Familia, trabajo y nación en la Escuela de AMA

La segunda jornada feminista presentó el plato fuerte con debates y reflexiones sobre las cuestiones más heterodoxas del presente.

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Christian Ferreiro
Christian Ferreiro
Graduado en Filosofía por la Universidá d'Uviéu. Esperando ser docente de secundaria en un futuro no muy lejano.

Esta segunda jornada daba comienzo con una temprana mesa, “Familia, comunidad y feminismo”. Juan Ponte, concejal de IU en Mieres y profesor de Filosofía, y Nuria Alabao, antropóloga y periodista de la Fundación de los Comunes, introdujeron diversos problemas en torno a estas cuestiones, a partir del discurso actualmente en auge del “regreso a lo material” de los llamados “rojipardos” y de autoras como Ana Iris Simón. Nuria Alabao analizó el papel de la familia en la estructura de la sociedad, y cómo ésta constituye uno de los núcleos que permiten la reproducción del sistema capitalista patriarcal y colonial. La antropóloga propone la “abolición de la familia”, o su disolución en redes de apoyo mutuo contra las relaciones jerárquicas tradicionales. Ambos ponentes dirigieron sus críticas al discurso “rojipardo”, según el cual, ante la destrucción de lazos comunitarios por el capitalismo, habría que “regresar a lo material” y a los “lazos comunitarios de la familia”. “El discurso del regreso a una comunidad unificada y perfecta, ya sea de la familia o de la clase obrera, es un discurso reaccionario”, en palabras de Juan Ponte, quien incidió también en la posibilidad de ampliar los confines de “la familia” desde las luchas feministas y LGTBI.

Juan Ponte y Nuria Alabao. Foto: Alisa Guerrero

Sara Combarros, de la Asamblea Moza d’Asturies, compartió la siguiente mesa, “Por un feminismo joven y popular”, con la política argentina Ofelia Fernández, presentada a menudo por los medios de comunicación como “la congresista más joven de Latinoamérica, con 19 años”. Tras su experiencia en el parlamento argentino por la candidatura del Frente para Todos, y antes con su biografía como militante en los movimientos sociales y en el feminismo, la congresista argentina apuntó que “el gran regalo a los sectores ultraconservadores es dejarles marcar la agenda, dejar que inicien el debate”. Por esto mismo, desde el feminismo que ella defiende, “joven, popular e interseccional”, que no se conforme “con un circulito”, sino que amplíe y aspire a la totalidad, invitó al público “hacia la utopía, estirando lo posible”, citando a Álvaro García Linera. Además, llamó la atención sobre la importancia de articular luchas con objetivos comunes: “debería ser un instinto feminista luchar por las compañeras trans, ya que sus condiciones de vida son muchísimas peores que las nuestras”.

Germán Fernández, Itziar Ziga y Laura Fernández. Foto: Alisa Guerrero

La jornada matinal finalizó con la mesa “Perras vibrantes: autonomía y placer sexual frente a la violencia”, que contó con la periodista y activista transfeminista Itziar Ziga y la periodista y redactora jefa de Género en eldiario.es Ana Requena. Laura Fernández y Germán Fernández, ambos de AMA, moderaron una mesa en la que se trataron temas relacionados con el placer y el deseo en la lucha feminista, con todas las contradicciones históricas que ha conllevado.

Rafaela Pimentel. Foto: David Aguilar Sánchez

“Para una niña que sufrió en primera persona la violencia machista en la familia, el feminismo proporcionó respuestas y una comunidad”. Así comenzó Itziar Ziga, que propuso un feminismo que no decaiga ante las violencias machistas, los feminicidios y los discursos excluyentes: “no podemos quedarnos en la imagen de la mujer víctima y de negación del placer. Somos más fuertes, y tenemos la capacidad de construir”. Incluso las masculinidades: “si no confiamos en que los hombres también pueden cambiar, no podremos transformar nada en profundidad”. Ana Requena compartió sus ideas de su Feminismo vibrante. Si no hay placer no es nuestra revolución, ensayo en el que reflexiona sobre “el terror” que generó la violencia con los feminicidios de Pamplona y la manada. “Ante el miedo y el terror, el placer”, en palabras de la propia Requena.

Gemma Torres, Iván Gómez y Pablo Batalla. Foto: David Aguilar Sánchez

Rafaela Pimentel, líder activista y sindicalista en el ámbito de las trabajadoras de hogar, protagonizó la mesa siguiente, “¿Quién dice que no hablamos de trabajo? Sindicalismo feminista y conquista de derechos”, con la moderación de Xana Ebrecht, de AMA. “El trabajo de hogar nunca ha sido considerado un trabajo, y hemos sido históricamente las mujeres migrantes quienes lo hechos realizado”. Pimentel reivindicó el papel de un sector “precarizado” y “victimizado”, pero que “ahora estamos en una lucha de manera festiva y alegre, y así seguiremos hasta conseguir los derechos y condiciones de vida dignas que nos corresponden como personas”. El “biosindicalismo” es esa forma alternativa de autoorganización para hacer sindicalismo en “aquellos territorios, espacios y momentos que el trabajo del hogar y cuidados nos permite”. Esta lucha tuvo su hito histórico recientemente, con la ratificación en España del Convenio 189 de la OIT, en la que se igualarán los derechos de las trabajadoras del hogar y cuidados al resto de sectores profesionales.

Lucía Fernández. Foto: Luis Sevilla

Gemma Torres y Pablo Batalla prosiguieron la jornada con la charla titulada “Nación masculina y masculinidades nacionales”, con la moderación de Iván Gómez. La doctora en Historia Contemporánea, especializada en estudios de género y masculinidades, analizó cómo las jerarquías de clase social se relacionan con la identidad masculina y nacional: “la retórica de la nación se compone de características masculinas, como la fortaleza, la conquista o la unidad”. Por su parte, Pablo Batalla recogió estas consideraciones y dio cuenta de los mitos que fundan la identidad nacional española, como es el caso de la batalla de Covadonga. El historiador, editor y escritor asturiano explicó que, a inicios del siglo XX, “nace en torno a Covadonga un mito españolista viril, antimusulmán y antifeminista, en un momento histórico en que estaban surgiendo el feminismo, el anarquismo y más corrientes políticas”.

La mesa de ‘Puto trabajo’. Foto: Luis Sevilla

Puto trabajo. Invisibles Podcast” fue la última mesa de debate de la jornada, y la protagonizaron Kenia García, Lucía Fernández y Beyoncé, activistas por los derechos de las trabajadoras sexuales, con la moderación de Cristina Barrial, periodista y antropóloga social. Todas forman parte de ‘Invisibles’, un podcast en formato narrativo de no ficción que cuenta historias “al margen y desde el margen”. El trabajo sexual fue el centro del debate, abordando los problemas que generan el estigma social y la precariedad a la que están abocadas las trabajadoras sexuales. “El estigma de puta atraviesa a todas las mujeres. De ahí que la lucha de las trabajadoras sexuales es una lucha de todas las mujeres”, en palabras de Beyoncé. En la misma línea, Kenia García está convencida de que “la consideración del trabajo sexual como trabajo permite la toma de conciencia política para la conquista de derechos”. Una consideración, no obstante, que no estaría puesta en entredicho “si no hubiese acto sexual de por medio”, en opinión de Lucía Fernández.

La segunda jornada de la Escuela de Pensamiento Feminista finalizó con el concierto de ‘Viuda’, la novísima banda gijonesa de punk inspirada en la música tradicional del concejo de Aller, que recientemente ha sacado su nuevo tema y video. El grupo tocó varios de sus temas, como ‘Satánica y de Santander’, single de su primera publicación, concluyendo la penúltima jornada de esta Escuela de Pensamiento Feminista.

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