Cómo acabar de una vez por todas con los espectáculos taurinos

La diputada Covadonga Tomé se rodea de especialistas para presentar en un acto público su campaña contra el maltrato animal en las plazas.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

“Tengo miedo torero” es el título de un hermoso pasodoble de Augusto Algueró y de una novela del chileno Pedro Lembel sobre el fallido atentado a Augusto Pinochet en 1986. Este miércoles fue también la irónica forma de comenzar el acto organizado por el grupo de Covadonga Tomé para presentar públicamente una proposición no de ley que pide al Gobierno central la declaración de las corridas de toros como una forma de maltrato animal. La parlamentaria, que ha tomado en sus manos la bandera del antitaurinismo, se rodeó este miércoles de una mesa de expertos y expertas para abordar los que denunció “no es cultura, es un chiringuito”.

“No estamos obligadas a seguir todas las tradiciones”, recordó la ex diputada de Podemos, que apuntó que “la sociedad ha cambiado”, y lo que antes se veía como normal hoy se percibe como un ejercicio de crueldad innecesario e injustificable, muy alejado de la manifestación artística de la que hablan algunos. En el mismo sentido se expresó la senadora colombiana Esmeralda Hernández: “La cultura evoluciona con la historia”. Hernández, del partido Colombia Humana, del presidente Gustavo Petro, ha sido la impulsora de la ley que esta primavera ha logrado la abolición de las corridas de toros en el país andino.

Hernández expuso el proceso que ha permitido a Colombia dar este histórico paso, pactando incluso con el sector taurino su reconversión a otras actividades económicas a través de ayudas económicas del Estado y del impulso a la diversificación de las plazas.

Esmeralda Hernández. Foto: David Aguilar Sánchez
Sergio García. Foto: David Aguilar Sánchez

A la cuestión económica también se refirió Sergio García, ex Director General de Derechos de los Animales del Gobierno de España. García cifró en no más de 200 las personas que viven del toreo en todo el país, y, tirando de una encuesta realizada en la anterior legislatura señaló que el 89% de la población española rechaza hoy día los espectáculos taurinos.

Para el ex cargo público de Podemos este rechazo mayoritario de la sociedad contrasta con el blindaje hecho a la tauromaquia en tiempos de Mariano Rajoy a través de la Ley 18/2013, una legislación que protege constitucionalmente el toreo al darle la categoría de bien cultural. En opinión de García esta ley dificulta mucho que las comunidades autónomas puedan avanzar en la abolición de los espectáculos taurinos.

Ante este dique de contención a los movimientos por la supresión de las corridas, García propone responder con medidas gradualistas que pueden tomarse en el ámbito autonómico: la prohibición en las plazas de la venta de bebidas alcohólicas o del acceso a los menores.

David Calvo. Foto: David Aguilar Sánchez
Román Torre y Covadonga Tomé. Foto: David Aguilar Sánchez
Público asistente al acto. Foto: David Aguilar Sánchez

David Calvo, portavoz de la Iniciativa Legislativa Popular #NoEsMiCultura señaló el éxito de una campaña respaldada por más de medio millón de firmas. El activista se mostró optimista con respecto al apoyo social a la ILP: “La sociedad española ha madurado”. Un argumento en el que coincidió con el artista gijonés Román Torre, que se refirió al “progreso moral” de las sociedades y al asco como “motor de la historia” para mostrarse convencido con el hecho de que las corridas terminarán por extinguirse en todas partes.

Un nutrido grupo de personas en el que había militantes de diferentes organizaciones políticas y sociales siguió con atención en la Escuela de Comercio gijonesa los consejos de los ponentes para acabar de una vez por todas con las corridas de toros. Tomé, aliada con Verdes-Equo, buscará complicidades en todas partes para impulsar su campaña antitaurina, que pretende colocar a Asturies a la vanguardia de la lucha contra el maltrato animal. La elección para el acto de Xixón, donde los toros volvieron a la ciudad con el triunfo de las derechas, fue cualquier cosa menos casual.

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