Minero antes de hacerse profesor de filosofía, agitó las estancadas aguas culturales del Xixón de los 60, y marcó con su Academia Obrera a una generación de antifranquistas.
Rosón, veterano sindicalista de la CNT, fue uno de los militantes más activos en la huelga de la construcción asturiana de 1977 y es vocal de memoria histórica en la Fundación Anselmo Lorenzo