“La gente que propone un túnel por el Muro de Gijón demuestra que no ha entendido nada”

Entrevista con Eve Blanco, arquitecta y urbanista gijonesa.

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María Cidón
María Cidón
Es periodista

Eve Blanco es una arquitecta y urbanista gijonesa especializada en viviendas pasivas y ecológicas. Feminista y activista de la bicicleta, forma parte del colectivo 8 Muyeres en Bici y como urbanista es responsable del diseño técnico del proyecto caminos escolares seguros del Plan de Movilidad.

El futuro del parque del Solarón no deja de ser noticia. Recientemente, Foro propuso reducir la construcción de viviendas y priorizar las zonas verdes, en contraposición con sus propuestas y líneas de trabajo durante el tiempo que estuvo al frente del Ayuntamiento. El PSOE quiere utilizar una parte del espacio para construir un nuevo centro municipal integrado. Y la plataforma se mantiene desde 2019, inalienable, reclamando la recuperación y mejora de este espacio verde para la ciudadanía. Parece que, como ocurre a menudo, pesa más la propuesta electoral de un partido que el trabajo de la organización ciudadana comprometida con cuestiones medioambientales desde hace años ¿Cómo ves la situación y las posibilidades para la zona?

Todo parte de un plan especial que se ha quedado obsoleto, y que no tiene que ver con los modelos de ciudad hacia los que debemos caminar hoy, más ecológicos y pensados para las personas, con más espacios verdes y menos coches. Este modelo construía casi 400 viviendas, incluso una torre de 20 plantas. Al final el Solarón no deja de ser un espacio público, los propietarios son: 50 % del Estado, 25 % del Principado y otro 25 % municipal. Un espacio público que se vende para el aprovechamiento económico de una promotora, a lo largo de todos estos años los concursos de venta de parcelas quedaron desiertos, parece que el solaron se resiste a ese futuro. La plataforma “Un pulmón pal solarón” ha tenido una gran repercusión, ellos publicaron datos de mucho interés advirtiendo de que la venta de parcelas solo suponía un 6 % del coste total del Plan de Vías. La ganancia del ayuntamiento ascendía a unos 40 o 50 cincuenta millones de euros al vender las parcelas, y el coste del plan se estimaba en unos 800 millones de euros. Fue en este punto en el que se comprendió claramente que la asociación Plan de Vías – viviendas del Solarón,  para justificar la construcción de viviendas, era falsa. La plataforma hizo una labor importante para transmitir a la ciudadanía los datos desde un primer momento.

Es interesante que las distintas corporaciones de futuro manifiesten su parecer sobre decisiones urbanas. Hay partidos políticos que están rectificando esas posiciones que tenían en un principio, ahora para captar votos. Esas valoraciones son importantes para la decisión de voto de muchas personas, también hay que comprenderlo. Pero, al final, lo importante es que verdaderamente ese espacio se mantenga verde, que se haga un plan especial con unos criterios nuevos, con un modelo de ciudad más adecuado a la Agenda 2030 en el marco de la descarbonización de las ciudades para mitigar los efectos del cambio climático.

Personalmente este espacio lo entiendo formando parte de otro de mayor escala, una vez se desmonte el puente de la calle Carlos Marx y el nudo de la avenida Príncipe de Asturias quedaría liberado así una gran superficie de terreno con vocación de mantenerse verde y que podría conectarse con el parque de Moreda. Esa sería una oportunidad fantástica para crear lo que denomina como infraestructura verde, una red estratégicamente planificada de zonas naturales verdes y azules, diseñadas y gestionadas para proteger la biodiversidad. Esta es la directriz que están tomando en muchas ciudades europeas, con planes de infraestructuras verdes que incluyen también a los barrios adyacentes, incorporando cubiertas vegetales, como se hizo por ejemplo en Malmö (Suecia). Una vez el Solarón y el resto de zonas queden desvinculadas del Plan de Vías se podría buscar financiación europea para un proyecto de este tipo.

¿Por qué necesitamos más parques en Gijón y menos viviendas? Y no me refiero a la vivienda del parque público, donde en España existe una gran deuda o retraso para garantizar este derecho constitucional…

Lo que necesita Gijón ahora mismo no promociones de vivienda de lujo, que en su mayoría va a ser vivienda vacacional, como son las viviendas que se proponían para el Solarón. No tienen sentido ahí, en el centro de la ciudad. Efectivamente, las cifras comparativas de la vivienda pública en España con respecto al resto de países europeos son espeluznantes. Y la poca  que se construyó finalmente terminó privatizada. Entonces sí que es necesaria la vivienda, pero en  otra dirección, no en la de las promociones que se están planteando. Y luego está la necesidad de la zona verde en el centro, donde no cumplimos las ratios de árboles por persona que tiene establecidas la ONU. Mucha gente que viene a Gijón dice: ‘anda, para ser una ciudad del norte qué pocos árboles tiene’. Claro, porque son pequeños, jardinería. No tenemos zonas grandes, avenidas de arbolado, como por ejemplo Vitoria o San Sebastián. Ahí dices: madre mía, esto es una ciudad del norte. El Solarón es una oportunidad maravillosa para crear una zona verde importante.

Eve Blanco. Foto: David Aguilar Sánchez

En un contexto en el que los discursos, de todo tipo, se orientan cada vez más a mejorar la calidad de vida en las ciudades haciéndolas más sostenibles y más verdes, parece que, en el caso del Solarón, este tipo de propuestas ya generan menos controversia entre la ciudadanía. Podemos decir…¿por fin?

Lleva años, pero todavía le queda mucho. Aquí la suerte es que no se quitan plazas de aparcamiento,  sino estaríamos en la misma. La diferencia que veo es que ya es ahora mismo un espacio verde y socialmente parece más aceptado el hacer un parque. No creo que los que ciudadanos tengan especial interés en que se construyan un montón de viviendas. De una manera u otra sí que están más familiarizados con ese tipo de de propuestas.

Eve Blanco. Foto: David Aguilar Sánchez

Por ir entrando a otra zona de conflicto en materia urbanística, hablemos de El Muro, una de las zonas favoritas para pasear por la ciudad y de las que más polémicas genera. Especialmente tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias que ordenó revertir las medidas de peatonalización aplicadas durante la pandemia, permitiendo así que se volviera a abrir el tráfico por la zona.

Este tema de El Muro puede ser un poco cansino por lo que ha pasado en estos cuatro años, pero es importante. Gijón es una ciudad con un borde marino impresionante. Desde 1986, que es cuando se hace el plan especial de reforma del puerto pesquero y los PERI (Plan Especial de Reforma Interior)  de Poniente,  no se ha vuelto a a tocar absolutamente. Corporación tras corporación sufrimos de un estatismo en lo que se refiere al modelo de ciudad, me refiero a las intervenciones de cierta envergadura. Estamos paralizados. Se hizo aquello de la reforma del Muro y al final acabó siendo un cambio de fachadas en los edificios… En todas las ciudades europeas han pacificado los bordes marinos. Vas a Portugal y en cualquier pueblo tienen peatonalizada la zona céntrica que limita con la costa. Es casi una obviedad para una zona de recreo, de paseo para todos los habitantes de la ciudad, y de una ciudad como Gijón que tiene muchos habitantes.

“En todas las ciudades europeas han pacificado los bordes marinos”

Creo que no funcionó tan mal la prueba que se hizo durante la pandemia de Covid, una medida como las que se estaban haciendo en todas las ciudades europeas. Pero la sentencia firme del tribunal y que al final hubiera que desmontarlo…A ver, es que no solo estaba justificado para ese momento, es un tema de salud pública general al margen de la pandemia. Es decir, no podemos seguir con una línea de coches aparcados, con aceras estrechísimas y con los vehículos circulando en ambas direcciones. Se podía haber continuado y fijado como proyecto, como el plan especial que se desarrolló posteriormente, una reforma total. Ese proyecto estaba muy bien. Pero en la situación en la que estamos de judicialización de la política, el Ayuntamiento temeroso convocó ese concurso para hacer otro plan especial, quedó desierto y entonces se paralizó todo. Al final, con toda esta complejidad administrativa y judicial nos hemos quedado sin un espacio que podíamos disfrutar.

Mucha gente que viene a Gijón dice que se pierde, que es una ciudad en la que cuesta orientarse. Igual es un tópico, pero también es un hecho que la ciudad vivió un crecimiento rápido y poco organizado para acoger a la población obrera que llegaba a trabajar a mediados del siglo pasado.  ¿Crees que realmente influye en todo lo que se pretende cambiar ?

Hay una complejidad en el diseño, tenemos todo el borde marino que desemboca en la calle Munuza, con aceras diminutas y la cantidad de vehículos que pasan por ahí cada día…Los comercios casi no salen adelante porque es un lugar en el que no te puedes ni parar porque igual el autobús al dar la curva te da porque no tienen espacio. El centro de Gijón no tiene la capacidad para todos esos vehículos. Hay que pensar también en las nuevas  promociones que se van a desarrollar en toda la zona del Rinconín y la mayor densidad que ha dado el plan general para toda la zona de La Providencia. La forma más cómoda para todos estos residentes es bajar por delante de la playa y luego pues se van al barrio de Laviada, cogen la avenida Portugal o se van por Sanz Crespo a El Natahoyo, o desde la playa suben a El Coto. Pero es que esa es la mentalidad que hay que cambiar. La playa no es una línea de distribución de otros recorridos, la estamos utilizando mal. Todos estos vecinos y vecinas de esa zona rural se tenían que haber acostumbrado desde hace años a entrar a la ciudad por las radiales exteriores a las zonas concretas a las que quieren ir. Y luego, por supuesto, dejar el coche en los aparcamientos que están en los extrarradios. Esa sería la manera lógica de funcionar. Estoy segura de que si hiciésemos  una encuesta de hacia dónde se dirigen estas personas que bajan por Somió, pues igual un porcentaje van al centro y se meterían por la calle Uría o avenida de la Costa. Pero seguro que un gran porcentaje simplemente atraviesan.

Ahí encaja la lógica de la propuesta de Foro de construir un túnel para atravesar El Muro….

Lógico que lo hayan pensado, pero es muy, muy difícil de hacer. Es una idea recurrente y ahora ha vuelto a salir. Esa idea del túnel es un absoluto problema. Aparte de que sería una infraestructura costosísima, sería, otro agujero para la ciudad, y con los problemas de cimentación, porque eso es un arenal… Aparte del montón de tiempo que se tardaría en ejecutar esa obra. La gente que propone ese túnel es que no está entendiendo nada. Hay que retirar paulatinamente los coches del centro, estamos en proceso de descarbonización de las ciudades, tenemos un problema gravísimo de contaminación. Y estas son unas directrices  mundiales, para todas las ciudades. El problema no es cómo llegar rápido. Eso se hacía en los años 50 en los Estados Unidos, con autopistas para ir de punto a punto en medio de una ciudad. Por favor, que ya no estamos ahí.  ¿Qué haces con ese túnel cuando llega a Capua? ¿Lo sacas a todos como un vómito de coches que vienen a toda pastilla? Y luego tienen que meterse por Munuza…. Me llama la atención porque es un error de concepto, de no entender el verdadero problema.

Eve Blanco. Foto: David Aguilar Sánchez

¿Parece que no terminamos de creernos el cambio climático, que aún falta ese cambio cultural para entender el problema?

Es como que no acabamos asumirlo, ni los recursos finitos, ni el cambio climático. Y sobre todo es que no acabamos de identificar esa resistencia que tenemos a cambiar nuestros hábitos. Te cambian el sentido de una calle y lo primero que haces es protestar, antes de pensar. Y, a lo mejor, dentro de una semana y con la mente tranquila dice: ‘ah, pues no está mal’. Y empiezas a ver que quedó bastante mejor porque, al haber apartado los coches, pues han puesto árboles y hay donde sentarse. Toca un cambio en nuestro comportamiento y eso es lo que estamos viviendo con el carril bici de La Calzada, la ecomanzana y todas las obras en esa línea de mejora y pacificación de la ciudad.

“A largo plazo, las medidas de movilidad son motivo de orgullo para la ciudadanía”

Y por otro lado está nuestra clase política, que se aprovecha. Eso me parece fatal. Las medidas para la movilidad sostenible de una ciudad son en una primera fase muy impopulares porque implican cambios de comportamiento, pero a largo plazo sí que está demostrado que son admitidas por la mayoría, con el tiempo todo el mundo lo asume e incluso es motivo de orgullo para la ciudadanía. Entonces, claro, aquí en Gijón estamos como en esa fase de la rabieta. Como cuando pusieron el Elogio del Horizonte. Políticamente se está utilizando esa rabieta, ese rechazo que tiene la la población a las medidas de movilidad sostenible para propio beneficio. La prensa también, es que claro está favoreciendo todo ese todo ese están echando leña al fuego.

Por fin, en el último pleno de abril, el Ayuntamiento de Gijón, logró aprobar el plan de movilidad tras años de trabajo, aunque algunos políticos ya están hablando de modificarlo si llegan a gobernar…

Yo les les pediría a los políticos que dejen la movilidad sostenible en paz.  Hay que educar a la gente y para eso tiene que haber un consenso de todos los partidos. Por ejemplo, en Vitoria fue un pacto social entre todos los partidos para construir juntos un modelo de ciudad.

Eve Blanco. Foto: David Aguilar Sánchez

Pues desde los barrios también hay mucho trabajo por hacer. Por ejemplo, en La Calzada, en la zona oeste de Gijón, con altos niveles de contaminación. Conocen el problema y sin embargo, medidas nuevas como la ecomanzana, que sirve para reducir los niveles de contaminación, también generan rechazo porque limitan el espacio para los coches ¿por qué sucede? ¿qué ventajas ofrece esta medida para convencer a la población?

Es un barrio que precisamente está sensibilizado por el exceso de contaminación, pero en el que durante años algunos movimientos ecologistas hicieron mucho hincapié en la industria pesada y abandonaron un poco el tema de la contaminación de los coches. Es sabido por todos que los motores de los coches multiplican de forma exponencial la contaminación Reducir la presencia del del vehículo tiene que ser bienvenida. La ecomanzana es una plataforma única para bajar las velocidades. Y dentro del plan de movilidad también se están contemplados los caminos escolares seguros en la nueva agenda 2030, donde hay medidas con perspectiva de edad. Tenemos que adaptar nuestras nuestras ciudades a las niñas y niños, a los adolescentes y a la gente mayor. Todos hemos ido con la silla de ruedas. Con una madre o una abuela hemos vivido ese problema de cómo se asustan o cómo pierden la seguridad en los cruces. Los caminos escolares crean itinerarios  que dan seguridad al peatón, pero también son estrategias para intervenir en la ciudad y nuevamente pacificarla. Es una perspectiva de seguridad para niños y y mayores, pero al final son para toda la ciudadanía.

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