Cataluña, Baleares y próximamente la Comunidad Valenciana ya aplican un impuesto a las pernoctaciones para afrontar los gastos derivados del impacto ambiental del turismo y de la sobrecarga de los servicios públicos en temporada alta
La revuelta de los "chalecos amarillos" contra una ecotasa puso de manifiesto los problemas de este tipo de medidas en un escenario de desigualdad social.