En 2008 la condición de Patrimonio de la Humanidad de Santuyano estuvo en peligro por el proyecto de las "trillizas" de Calatrava para la parcela de El Vasco.
Un grupo de activistas, en secreto y con estrictas medidas de seguridad, empezó unas semanas antes a estudiar el edificio y a trazar un plan para despistar a la policía durante la entrada