No es bueno que los seres humanos nos organicemos en grupos excluyentes en base a algo tan personal, tan íntimo y tan inofensivo como la preferencia sexual
Me cuesta admitir que se nos esté queriendo arrojar otra vez a las cunetas y se nos vuelva a cuestionar nuestro estar en el mundo con nuestros cuerpos, afectos, creencias, lenguas…