No es bueno que los seres humanos nos organicemos en grupos excluyentes en base a algo tan personal, tan íntimo y tan inofensivo como la preferencia sexual
Nos dejó espiritualmente huérfanos esa iglesia que ayudó a controlar nuestro país durante la dictadura y que sigue empeñada en intimidar a cuantos buscan solaz y fortaleza en la religión