindicales y respetamos la normativa vigente”, concluye.
Desde CCOO prefieren limitarse al ámbito local: “De momento, en Asturias no tenemos quejas, está funcionando todo muy bien y estamos dentro de los plazos estipulados. Eso sí, estaremos muy atentos a cualquier circunstancia que pueda producirse tras las elecciones y si tenemos que intervenir, denunciando a la compañía, no vamos a dudar en hacerlo”, indican.
Emilio Fernández, de CGT, cree que una organización sindical activa es clave para mejorar las condiciones laborales en Amazon y mantiene las acusaciones. Lo que ocurra en Asturias tras estas elecciones sindicales ofrecerá claves importantes sobre cómo puede evolucionar la relación entre Amazon y sus trabajadores en España. Será un proceso a seguir con atención, tanto por sindicatos como por la propia empresa.



























