“Los medios se convirtieron en una trinchera conservadora y están anclados en esa Asturias que pertenece al pasado”

Xuan Cándano presentó "No hay país" en la librería Antonio Machado de Madrid en compañía del también periodista Sergio C. Fanjul

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Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Cerca de 60 personas abarrotaron la tarde del miércoles la librería Antonio Machado de Madrid para asistir a la primera presentación fuera de Asturias de No hay país. El autor, Xuan Cándano, estuvo acompañado por el también periodista Sergio C. Fanjul para animar la conversación sobre un libro concebido como un revulsivo para suscitar el debate y la reflexión “sobre Asturias y desde Asturias”.

Fanjul empezó alabando el “pulso narrativo” del libro, que es al mismo tiempo un “gran cuadro de la historia de Asturias” y una colección de “detalles y pinceladas” que contribuyen a enriquecer el relato. Para Fanjul, el libro tiene interés más allá de Asturias, pues aborda algunas de las cuestiones y conflictos que definen la actualidad: la desindustrialización, las tensiones centro-periferia, el fin de la clase obrera…Su propia experiencia se lo confirma: “Yo les propuse a mis jefes de Babelia, el suplemento de El País, escribir una reseña sobre el libro pensando que no les iba a interesar. Pero sí que les interesó y fue publicada, lo que indica que algún interés puede tener más allá de Asturias”.

FOTO: Isabel Permuy

Cándano, repasando los orígenes del libro, contó que, tanto él como Dani Álvarez, editor de Hoja de Lata, percibían “un hueco en la historiografía reciente de Asturias”. En un principio iba a ser Luis Arias Arguelles-Meres el encargado de escribir esta crónica del último medio siglo asturiano pero, tras su muerte, Cándano tuvo que tomar el relevo.

“Primero leí y releí muchos textos, y luego empecé a tener largas conversaciones personales con casi cien personas de diferentes ámbitos de la vida asturiana”, contó el autor. No todos los que hubiese deseado: “Felipe González contestó, a través de su fundación, pero no concedió la entrevista. Alfonso Guerra ni siquiera contestó”.

El “objetivo prioritario” del libro era para Cándano generar un debate, y de momento lo está consiguiendo en las presentaciones de sus libros. En una de las primeras, en Gijón, se debatió largamente sobre lo que para el autor es uno de los grandes males de la historia reciente de Asturias: el economicismo.

FOTO: Isabel Permuy

“Llamo economicismo a esa prevalencia de las tesis económicas para explicar comportamientos sociales. Eso nos condujo a grandes errores en Asturias, donde tal vez ese economicismo sea más agudizado que en otras lugares, y puede deberse al peso del movimiento obrero o a que hemos sido Inilandia, el paraíso de la empresa pública…Pasamos de pedir que nos industrialice el Estado a que nos industrialicen las multinacionales, pero no pensamos en hacerlo nosotros mismo. Tiene también mucho que ver con la obsesión con las grandes infraestructuras”, reflexionó Cándano.

Fanjul le preguntó a continuación por el que es uno de los grandes temas del libro, a saber, la falta de emprendimiento por parte de la burguesía asturiana, resignada a ser una sucursal de Madrid sin iniciativa propia. “El tamaño importa, y los asturianos somos muy cainitas y triunfamos fuera en vez de en casa”, respondió el autor, “hubo una incipiente burguesía asturiana que huyó después de la revolución del 34. Tenemos una burguesía escapista: ahora mismo, ningún sector económico importante está en manos de asturianos”.

FOTO: Isabel Permuy

La pregunta que contiene el libro es, en definitiva, “¿por qué Asturias era un territorio de vanguardia, rico, con población, y con la llegada de la democracia y la autonomía fue en retroceso en riqueza, en población…? Es una comunidad muy avieyada. Y la pregunta es cómo. Si la comparamos con el resto de comunidades de la cornisa cantábrica, para las que la autonomía supuso un motor de desarrollo”.

Esa decadencia tiene mucho que ver con el fin del movimiento obrero, “que deja un vacío, pues durante años vertebró Asturias y le dio un sentido. Asturias fue el territorio donde más duró la hegemonía del movimiento obrero en todo el mundo”. Para llenar ese vacío y dar con otro modelo de país para Cándano es necesario “que la sociedad civil tenga un mayor protagonismo en la vida asturiana”.

Antes de abrir el debate al público, salió la cuestión de la cooficialidad del asturiano: “Es un tema que me duele, y que no se puede entender. Tenemos una lengua románica en vías de desaparición. Hay una falla generacional, porque los fíos ya no hereden la lengua de los padres y los guelos. Se puede culpar a las élites políticas e intelectuales porque, por ejemplo, el papel del PSOE ha sido lamentable. Espero que la oficialidad se consiga en el próximo mandato, porque es la última oportunidad para esta lengua”.

FOTO: Isabel Permuy

Llega el momento del debate, y se habla sobre la entrada en la Unión Europea, y cómo esta perjudicó al sector primario asturiano; sobre el origen del himno de Asturias y sobre el papel de los medios de comunicación oficiales, que para Cándano “se convirtieron en una trinchera conservadora y están anclados en esa Asturias que pertenece al pasado”. También se pasó revista a los grandes pelotazos y obras fantasma de las últimas décadas: el Petromocho, un puerto sin barcos y 14 kilómetros de metrotren por donde no circulan vagones. “Joder, es que es increíble”, se escuchó mascullar a uno de los asistentes.

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