La cesión de la fábrica de A Coruña por un canón anual por su uso debería ser un precedente a explorar frente a los proyectos de especulación inmobiliaria.
Lo más interesante de la EVA no es el programa, que siempre lo es, sino el hecho de que cada vez haya más personas a las que les apetezca pasar juntas esos días.
Decía estos días Pedro Sánchez que el PP se mostraba fuerte con los débiles y débil con los poderosos. Quizás el PSOE corverano debería escuchar más a su Secretario General.