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“Gijón no se entiende sin su historia de movimiento obrero ilustrado”

Pedro Roldán, presidente de la Sociedad Cultural Gijonesa, analiza las claves de la ciudad un año después del cambio de gobierno.

Pedro Roldán en la playa de Poniente. Foto: Luis Sevilla.

Pedro Roldán (Gijón, 1971) entró en contacto con la Sociedad Cultural Gijonesa a principios de los años 90, cuando era un joven y entusiasta comunista que acudía a aquel espacio plural de la izquierda gijonesa en el que lo mismo había una charla que se quedaba para hacer una pancarta o se formaba una plataforma ciudadana. Con el tiempo dejaría la militancia comunista, pero no la Cultural, de la que es socio desde 1995. Tras una crisis traumática en la directiva, llegaría en septiembre de 2013 a la presidencia de la asociación, medalla de plata de la ciudad, al frente de un equipo joven dispuesto a renovar la entidad y sacarla de su crisis. Una operación de rescate que contó con el respaldo de socios históricos de todas las corrientes del progresismo gijonés, unidas para salvar a La Cultural. “Con el 15M nuestra hipótesis es que en Gijón más que apostar por nuevos espacios, como pasó en Oviedo, podíamos renovar y adaptar al nuevo tiempo político una herramienta clásica, con muchos socios y prestigio, como la Cultural Gijonesa” señala Roldán, que además de liderar la asociación, es militante de CCOO y ex presidente del comité de empresa de EMTUSA. Aunque se gana la vida como conductor de autobuses, le apasionan los coches deportivos. Sus otras pasiones son la literatura, el cine, la buena mesa, las tertulias y los viajes por la España vaciada e interior con su compañera Sara. Tiene una ironía difícil de controlar, pero que mantiene a raya en esta entrevista, y le gusta presumir siempre que puede de ser uno de los últimos ejemplares de la “aristocracia del proletariado”.

¿Qué es la Sociedad Cultural Gijonesa?

La Cultural es una asociación fundada en 1968 por militantes del PCE y por otros antifranquistas. La idea era construir un espacio de libertad y una escuela de democracia en mitad de la dictadura. Recoge un hilo rojo de ilustración obrera, de ateneos y de asociacionismo, anterior a la Guerra Civil, muy fuerte en Gijón. Esta ciudad no se entiende sin su historia de movimiento obrero ilustrado.

Una de las actividades de la Cultural este curso.

Frente al Oviedo republicano o el Mieres socialista, Gijón tiene también en esa historia obrera y popular anterior a la Guerra Civil la particularidad de su tradición libertaria

El filósofo anarquista García Rúa siempre lamentaba todos sus alumnos acabaron en el PCE, pero es verdad que hay una raíz subterránea libertaria en Gijón que también los comunistas infravaloraron durante el antifranquismo. Esa vena anarquista de Gijón sigue vive de algún modo, aunque ya no se exprese de un modo clásico o abiertamente libertario.

¿Cómo encara el futuro la asociación?

Creo que la Cultural se está adaptando bien tanto a los nuevos soportes y medios tecnológicos, como a las nuevas problemáticas e inquietudes sociales, además de seguir con sus actividades clásicas como el grupo de consumo ecológico o los ciclos de cine. Queremos ser una asociación que forma parte de la vida social de Gijón, y no solo de la vida social de la izquierda gijonesa.

Por cierto, ¿cómo ves Gijón?

Envejecida. Ese es el principal problema de Gijón y de toda Asturias. Con muchas leyendas urbanas viviendo en Madrid o Londres, ya con hijos, y sin planes de volver. El envejecimiento está haciendo a Gijón una ciudad más conservadora, no tanto en lo político, como en una resistencia en general al cambio.

Moriyón y Foro tampoco hicieron la revolución conservadora

El Gijón moderno tiene un modelo de ciudad socialdemócrata construido por el PSOE e IU que ha sido en líneas generales bastante exitoso. Moriyón como alcaldesa entendió eso y fue bastante respetuosa con la herencia de los gobiernos progresistas, al tiempo que supo conectar y generar empatía con sectores que históricamente se habían sentido maltratados o menospreciados por la izquierda. Supo leer bien la ciudad desde una perspectiva conservadora, mostró buen talante con todo el mundo, pero también es verdad que paralizó la ciudad, y ese inmovilismo le terminó pasando factura a Foro.

Pedro Roldán. Foto: Luis Sevilla.

¿Por qué Gijón no se convirtió en 2015 en una “ciudad del cambio” como A Coruña, Zaragoza, Cádiz, Barcelona, Madrid o hasta cierto punto Oviedo, con el tripartito?

Creo que en todos esos ayuntamientos ganó la novedad y el rechazo a lo existente, y en Gijón eso era en buena medida Foro. IU aquí lo tenía difícil para conectar con las nuevas fuerzas de izquierdas porque venía de ser el histórico aliado del PSOE. Por otro lado creo que ese conservadurismo marcado por el envejecimiento de la ciudad lo impregna todo y también a parte de la izquierda y del tejido social más reivindicativo de Gijón, en el que ese poso anarquizante a veces es negativo a la hora de construir cosas nuevas.

Xixón Sí Puede no logra sobrepasar al PSOE y se termina enfrentando a un dilema endiablado que resuelve en un referéndum abierto, muy controvertido, y que de rebote sirve a la FSA para bloquear que en Oviedo, Somos tenga la alcaldía

A Mario del Fueyo se le pueden criticar cosas, pero su conocimiento de Gijón es tan innegable como sus convicciones, que son muy fuertes. Tuvo que enfrentarse a un problema muy difícil, permitir gobernar a Foro o volver a lo anterior, que era casi tan imperdonable para una fuerza surgida del 15M como Podemos, que se presentaba entonces con un discurso rupturista y de impugnación. No me habría gustado estar en su lugar.

¿Cómo ves la nueva apuesta municipal por las peatonalizaciones?

Creo que sería más interesante hablar de movilidad en general, y no solo de peatonalizaciones de forma aislada. Aurelio Martín ha tenido valentía como concejal a la hora de abrir el melón, pero hace falta un plan, y no solo actuaciones puntuales que se van improvisando, aunque algunas estén muy bien como la del muro. Estoy convencido de que el coche será marginal en las ciudades del futuro, y para eso no hacen falta solo peatonalizaciones y carriles bicis, sino también un autobús urbano más rápido. Gijón necesita un carril bus.

Peatonalización provisional del Muro. Foto:Luis Sevilla.

Estación de tren

Hay que recordar que todo este lío empieza con un proyecto fabuloso de Cascos, el metro-tren, que tenía sentido en la “España del pelotazo”, pero no en la de 2020. El Plan de Vías es el gran fracaso de la historia reciente de Gijón, y la discusión sobre la ubicación de la estación de tren empieza a recordarme a la polémica entre “apagadores” y “muselistas” de finales del siglo XIX para discutir donde tenía que ubicarse el puerto. Construir el consenso al que se había llegado en los últimos años en Gijón sobre el tren costó mucho. Si a la alcadesa no le vale tendrá que encargarse de construir otro. La pelota está en su tejado, pero es evidente que la ciudad necesita una nueva estación intermodal. La tarjeta de presentación de una ciudad como Gijón no puede ser la estación de Sanz Crespo.

Contaminación

Es un problema gravísimo, y está claro que aunque se pueda mejorar la calidad del aire con medidas anti coches, el principal problema en Gijón está relacionado con la industria pesada, que a su vez genera muchos puestos de empleo. La Federación de Asociaciones de Vecinos de Gijón ha hecho un gran trabajo denunciando el problema de la contaminación y aunque exceda sus competencias, el Ayuntamiento tiene que involucrarse. Hay que buscar soluciones que hagan compatibles empleo y salud. No se puede aceptar que nos obliguen a elegir entre uno u otro.

¿Qué futuro le ves a La Tabacalera de Cimavilla?

Creo que va para largo. De todas formas Gijón tiene problemas más importantes en materia cultural. Por ejemplo la falta de cines en el centro para proyectar las películas del FICX. La ausencia de un salón de actos grande y céntrico, con mayor capacidad que el del Antiguo Instituto, que se queda pequeño muchas veces para una ciudad con tanta vida social y cultural. Un espacio magnífico, como la antigua Escuela de Comercio, muy bien equipado y con una ubicación perfecta, está cerrado los fines de semana por falta de personal.

¿Un rincón de Gijón?

La ciudadela de Capua. Conjuga el pasado obrero y burgués de Gijón, conviviendo frente a frente, tan cerca y tan lejos de la playa. Creo que su conservación fue todo un acierto. Luego está el Jardín Botánico que me parece la gran joya de Gijón.

Rincón de la ciudadela de Capua. Foto: Wilkipedia.

¿Qué libro recomendarías para entender el presente?

Cualquiera de Esteban Hernández. Puedes estar más o menos de acuerdo con él, pero siempre te hace pensar fuera de los marcos habituales de la izquierda.

¿Con qué serie estás?

Últimamente estoy viendo sobre todo series políticas. “Baron Noir”, francesa, que me parece estupenda, y “Miss América”, norteamericana. Pasamos de series basadas en la política, a una política que ahora parece que se basa en las series. De las españolas “El Ministerio del Tiempo” está haciendo una labor pedagógica enorme, escribiendo un relato diferente, muy necesario, de la historia de España, en clave progresista, con Jovellanos, Torrijos, Lorca… Me parece muy importante que recuperemos ese proyecto de país, reformista y plural.

Por cierto, todavía no hablamos del Gobierno

Estamos en una época en la que la aparición de cisnes negros es casi constante. Nadie se esperaba esta crisis, y el Gobierno se está esforzando por hacer una gestión que asegure la cohesión social, pero conseguirlo o no no va depender tanto de él como de las decisiones que se tomen en la UE. Si la financiación europea fluye en abundancia y sin exigir a cambio recortes, el Gobierno saldrá reforzado, pero de momento no sabemos si eso va a pasar. Se está hablando de aportaciones económicas importantes supeditadas a reformas que no se especifican, y el Sur no puede afrontar otro ciclo de recortes sin que se produzca una nueva crisis europea. Otro Brexit reventaría definitivamente la UE.

Para terminar. Eres miembro de CCOO y fuiste presidente del comité de empresa de EMTUSA. ¿Cómo ves el nuevo protagonismo público que está tomando sindicato?

El cambio en CCOO ha sido muy importante y se ha producido en todos los niveles, tanto en Asturias con Zapico como en la Unión Comarcal de Gijón. A nivel nacional Unai Sordo tiene un proyecto muy interesante que va más allá de lo estrictamente sindical. Es un proyecto de país. Hay momentos en los que casi parece que existe en el Gobierno una especie de tripartito PSOE, Unidas Podemos, CCOO, en el que el sindicato compensa la debilidad estructural y de implantación territorial que tiene Podemos.

Diego Díaz Alonso
Escrito por

Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y forma parte del consejo de redacción de Nortes.

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