Militante de Potere Operario y de la autonomía obrera italiana en los 60 y 70, fue junto a Silvia Federici impulsora de la campaña internacional por la remuneración del trabajo doméstico.
Es evidente lo que reclama el grito de la calle: unidad en Asturias, más allá del PSOE, en esa izquierda que cuando es capaz de ilusionar a su base social resulta decisiva.