Pablo Und Destruktion irrumpe en la campaña por Madrid

En la Sala Independance, frente a la estación de Atocha, celebró el viernes el gijonés una liturgia íntima y punzante, canalla y jocosa, con todas las entradas vendidas

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Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Al Madrid liberal y libertino de la propaganda ayusista—el de los viejos amores perdidos entre la multitud y los centros comerciales que abren los domingos—, a este Madrid en vísperas de la batalla, asfixiado de mentiras y de palabras retorcidas vino Pablo Und Destruktion a presentar su último disco, “Futuros valores”, más de un año después de su estreno. Se dice que nunca es tarde si la dicha es buena, y ahora además el momento no podía ser más oportuno. En la Sala Independance, frente a la estación de Atocha, celebró el viernes el gijonés una liturgia íntima y punzante, canalla y jocosa, con todas las entradas vendidas.

Acompañado solo de un batería, Pablo Und Destruktion desplegó un repertorio de nuevas y viejas canciones que podría parecerse a una jornada de reflexión electoral o a unos ejercicios espirituales. Una selección atenta al mismo tiempo al torbellino de la actualidad, a las exigencias del pensamiento y a las condiciones de la pasión. Abrió el concierto con “A la mar fui por naranjas”, canción oscura y tierna, para enganchar luego con varias del último disco: desde el misticismo épico de “Problemas” hasta la nostalgia por los años salvajes de Cimadevilla en “Gijón”.

FOTO: Miguel Román

Entre tema y tema vimos a un Pablo campechano y elocuente, bromista y atrevido hasta el punto de presentar su lema para la campaña de Madrid: “Comunismo y libertad”, acogido con aplausos entusiastas por los asistentes. Un Pablo con ganas de hablar con su público, tras meses sin verse las caras, y un público con ganas de levantarse de la mesa y apiñarse frente al escenario. Se escuchaba mucho acento asturiano entre los presentes, que por lo demás componían un grupo diverso y de difícil definición. Allí andaba por cierto la escritora Ana Iris Simón, autora de “Feria”, el gran fenómeno editorial del último año cuyo prólogo firma precisamente Pablo Und Destruktion.

Vino entonces “Puro y ligero”, una confesión tortuosa—“me arrepiento, me arrepiento, me arrepiento”—que culminó con la batería enloqueciendo a modo de catarsis y expiación de los pecados. Echó mano de sus primeros discos tocando “La paz de los justos”, “Pierde los dientes España” o “Pupilas dilatadas de ira”. Antes de irse y a petición del público, tras casi dos horas de concierto, el gijonés echó el cierre con “Limónov, desde Asturias al infierno”. Y efectivamente: “La vida moderna es como una cruz”, y mucho más cuando hay campaña electoral en Madrid.

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