Lino Camprubí ha denunciado públicamente el carácter "endogámico" y "despótico" de la institución filosófica radicada en Oviedo y dirigida por el hijo del célebre catedrático
Lo más interesante de la EVA no es el programa, que siempre lo es, sino el hecho de que cada vez haya más personas a las que les apetezca pasar juntas esos días.