Asturias y los derechos LGTBI+: ¿De vanguardia a furgón de cola?

Después de haber sido durante años una comunidad pionera, nos estamos quedando descolgados con respecto a otros territorios.

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Nuria Saavedra
Nuria Saavedra
Activista feminista y LGTBI+, trabajadora social y profesora en un instituto de Xixón.

Asturias fue pionera, a través del movimiento asociativo (XEGA) y empresarial en el ámbito del ocio (fundamentalmente por La Santa Sebe en Oviedo, La Caleya en Xixón y desde hace unos años en La Xungueira en Tapia de Casariego), de una cultura de apoyo e integración de la diversidad de la identidad sexual y de género, así como la orientación del deseo (orientación sexual).

Nuestra comunidad autónoma estuvo a la vanguardia con la Asociación XEGA, que este año celebra el 30 aniversario de su creación. De XEGA salió la idea del matrimonio igualitario que después cristalizó con la aprobación de la Ley, en 2005, y que permitió la modificación del Código Civil. Esto posibilitó que Emilio Menéndez -vecino de Pola de Allande– y Carlos Baturín, fueran el primer matrimonio de gais españoles, hace 17 años en Tres Cantos (Madrid). Además, desde hace 10 años, se celebra El Orgullín del Norte en el Camping de Deva que es todo un referente dentro del colectivo para toda España. Todo ello ha motivado a que en los últimos años, se hayan ido creando asociaciones de personas y familias LGTBI+ en todo el territorio asturiano (Kaleide, Llar Trans, Transire, DiverSex, Xuntes y Diverses, Red Educativa de Apoyo LGTBI+ en centros educativos de Asturias, Faciendo Camín,…) y también hay presencia asturiana en la Federación Estatal de Asociaciones LGTBI+ (FELGTBI) con Mané Fernández Noriega como vicepresidente y que ha participado en la elaboración de los diferentes textos de las Leyes Trans y LGTBI+ en el Congreso y en otras comunidades, como la asturiana en las anteriores legislaturas.

Sin embargo, desde 2011, las tornas han ido cambiando en Asturias. Desde la Consejería de Sanidad asturiana se negó el acceso a la reproducción asistida a los matrimonios de mujeres lesbianas, teniendo en cuenta que las mujeres lesbianas tenían la obligación de casarse (así lo exigía la Ley de Reproducción Asistida de 2006 hasta la Orden del Ministerio de Sanidad de 2021) para poder acceder a la reproducción asistida e inscribir a su bebé en el Registro Civil (si no se casaban la crianza solo podía ser inscrita por la progenitora gestante y en cuanto a la filiación de la otra progenitora no gestante solo podía darse a través de la adopción). Pero, en el 2013, el Tribunal Superior de Asturias condenó a la sanidad pública por no dar acceso a la reproducción asistida del matrimonio de Silvia y Paloma.

“desde 2011 las tornas han ido cambiando”

Por otro lado, en torno al 2014 y tras el Tren de la Libertad, la Escuela Feminista Rosario Acuña que es financiada por el Ayuntamiento de Gijón se ha ido situando progresivamente en una línea contraria a la diversidad sexual y de género del colectivo LGTBI+, y estableciendo vínculos con el Movimiento Contra el borrado de las mujeres. Esto ha dificultado el entendimiento entre ambos postulados.

Para una parte del PSOE, en Asturias, no hay espacio para la diversidad LGTBI+ (lesbianas, gais, trans, bisexuales, queer, intersexuales, asexuales, persones no binaries,…). El partido en Asturias ha decidido mirar para otro lado y ha optado por rendirse a una visión anclada en el pasado que no es significativa de la situación ciudadana actual. No hace falta nada más que darse una vuelta por las calles o ir a un centro educativo. Esta corriente que se define binaria, biologicista y antiqueerista (el libro de los profesores Marino Pérez y José Errasti prologado por Amelia Valcárcel parece ser su libro de cabecera) no es mayoritaria, pero tiene peso dentro del propio partido por su significativa aportación histórica (que es digna de reconocer), aunque no por su cercanía y menos por su comprensión de la realidad diversa existente en la actualidad.

A nivel estatal, las últimas leyes aprobadas en el Congreso (y votadas por el PSOE) reconocen, valoran y apoyan la atención y el acompañamiento a las personas y familias del colectivo LGTBI+, la diversidad sexual y de género (Ley Orgánica 3/2020 conocida como LOMLOE, Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, Ley 15/2022 integral para la igualdad de trato y la no discriminación) y próximamente se aprobará la Ley para la Igualdad de la Personas Trans y la Garantía de los Derechos LGTBI. El proyecto de esta Ley estatal incluye aspectos que al parecer el borrador de la Ley del Principado de Asturias de Garantía de los Derechos y libertades de las personas LGTBI y sus familias invisibiliza y, por tanto, niega. Incluso el borrador asturiano se contradice con borradores previos presentados, a nivel estatal, por Carmen Calvo.

Entonces, ¿qué ha pasado en los últimos años en Asturias? Asturias siempre ha ido en vanguardia en temas sociales. Pero, en el tema LGTBI+, solo quedan dos comunidades autónomas sin Ley LGTBI: Castilla y León, con Vox gobernando, y Asturias. En 2021, se creó el Observatorio Asturiano contra la LGTBIfobia que se reúne dos veces al año. Este Observatorio presta una atención telefónica por un profesional especializado en temas LGTBI+, una psicóloga y una abogada, que es gestionado por XEGA con un presupuesto total de 10.000 € anuales. ¿Para todo? Sí. Así que ya me diréis qué servicio puede dar este recurso con ese presupuesto. La intención de apoyo a un servicio se mide, en gran parte, por su presupuesto, además de su contenido, metodología y actividades.

La Consejería de Presidencia y la Dirección General acordaron para 2022: la creación de una Red de Municipios Orgullosos, la campaña “Asturies, Arguyu de ti”, jornadas para potenciar y resaltar el papel de la mujer en el colectivo LGTBI mediante unas jornadas en abril coincidiendo con el Día de la Visibilidad Lésbica y dedicar el Día del Orgullo a las familias LGTBI, la puesta en marcha del teléfono de atención a las víctimas de LGTBIfobia, el sello de deporte inclusivo y cursos de formación para policías locales. Aún faltan unos meses para acabar el 2022… Sería importante consultar a las asociaciones cuáles son las necesidades reales y planificar sobre los objetivos que se pretenden conseguir.

Manifestación del Orgullo en Xixón. Foto: Luis Sevilla

Si comparamos el Observatorio Asturiano contra la LGTBIfobia con los servicios y recursos de otras Comunidades Autónomas, el Observatorio Asturiano no está dotado del mínimo presupuesto que requeriría y, por tanto, ni de servicios ni de recursos adecuados que den respuesta a las necesidades reales del propio colectivo. Si tomamos en consideración al Servicio Orienta de la Comunidad Valenciana, que es un servicio público concertado con entidades especializadas con experiencia multidisciplinar en la realidad LGTBI, podemos observar que proporciona gratuitamente las siguientes prestaciones: Asesoramiento psicológico, tanto individual como en pareja o en grupo; Itinerarios individualizados de atención social, que incluyen acompañamiento personalizado; Apoyo legal en temas relacionados con cuestiones LGTBI (matrimonio, filiación, modificación registral en personas trans…); Atención a la infancia y la adolescencia LGTBI, así como a sus familias y personas allegadas; Orientación laboral y educativa, especialmente para las personas trans; Asesoramiento a personas migrantes LGTBI sobre las posibilidades de regularización de su situación y de petición de asilo; Atención y ayuda a víctimas de violencia intragénero (en parejas del mismo género); Atención y ayuda a víctimas de discriminación y delitos de odio por LGTBIfobia. Cuando se inició, en 2019, el servicio Orienta en la Comunidad Valenciana se contrataron a 23 profesionales con un presupuesto de 1.006.809 € como un servicio social especializado integrado en la Red Pública Valenciana de Servicios Sociales y de atención a la igualdad en la diversidad.

El Presidente de Asturias se comprometió públicamente – el día de su investidura y también el 6 de diciembre de 2021 en un acto contra la agresión homófoba sufrida por un joven en Oviedo en la Plaza de Escandalera – con la aprobación en esta legislatura de la Ley Integral Trans y una Ley LGTBI en Asturias. El objetivo de estas leyes es proteger y defender a las personas y familias LGTBI con el desarrollo de políticas sociales, educativas, sanitarias, etcétera, y con ello crear garantías jurídicas y salvaguardar los Derechos Humanos.

La presentación del borrador de la Ley Asturiana a consulta pública previa es un paso, pero no es suficiente. No solo sirve aprobar en esta Legislatura una Ley que proteja al colectivo LGTBI+, porque no hacerlo significaría abandonar a las personas y familias LGTBI+ en un clima de creciente violencia LGTBIfóbica. Quienes agreden calculan la desprotección y las sanciones, y eso nos hace una comunidad autónoma más vulnerable y, también, menos turística. Además, donde hay espacio para el odio y la violencia contra un colectivo (como el LGTBI+) no finaliza, sino que crece y expande a otros colectivos considerados también vulnerables. Permitir y motivar la entrada LGTBIfóbica en una Asturias sin Ley o con una Ley light (en las otras comunidades autónomas está regulado por Ley, excepto en Castilla y León con Vox) es permitir la entrada al odio y a las violencias. No somos islas, estamos en una situación de interdependencia.

El PSOE fue, a nivel estatal con el Presidente Zapatero, quien inició la protección legislativa al colectivo. Se agradece y se tiene en cuenta. Sin embargo, Asturias ha dejado en estos años a las personas y a las familias LGTBI+ a su suerte, frenando derechos que son Derechos Humanos. Y no vale una Ley que se olvide conscientemente de algunos aspectos, como: menores, personas no binaries,…. Hay que hablar de la diversidad de género, eliminarlo del borrador de la Ley no impedirá que la realidad se imponga y la Ley quede obsoleta antes de ser publicada. De hecho, la legislación estatal menciona siempre y en todas leyes de los últimos años, la diversidad sexual y de género. Pero, en Asturias, parece que no existe la diversidad de género, como ocurrió con el proyecto de decreto de implantación y generalización de la coeducación en todas las etapas del sistema educativo asturiano. Hablar de personas transexuales y no de personas trans excluiría a las personas transgénero, no binarias o de género fluido.

Las leyes deben dar respuestas a las realidades existentes favoreciendo políticas, programas y acciones que protejan y garanticen los derechos de las personas, familias/grupos y colectivos, y acompañarlas del presupuesto necesario para poder implantarlas. Poder llegar a tener una ley que dé respuesta a las necesidades reales de la ciudadanía, pero no tener el presupuesto necesario para implantar los servicios y recursos planteados es otra quimera. No valen intenciones, solo acciones concretas, eficaces y reales. Si la ley está por debajo de los mínimos solicitados por el propio colectivo LGTBI+ de Asturias, en cuanto a contenidos, y tampoco se le proporciona el presupuesto necesario para implantarla se quedará en un pinkwashing, en una propaganda engañosa para contentar al colectivo y a una gran parte de la sociedad que cree en la justicia social y en los Derechos Humanos.

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